Brecha Digital

Los dos cuerpos del rey

Cuando Aquiles, el mejor guerrero de los aqueos, mata al príncipe troyano Héctor, el único que podía disputarle un duelo, no se conforma con la muerte de su rival. No siente que la victoria está completa hasta que ata el cuerpo sin vida de Héctor a su cuádriga y lo arrastra alrededor de las murallas de Troya. Escenas similares ocurren más de una vez en La ilíada. Es que según Homero los combates no terminan cuando se mata al enemigo, sino que hay un segundo momento en que esa estocada se confirma: el de la expoliación del cadáver.

Pero Homero también le permitió a Aquiles retractarse. El rey Príamo, de incógnito, va al campamento de los sitiadores a rogar por los restos de su hijo. Y Aquiles se los entrega.
Hay un eco que viene de tan atrás como esos tiempos homéricos que nos dice que hay algo que se pierde si no se entierra a un muerto de acuerdo con los ritos establecidos. Baste recordar a Antígona desafiando al poder de los hombres y apelando a la ley de los dioses para defender el derecho de su hermano a las honras fúnebres.
El cuerpo es importante. No es sólo el lugar del alma, esa que, como canta Homero, al morir “se sale por la garganta y ya no regresa”. Según muchas creencias, desde la religión de la Grecia antigua hasta los dogmas del cristianismo primitivo, es un vaso comunicante con el más allá. Por algo la incorruptibilidad de la carne es una de las pruebas de la santidad. Según miradas más laicas y actuales, el cuerpo es uno de los territorios donde se produce eso inasible que suele nombrarse como dignidad.
Por eso al prisionero del que se quiere obtener información mediante tortura, primero se lo desnuda. Por eso a las víctimas de un accidente de tránsito se las cubre para que no queden a la vista de todos. Por eso los códigos que rigen algunas venganzas de sangre prohíben la mutilación del cadáver.
En el momento en que El País de Madrid decidió imprimir una foto de un Hugo Chávez entubado se saltó todas esas barreras. Fue en contra de la dignidad de un hombre que estaba postrado en una cama de hospital, sedado. Y para colmo lo hizo de un modo chapucero: el paciente ni siquiera era Chávez. Poco puede servir que hayan lanzado un operativo logístico para retirar la edición de los quioscos y que se hayan disculpado. En definitiva no se excusaban por la foto sino por el error.
Cuando los medios apelan al sensacionalismo y se regodean en exhibir la muerte o la enfermedad suelen mencionar el deber superior de que están “informando” o, si se trata de un personaje público, que la enfermedad ya no le pertenece al enfermo. Es aquella idea de los dos cuerpos del rey que Ernst Kantorowicz desarrolla en su estudio sobre la teología política de la Edad Media. El rey medieval tiene dos cuerpos, uno eterno, dinástico, que no le pertenece a él sino al Estado (por eso las noches de boda y los partos eran acontecimientos seguidos in situ por la corte y los notarios) y “otro cuerpo mortal, funcional, relativo, el andrajo, que se encamina a la carroña” (Pierre Michon dixit). El cuerpo de la foto, podría argumentar el diario español, no era el del Hugo Chávez individuo sino el del hombre de Estado, patrimonio de todos, y de ese modo publicar la imagen chocante no habría hecho otra cosa que volver disponible el estado de ese cuerpo, devolviéndoselo al soberano: la opinión pública global.
Pero no parece que ese haya sido el razonamiento.
Es más probable que por detrás haya estado un afán de notoriedad, de venta, de primicia. No sólo eso. Si se recuerda el modo en que Chávez es presentado usualmente en las páginas de El País madrileño, un autócrata caricaturesco que para colmo dispone de una billetera llena de petrodólares, la foto se parece demasiado al regodeo en el expolio del enemigo. Chávez no está muerto según sus familiares y correligionarios, pero mostrarlo/verlo en esa foto es, para muchos, casi como repetir gozosos la truculencia de las imágenes que se difundieron del linchamiento de Gaddafi.

 

Comentarios   

 
0 #5 Roda Siga 26-01-2013 22:17
De acuerdo con Silvia
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0 #4 HUGO VAZQUEZ ORTIZ 26-01-2013 01:38
ES INDIGNANTE QUE ESPECULEN Y DEFORMEN LA REALIDAD CON FINES EVIDENTEMENTE POLITICOS. HAN PERDIDO TODOS LOS CODIGOS Y MERECEN SER CASTIGADOS POR EL PUBLICO LECTOR. EN FB TAMBIEN SE HA DADO ESTE TIPO DE NOTICIAS Y COMENTARIOS Y SE RIEN SARCASTICAMENTE DE QUIENES NO LES SIGUEN LA "CHANZA". ES UN TRABAJO POLITICO PARA PREPARAR LA SITUACION DE VENEZUELA ANTE LA POSIBLE MUERTE DE CHAVEZ.
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-6 #3 Ruben 25-01-2013 18:32
Las torpezas de algún medio se hubiera evitado si los responsables de Venezuela no hubieran estado construyendo una muralla alrededor de la enfermedad de Chavez. Cuál es la ventaja del régimen de que no se sepa qué tiene el Presidente. El ocultamiento da lugar a todas las elucubraciones que se están haciendo a todo nivel. Recuerdan al régimen de Cuba y su secretismo con respecto a la salud de Fidel Castro. Y también recuerdan al régimen franquista tratando de mantener con vida al dictador (tan amigo de Fidel, además).
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+4 #2 Silvia 25-01-2013 16:24
¡¡Un articulazo!! felicitaciones
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+5 #1 mirta azcárate 25-01-2013 13:22
Un desprestigio total para el periódico madrileño.Compa rto este artículo que- una vez más -revela el fuerte vínculo entre
etica y derecho a defender,desde la Literatura,la Historia y el diario vivir, el respeto por el ser humano y su dignidad ante las diferentes situaciones que le toque atravesar.
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