Folclóricamente oscuro

Polémica designación en el sodre

Gran revuelo ha generado la designación directa e inconsulta de Martín Inthamoussu como máxima autoridad de la división folclore de la Escuela Nacional de Danza (end-df). Mucha actividad en Facebook y profusas protestas se han cruzado en estos días por lo que se ha considerado un atropello y un desconocimiento de este sector de la cultura.

El Consejo Directivo del sodre  designó nuevas autoridades en sus escuelas. Hortensia Campanella (periodista, editora y ex directora del cce) será la directora general, y un comunicado de último momento informa que en Arte Lírico, la mezzosoprano Raquel Pierotti, de gran trayectoria y egresada de esa misma escuela, asume como coordinadora académica. En la end división ballet ocupará ese cargo Paulo Aguiar, bailarín del Ballet del sodre, egresado y docente de esa escuela. Hasta allí nada extraño, pero en folclore el cargo recae en Martín Inthamoussu, bailarín contemporáneo que posee un nutrido currículum internacional, pero que no parece tener nada que lo relacione ni de lejos con la danza tradicional. No la ha estudiado ni bailado, nunca antes ha manifestado interés sobre el  tema y carece de antecedentes de dirección o coordinación de instituciones educativas que lo acrediten para el cargo. ¿Por qué lo eligieron entonces? Brecha se comunicó con él el lunes 18 pasado para preguntarle sobre como se dio su designación y qué lo llevó a aceptar: “No puedo hacer notas aún porque sólo se ha designado a la directora de la Escuela. Si querés podés llamarla a ella. Mi trabajo como coordinador académico, aún no ha sido designado oficialmente, aún no he comenzado con mi tarea”. Además le manifestamos algunas dudas recogidas entre la gente del sector sobre su idoneidad para el cargo: “Seguramente haya comentarios de incomodidad porque todo cambio los genera. Sin embargo, he hablado con mucha gente de la danza folclórica, incluso dentro de la Escuela, que cree muy necesario el cambio académico que estamos planteando y que viene desde un lugar para sumar y potenciar el medio de la danza toda, punto con el cual creo que tú estarás de acuerdo”.
El martes 19 le hicimos llegar unas preguntas sobre sus antecedentes en la materia pero contestó: “Consultaré si ya puedo responderte”; pero nada se logró tampoco esta vez. La consulta no parecía merecer, en principio, nada que requiriera autorización, se trataba de preguntas como: ¿cuál es tu punto de vista sobre el desarrollo de la danza tradicional en su faz escénica en nuestro país?, ¿cuántos espectáculos de los elencos de mayor nivel has visto en los últimos siete años?, ¿qué te parecen las estéticas actuales y su cambio a través de los años?, En 2012 hubo 35 funciones en salas céntricas, ¿pudiste ver alguna? Luego: ¿Has visto muestras de la end-df?, ¿qué te parece su lenguaje?
Consultamos entonces a Hortensia Campanella sobre su nombramiento y el proyecto específico que estaría justificando su ingreso: “No tuve relación con su designación, no me corresponde por tanto explicarla a mí, sino al Consejo Directivo. Puedo hablar del plan general que implica la creación de un sistema de escuelas de arte y devolverle a la población algo a cambio del dinero que aporta, ya que hoy se gasta mucho y no se tienen ni bailarines que puedan ingresar fácilmente al Ballet Nacional, ni otros que puedan formar un Ballet Folclórico Nacional (que es un objetivo a largo plazo), ni cantantes de calidad tal que puedan alternar en las producciones operísticas de la institución”.
A fines de 2012 el ministro Ehrlich y consejeros del sodre se reunieron con docentes de la end-df prometiendo apertura y transparencia e invitando a hacer aportes, pero Campanella dijo a Brecha haber comenzado a vincularse al tema desde unos meses antes, extremo que no se manejó en esa reunión.
El lunes 18 intentamos, sin éxito, comunicarnos –muchas veces y por varias vías– con María Pollak, vicepresidenta del Consejo. El martes una secretaria sugirió que enviáramos las preguntas por correo electrónico: lo hicimos, pero sin obtener respuestas. Entre las preguntas figuraban: ¿Por qué no se procesó una sustitución más democrática, con concurso, proyectos y/o elecciones? ¿Entienden entonces que Inthamoussu posee idoneidad técnica para ese cargo en folclore? Sin formación específica, tampoco posee antecedentes como director o coordinador y quizá ni siquiera haya visto ningún espectáculo de danza folclórica. Finalmente: ¿No encontraron entre los docentes de la end-df ni entre más de un millar de egresados a ninguno que tuviera capacidad para asumir esa tarea? ¿Cómo procesaron ese descarte?
Desde la end-df el jueves 14 a la noche convocaron al plantel docente a una reunión con las nuevas autoridades que fue cancelada el viernes 15. Se informó que las autoridades se reunirían con los docentes individualmente. Luego se pautó una reunión general con los docentes la noche del 19 pero a algunos no se los convocó expresamente y a la fecha todavía sigue sin concretarse.  
La comunidad de la danza folclórica se expresó frente a esta polémica; transcribimos algunos testimonios:
 
Jorge Caride, egresado y docente de la end-df (el ex director lo tenía como coordinador docente y lo impulsaba como sucesor): “Es un profesional reconocido y capacitado, su idea de escuela parece buena, si bien sorprendió a todos que no hayan nombrado a alguien del área de la danza folclórica en donde también hay gente muy capacitada”.

