Brecha Digital

El poder de los nombres

Hay nombres que se evaporan como por arte de magia. No son siquiera pronunciados o se cuelan bajo el paraguas de un comunicado de una combativa ong o la boca de los otros. No basta siquiera que el Estado –el guardián de nuestro pacto social– haya intervenido, constatado variadas infracciones y remitido los antecedentes a la justicia penal. Tampoco parece merecer una cobertura nutritiva el carácter histórico o de punto de inflexión: la primera vez que el Ministerio de Trabajo hace uso de la ley del servicio doméstico y allana una mansión señorial mediante una orden de la justicia. No, ni siquiera la primicia o el morbo son suficientes esta vez para torcer la impunidad mediática de los Fernández o de los Manhard.


Y es en casos como estos donde se observa minuciosamente el ejercicio del “poder simbólico”, en los términos del francés Pierre Bourdieu, aquel que concebía a la sociología como un arte marcial. Con ligeras excepciones, los diarios, portales y canales que se abocaron a cubrir el episodio se movieron con particular recato. Las plumas tan furibundas para identificar nombres de aviesos funcionarios kirchneristas contrarios a los intereses nacionales optaron esta vez por referirse a “una casa de Carrasco” (algunas enunciaron los nombres a partir del contraataque, el de los abogados de los empresarios). En otros casos, medios que no dudaron en lanzar a los cuatro vientos el nombre completo de algún sindicalista devenido en púgil o en litigante contra la fundida Pluna, se movieron con el sigilo y la delicadeza de un Marcel Marceau. Y así algún portal televisivo se refirió, parco, a “una familia de empresarios”. En todo caso, la estrategia mayoritaria fue la de mencionar el pecado pero no al pecador (a pesar de que la organización denunciante, Cotidiano Mujer, facilitaba el camino a través de un comunicado en el que identificaba a los propietarios de la residencia de la calle Américo Hilaria).
En alguna tertulia se debatió el episodio y algunos panelistas apuntaron –seguramente con razón– que esta práctica no puede ser atribuida a una sola familia. Sin embargo, no se reparó en los antecedentes de los apellidos involucrados. La situación de las migrantes bolivianas duele porque resultan ejemplos extremos de vulnerabilidad y explotación. Pero desde hace varios años el pit-cnt viene alertando sobre las condiciones de trabajo de los empleados de las tiendas del grupo Parisién (propiedad de los Manhard) y de la planta y barcos de Fripur (propiedad de los Fernández). Las denuncias sobre añejas y continuadas prácticas de acoso moral y de persecución sindical llueven sobre el Ministerio de Trabajo, que parece haber comenzado a marcar mayor presencia. En el caso de la pesquera, la Inspección General del Trabajo, que primero intentó que la firma –una de las principales exportadoras uruguayas– modernizara las relaciones laborales, terminó por imponerle sanciones económicas. Entonces, no se trata de una práctica aislada, sino de un modo de reproducir las relaciones laborales, una forma de naturalizar ciertas reglas del “juego social”. Un capital simbólico que estas familias propias de un capitalismo rústico –que ya ni siquiera parece ser utilizado por las corporaciones estilo siglo xxi– han logrado trasmitir de generación en generación, a fuerza de cultivar redes de poder y una lúcida capacidad de adaptación a los cambios de signo político.
Pese a estos antecedentes, y a la existencia de un expediente abierto en la justicia del crimen organizado, el procedimiento oficial –con la excepción de la tevé pública– no mereció los quilates propios del horario central que sí concitaron la marcha contra la inseguridad y la más reciente contra el maltrato animal. Tampoco impulsó la indignación de buena parte del sistema político, ocupado a menudo en los “corporativismos” de la basura o de la educación. Hasta la reacción del propio Frente Amplio, que podría hallar en el episodio un poderoso ejemplo de igualdad ante la ley, lució débil.
El silencio o el laconismo que primó en algunos medios –y el reflejo tardío de algunos otros espacios que abogan por romper con la agenda consabida– contrastó con la catarata de posteos y comentarios que se produjo en las redes sociales. Quizá sea el preámbulo de una nueva forma de comunicación que así como enseña su lado más inmediatista y a veces superficial, en el futuro pueda ser capaz de promover modos alternativos de periodismo y de propagación. Un periodismo riguroso, pero que no se ampare en el falso latiguillo de la neutralidad. Las palabras del analista Pascual Serrano en su último ensayo Contra la neutralidad* suenan oportunas: “el culto a la objetividad provoca que los reporteros que presencian tragedias y sufrimientos cuyos responsables están perfectamente identificados vean que sus crónicas terminan llegando al público descafeinadas”. Serán pues estos los tiempos de volver a la cafeína. n

 

*     Tomado del artículo “¿Para qué sirve un periodista”, de Albert Lladó, en La Vanguardia. 7-VI-12.

