Sobre formación docente, aquí y allá
- Última actualización en 28 Febrero 2013
- Escrito por: Alma Bolón / Walter Ferrer
Uruguay en el espejo francés
Cédric Villani es un distinguido matemático francés, ganador de un equivalente al Nobel en su disciplina.* En el artículo que Brecha reproduce a continuación (publicado en Le Monde, París, 16-I-13), Villani reflexiona acerca del enésimo proyecto de ley sobre educación, relativo a la formación docente, que se discute en Francia. Fuera de algunas diferencias de detalle –y de una empresa de demolición notoriamente menos avanzada que en Uruguay–, el conjunto muestra un inquietante aire de familia. En su nota el matemático se refiere a dos condiciones que deben darse en la discusión de la reforma de la formación docente en su país, “para evitar que se repitan errores del pasado”. Éstas son: “La primera es que el gobierno evite la instalación, otra vez precipitadamente, de reformas capitales para el porvenir del país. La urgencia del restablecimiento de una formación inicial en alternancia sin embargo no exige que las cosas queden grabadas rápidamente en el mármol.
La segunda condición vital es que los actores involucrados –universitarios, docentes, todos aquellos que tienen un papel que desempeñar en la trasmisión del saber– se movilicen para construir juntos proyectos equilibrados y bien pensados”.
En Uruguay, con la aprobación de la ley general de educación en diciembre de 2008, se ha propagado en el sistema partidario y educativo la voluntad de crear el Instituto Universitario de Educación, espacio en el que se formarían los profesores de la anep. Un proyecto de ley que establece la creación de este instituto está a consideración parlamentaria desde mayo de 2012. Sin duda que no ha habido la precipitación que preocupa al académico francés, más bien lo contrario: los legisladores y el Ejecutivo muestran acá una exasperante lentitud. Esta lentitud, sin embargo, más que contribuir a la reflexión sobre el tema, conduce a su achatamiento y su burocratización. Cuando en este tema absolutamente crucial para el país, que marca a fuego el futuro de las próximas generaciones, sería esperable una etapa de debates, simposios, discusiones de la sociedad y de los educadores, consultas a especialistas, sólo se observa un desestimulante silencio que a veces se rompe para balbucear algunas vaguedades. Sin embargo, si nos atenemos a los antecedentes, no sería extraño que en alguna mañana, de acuerdo al estilo espástico que caracteriza a esta administración,** la sociedad uruguaya se despierte con una ley aprobada que ha sido muy poco reflexionada y que marcará el destino de la educación de los jóvenes por varias décadas.
Ni que decir cómo brilla por su ausencia la participación de los educadores para “construir un proyecto equilibrado y bien pensado” (como dice Villani). El gobierno cumple con los rituales constitucionales, las instituciones de la educación son recibidas por las comisiones, los claustros universitarios son consultados... Sin embargo en los tiempos frenteamplistas, igual que durante los gobiernos de los partidos tradicionales, no se ha dado ninguna instancia en la que hayan sido tenidos en cuenta, con la mínima seriedad que se merecen, los colectivos y las instituciones que tienen sobre sus hombros el trabajo diario que sostiene a la educación nacional. n
* Nacido en 1973 en Brive, recibió en 2010 la medalla Fields “por sus demostraciones sobre el amortiguamiento de Landau y la convergencia al equilibrio de la ecuación de Boltzmann”. Hoy es profesor en la Universidad de Lyon-I y dirige el Instituto Henri-Poincaré.
** Como sucedió en el proceso de aprobación de la Utec.

