Enfrentar los miedos
- Última actualización en 15 Marzo 2013
- Escrito por: Ana Laura Barrios
“Los soñadores”
Varios rostros fragmentados conforman la imagen de esta obra. Como piezas de un puzle, esos hombres y mujeres representan la memoria individual y colectiva sobre la década del 70. El autor, Carlos Manuel Varela (Alfonso y Clotilde, Los cuentos del final), terminó de escribir este texto a pedido de la directora Lila García (Locas), pues el trabajo sobre la memoria acerca del período de la dictadura es un Leitmotiv de su escritura. Aquí la historia reúne a una familia y su entorno cercano en sus distintas posiciones y decisiones de vida, en un contexto social y político convulsionado. La directora elige una escena despojada que reúne en su centro una mesa familiar, sitio de intercambios y discusiones, en este caso signados por la diferencia generacional. Hay un fuera de escena que se hace presente en el discurso de los personajes y lo tiñe todo de una atmósfera amenazante. Ese miedo –latente y presente– es el que despierta las más fuertes convicciones en Juan (Rodrigo Peluffo), el hijo militante que participa en acciones clandestinas de resistencia, y hace aflorar las dudas de sus padres (Mariana Trujillo y Álvaro Pozzolo). Lila García desarrolla el punto de vista individual de cada personaje mediante una sucesión de monólogos insertos entre flashbacks, a la vez que presenta la fuerza de los vínculos que forjan sus destinos. Hay un acercamiento al drama vivido por cada integrante de la familia que, por momentos, es subrayado en exceso por la ambientación sonora.
El autor reflexiona en el programa de mano acerca de “superar los prejuicios que nos impiden volver sobre ciertos temas”, y con ello hace alusión a volcar una nueva mirada sobre la dictadura y sus efectos. Es que parte de la elaboración del trauma que generó el período en la sociedad es su representación teatral. Son muchas las obras de dramaturgos nacionales que, desde miradas y generaciones diversas, se cuestionan distintos aspectos del período; pero, como el mismo Varela concluye en su reflexión, “el presente se construye con trozos del pasado para que pueda convertirse en futuro”. Hay en esta puesta un trabajo sobre el recuerdo, sobre la construcción y la reconstrucción del dolor mediante el discurso y la elaboración de imágenes del pasado. Evocar los conflictos desde la unidad básica vincular, la familia, es la mirada elegida en este caso para tender ese puente.