Comentarios   

 
0 #14 lola vera 19-09-2012 16:42
si la Intendente de Mdeo. es comunista como es que ustedes no le aconsejaron que hiciera bajar las copas de los arboles y que cada vez hay mas arboles sobre las casas, los autos y todo lo que pueda estar debajo cuando caigan. Les achican las raices para no estropear veredas y las copas llegan al cielo. Aprovechen mientras este porque el clima cada vez viene mas bravo y esa medida ayudaria a la poblacion. Gracias.
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0 #13 ximena 18-09-2012 23:19
Impulsar una ley de medios para equiparar oportunidades, des-monopolizar la concentración hegemónica de los medios de comunicación y de prensa que sirven a los intereses corporativos de los peces gordos (los grandes empresarios de los medios), como se hizo en Argentina o en Ecuador, sería una alternativa más eficaz con mayor legitimidad. Me pregunto por qué esta opción no suele entrar en consideración.. .
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+1 #12 Amanda Mendez 17-09-2012 02:16
Solo un pueblo inocente se regodea con el escarnio publico
de los poderosos (??), y se traga las estafas de los casinos,
Pluna, y los crimenes cotidianos de las uruguayas.
Porque vienen las bolivianas y peruanas al pais?? Porque en
sus paises las tratan como esclavas!!
Peo la envidia es el placer de los pobres de espiritu.
Disfruten, uruguayos!!
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0 #11 Hugo Vázquez 16-09-2012 06:12
Cito a uruguayo de a pie:
felicittaciones BRECHA.... unico medio que nose "cada" con los 3 apellidos ....de carrasco.....muy buena investigacion..pena q el resto de la prensa ....tiene miedo

NO ES QUE TENGA MIEDO SI NO QUE
ES COMPLICE DE LAS FAMILIAS QUE COMETEN ESOS ACTOS MAFIOSOS, Y ME REFIERO TANTO AL CASO DE LAS TRABAJADORAS BOLIVIANAS COMO EL DE LOS TRABAJADORES DE FRIPUR. PARECE MENTIRA QUE EN UN GOBIERNO DEL FA TAMPOCO SE REACCIONE CON JUSTICIA SOCIAL
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0 #10 Graciela 23-08-2012 21:54
Periodismo de verdad? Brecha, querés informartey formarte opinión ? lee brecha los viernes.
Felicitaciones
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+2 #9 jorge perez 21-08-2012 14:00
Comparte todo lo que se ha dicho. Resulta asombroso ver como el vil precio de la publicidad y vaya a saber que otros factores, operan para silenciar a los grandes medios que sobre este tema se mantuvieron como perritos falderos. Felcitaciones a Brecha. No es la primera vez que una investigación de Uds. sacude la modorra de esta sociedad hipócrita. Adelante !
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0 #8 uruguayo de a pie 20-08-2012 21:43
felicittaciones BRECHA.... unico medio que nose "cada" con los 3 apellidos ....de carrasco.....mu y buena investigacion.. pena q el resto de la prensa ....tiene miedo
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0 #7 Alberto Fernández 19-08-2012 04:26
Alcanza con ver el nivel de los informativistas e informativos, leer toda la prensa posible, incluída alguna que se hace llamar "de izquierda", y escuchar alguna radio (Por ejemplo al licenciado y este peladito que creo se apellida Cardozo),para darse cuenta que están a favor de los poderosos y cobran por dotarlos de impunidad.Estos personajes hacen que tenga sentimientos encontrados hasta cuando y si puedo, envío mi humilde aporte a la Teletón.
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0 #6 Alvaro 18-08-2012 15:07
Gracias Brecha, los dueños del Uruguay siguen siendo los mismos aunque cambie el signo político del gobierno y más vale ni rozarlos para disfrutar de la paz y tranquilidad que hemos perdido según dijo el presi
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+2 #5 ramon 18-08-2012 07:02
Hablando de estos de Carrasco y el recato de los medios de informacion dominantes ante ese "Uru-Montevideo " que en especial se ubica entre Arocena, Rivera, la rambla y el puente Carrasco. Sin olvidar algun resto.
Y el recato con el silencio absoluto sobre los "desaparecidos "de los medios, forzados a adelantar el viaje de la famosa mutualista "futbolera". Ojo que no es la única, pues la hipocrecia nacional no asume que la eutanasia y el adelanto al futuro de tantos "caros" viejos de CTI ha sido moneda corriente durante decadas en diversas mutualistas y hospitales. Pero , silencio absoluto.
Todo lo que le criticamos a los argentinos , aca lo practicamos al etilo felino y hacemos como el tero, nuetra arma básica. De ahí que lo de Brecha es un soplo de oxigeno sin el cual andariamos casi en penumbra.
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