Mariana Dilandro egresada, docente, bailarina, coreógrafa y directora de un elenco juvenil: “Me indigna que pongan a una persona que no es idónea en el área a dirigir o coordinar o mandar en cualquier formato, habiendo gente muy capacitada que es referente en el medio. Debe haber concurso de oposición y méritos donde se tenga en cuenta la experiencia en el área”.

Ari Thaler, coreógrafo y director de elencos, dirigente del Foro Montevideo de la Danza: “Es un tema de todo el sector, no debemos dejar pasar este tipo de atropellos y avasallamientos. Existen personas con amplios derechos, capacidad y conocimientos que deberían acceder a ese cargo. ¿De qué clase de ética estamos hablando cuando alguien que no tiene la más mínima idea del área, igualmente acepta un cargo en esas condiciones, sabiendo que avasalla los derechos laborales de otros. La responsabilidad no es sólo de quien designa, también del que acepta”.

Lila Nudelman, coreógrafa y docente de danza contemporánea, ex presidenta del sindicato de la danza (addu). Supervisora de la Escuela Integral de Danza de Maldonado: “Como es de público conocimiento, dicho colega proviene de la danza contemporánea, realizó en el exterior gran parte de su trayectoria y formación pero siempre dentro del área. No tiene experiencia conocida en la danza tradicional. Me pregunto cómo podría aceptar llevar adelante una dirección o coordinación de esta escuela sin conocer la realidad del sector. Tampoco tiene experiencia alguna en la gestión de una escuela con esas características”.

Sylvia Moreira, egresada, bailarina, coreógrafa, directora y docente. Secretaria de la Cooperativa Valorarte: “Me parece un atropello al sector de la danza tradicional que pongan a este señor al frente de la end-df, más allá del nombre que le pongan al cargo. Es un ninguneo a todos los que hemos trabajado y estudiado durante muchas décadas”.

Javier Peluffo, egresado, bailarín, coreógrafo y docente: “De Guatemala a guate peor. Estuvo muchos años un director represor y destructor de nuestra escuela y de las ilusiones de los alumnos. Ya no está más y es el momento de sacarla adelante. Pero no. Colocan a una persona que no es adecuada para el cargo, que no conoce la materia, sabiendo que hay quienes trabajan e investigan hace muchos años”.

María Eugenia Vaz, egresada, bailarina, coreógrafa, directora, docente y modelo: “Poner a cargo a alguien que no tiene nada que ver con nuestra disciplina me parece una tomada de pelo. No es una critica para Inthamoussu,  no es ese mi interés, es un colega de la danza y debemos estar unidos, pero me asombran estos atropellos, es lo mismo que a mí que soy profesora de danza y bailarina, la Udelar me ponga de decana de la Facultad de Economía”.

Diego Rodríguez, egresado, bailarín, coreógrafo y docente. Dirigente gremial y tesorero de addu: “Es un gran artista de la Danza Contemporánea, pero la forma en la que se procedió para su cargo no es correcta. Me parece que hay falta de ética (desde la institución y a mi parecer, también de parte de Martín). Definitivamente no es la persona indicada para asumir un cargo tan importante, y esto no es contra él, es en contra de las decisiones arbitrarias y poco democráticas. No se deja lugar a personas que han trabajado durante muchos años”.

Las carencias académicas de la end-df implican: falta de titulación, falta de perfil de egreso, ausencia de inserción laboral, imposibilidad de transversalizar estudios. En el plano funcional los docentes están trancados hace décadas en su carrera en el no regulado escalafón J y por lo tanto nunca tuvieron posibilidad de ascenso. En lo que refiere a lo edilicio, el año pasado se trasladaron de el local semiderruido desde hace mucho de la calle Julio Herrera y Obes a funcionar provisoriamente en la Nelly Goitiño. Hoy siguen allí y las soluciones definitivas no están cerca. En cuanto a la inserción institucional, si se forman bailarines no hay un lugar donde puedan aspirar a trabajar.
Por si fuera poco, al sodre parece costarle encontrar el sentido de esta institución; en su web se publica que  fue creada en  1975 y que lleva 33 años formando docentes (van 37, hay que actualizar), pero la Constitución (capítulo II, artículo 202) dice que eso le compete a otros entes.
Todo requiere mucho pensamiento y apertura, es difícil que las respuestas puedan surgir aislándose en una torre de marfil. No hay soluciones mesiánicas, pero sería bueno abrir la cancha y buscar entre todos los mejores caminos para resolver esta larga serie de problemas.

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