Es más grande
- Última actualización en 08 Marzo 2013
- Escrito por: Guilherme de Alencar Pinto
Veneno-Buscaglia
No sé si la música popular uruguaya anda en el mejor momento de su gloriosa historia, pero nunca fue tan internacional, en cuanto a la repercusión que efectivamente tienen varios músicos afuera y a su presentación (ejecución, sonido, gráfica, videoclips). Martín Buscaglia ocupa su buen lugar ahí, como “músico de culto”, es decir, el músico del que un público numéricamente suficiente espera justamente el ejercicio de libertad y creatividad, incluida la libertad para cambiar radicalmente lo que hace sin preocuparse por responder a expectativas estilísticas cerradas. No es lo que más plata da, pero es lo más lindo a que un artista creativo puede aspirar.
Kiko Veneno supo ser durante años un secreto bien guardado de la canción española.
En los últimos años su prestigio acumulado se desbordó y se convirtió en una fama real, y mundial. Es significativo que una figura de ese porte se haya trasladado a Uruguay para colaborar con un músico uruguayo en un disco editado originalmente aquí.
El esquema de la colaboración fue tipo Tribalistas: no es el típico disco a medias en que cada uno de los músicos propone una mitad de temas propios, sino que es una íntegra creación conjunta. Kiko se instaló en Uruguay y con Martín dedicaron poco más de un mes a componer el material desde cero y en coautoría. Arribaron a un híbrido real: es posiblemente el trabajo más pop que haya firmado Martín Buscaglia, y el más poblado de sonidos raros y nonsense que haya perpetrado Kiko Veneno. Hay un terreno común a ambos que preexistía y sigue intacto, que es ese enfoque lúdico, vital, gozoso, tuquero (el término es quizá extraño para Veneno, pero la cosa no).
Martín Buscaglia nació interactuando con artistas nacidos en la década del 40 y siempre estuvo totalmente sintonizado con su propia generación y las siguientes. El posmodernismo lo ayudó, además, en esa noción de una actualidad integrada por una colcha de retazos de muestreos de historia. En cuanto a Kiko Veneno, la mezcla que operó tempranamente entre beat y flamenco con toques de jazz ya lo predispone naturalmente a encantarse con los mundos sonoros propuestos por su colega. La diferencia generacional podría exagerarse, teniendo en cuenta que la voz de Veneno suena mucho más envejecida y ancestral que sus meros 60 años, mientras que la de Buscaglia sigue sonando adolescente pese a sus ya 40. Pero la apuesta aquí no es a contrastar y oponer, sino a integrar, sin emblematizar las oposiciones potenciales (juventud y madurez, uruguayez e hispanidad, vanguardia y pop).
Por arriba, el disco es homogéneo; a mediana distancia es ecléctico. El pop bastante estándar de “Nadador Salvador” tiene una estructura beatle, referente consagrado por un solo harrisoniano de Nico Ibarburu. “Cuando” es un toco salpicado de retro-pop. En “Sagrado salado” está el principal manifiesto de integración iberoamericana, porque es un flamenco-son con solo de guitarra criolla (otra vez Ibarburu). “América es más grande” refresca el gastadísimo tópico del recorrido por América Latina. “Dos locos” es un bolero. “Oye Paco” une un funky a lo Rada con un aire de axé, y “Todos somos raros” debe ser la canción más Rada que haya compuesto alguien que no sea él mismo (en letra y en música), y por si algún despistado no lo agarrara, invitaron al propio Rada para cantar a trío con Martín y Kiko. “La reina del placer” combina un aire quizá andino con el sonido de un clarinete turco.
El disco se grabó en forma mayormente doméstica, sobre todo en Montevideo y alguna cosa en Sevilla, con producción de Buscaglia, Veneno y Nico Ibarburu. Fue mezclado en el estudio californiano en que Bob Dylan hizo su último disco, y masterizado por el multipremiado Gavin Lurssen (también en California). Se suena todo, ni que hablar, y no sólo por el aporte de estos técnicos y estudios, sino gracias al talento múltiple del dúo protagónico y de una hueste de invitados de lujo de distintas procedencias (demasiados como para nombrar acá).
Este trabajo precioso e importante se va a estar presentando en vivo en La Trastienda mañana sábado 9 a las 21 horas, con Martín Buscaglia y Kiko Veneno respaldados por los hermanos Ibarburu, Herman Klang y Mateo Moreno.
* El pimiento indomable, Bizarro, 5354-2, 2012.

