De todas partes vienen
- Última actualización en 21 Marzo 2013
- Escrito por: Ronald Melzer
31 Festival Internacional de Cine
Ni tan añejo ni tan telúrico como las montevideanas domas, la sanducera Fiesta de la Cerveza o las acampadas en cualquier rincón del país, el Festival de Cine Internacional que organiza Cinemateca Uruguaya ha sabido equipararse a esas y otras maneras de usufructuar el tiempo libre que proporciona la Semana de Turismo, en peso social, en impronta cultural, en despertador de conciencias capaces de mirar el entorno nacional y el entorno internacional, en liberador de mentes y de hábitos, incluso en tradición.
La vorágine comienza mañana sábado 23 de marzo a las 21 horas con el preestreno, en Cinemateca 18, de El muerto y ser feliz, road movie español/argentino dirigido por Javier Rebollo, protagonizado, entre otros, por los uruguayos Roxana Blanco y Jorge Jellinek y del que este escriba funge, orgulloso, de productor asociado. Se cierra el sábado 6 de abril a la misma hora y en la misma sala con la portuguesa Tabú, sobre la cual se adjunta aquí una entusiasta nota de Diego Faraone. Entre ambos extremos, que según todas las mentas son bien capaces de establecer entre sí un rico y cinéfilo diálogo, se proyectarán nada menos que 250 películas, la mayoría de las cuales calificables como largometrajes, en siete salas: las cuatro de la Cinemateca (18, Carnelli, Sala 2 y Pocitos), una del complejo Casablanca, una del complejo Alfabeta, una del flamante Shopping Costa Urbana. Se presentarán dos libros: uno sobre el documental contemporáneo en España, con autoras de ese país, el otro sobre la cinemateca uruguaya, con autor de esta casa: Carlos María Domínguez. Se desarrollará un concurso, con premio en metálico, de cortometrajes nacionales. Y se escuchará (a) y discutirá con una veintena de visitantes de Argentina, Brasil, España, Polonia y Georgia, entre otros países ignotos y no ignotos. A propósito de países, los representados, a través de las películas, son más de cuarenta. Ignotos y no ignotos.
LAS ELECCIONES. Ninguna nota periodística de extensión razonable y redacción previa al acontecimiento puede hacerle justicia, para bien o para mal, a semejante aluvión. Tampoco podría hacerlo una con redacción posterior al acontecimiento, pero ese es otro tema. El tema central de esta nota es, o debería ser, qué elegir, cómo, con qué actitud, con base en qué, por qué. Aquí al lado Faraone recomienda, con conocimiento de causa y con formato de “crítica breve”, cinco películas. A lo que cabe sumar sus (elogiosos) comentarios, un par de ediciones atrás, de otras dos películas: la mexicana Pos tenebras lux, del polémico Carlos Reygadas, y la turca Noche de silencio, de Reis Celik. Agréguense a aquellas las siguientes recomendaciones no-riesgosas. Bárbara (Christian Petzold), un retrato meticuloso, sentido, políticamente imparcial y coherentemente dramatizado y desdramatizado de la vida cotidiana en la Alemania oriental de los años ochenta, según la vive, y sobrevive, una médica con sólidos principios morales. Elena (Andrei Zvyaginstev), el revival de la vieja y querida lucha de clases, ahora inserta en el seno de una sola familia en la que conviven, por decir algo, ricos y pobres, en el país presuntamente menos proclive a que se hable de estas cosas: Rusia. El silencio alrededor (Kleber Mendonca), un cruce entre varias historias que transcurren en un edificio de apartamentos de Recife que faculta una madura mirada a unos entretelones físicos y morales, ora tranquilos, ora muy violentos, que podrían trasladarse, sin dificultades, a ciudades como Montevideo, por ejemplo.
Para elegir dentro del copioso resto, síganse, por favor, estas recomendaciones. Primera: cerciorarse, con boletín en mano, sobre salas, días y horarios de funciones; luego tomarse, sin desesperación, un tiempo prudencial para llegar y abandonar el lugar. Segunda: no abusar ni del tiempo libre ni de la paciencia; por ende, no elegir más películas de las que uno pueda y sobre todo desee ver. Tercera: no dejarse llevar por los prejuicios geográficos, ideológicos, étnicos o cinematográficos. Un festival sirve, precisamente, para enterarse de lo diferente, lo raro, lo inusual, lo nuevo. Cuarta y, quizás, la más importante: informarse, con tiempo, sin apuro, Internet mediante, de lo que hay. Gracias a sitios como imdb y Filmaffinity no hay excusas para el error, aunque, pensándolo bien, eso implica quitarles oportunidades a las sorpresas. En fin: usted decide.{restrict }
Valgan, de todos modos, unas pistas. En América Latina, la consabida confrontación política de los años sesenta y setenta del siglo pasado (o de otras décadas y hasta de otros siglos) y la necesaria y discutida reconciliación entre aquellos pasados tan turbulentos con presentes más pacíficos siguen dando lugar a un cúmulo de aproximaciones cinematográficas, a veces válidas, a veces no tanto. Encontramos, en distintas secciones del festival, algunas de ellas. Muy directa, en La memoria que me cuentan la experta cineasta brasileña Lucía Murat se centra en las vicisitudes de una ex guerrillera que alguna vez participó en el secuestro de un embajador de Estados Unidos y elabora, según una crónica, “una obra sensible y melancólica sobre las cicatrices que dejó la dictadura”. Más elíptica, vinculada a religiosidades populares y “antonionesca”, si vale el neologismo, La pasión de Michelangelo, del chileno Esteban Larraín, reconstruye un hecho “real” de 1983, año en el que protestas populares hacían tambalear al gobierno de Pinochet: un adolescente dice comunicarse con la Virgen, el “hecho” es ampliamente difundido por la prensa, se inicia una gran peregrinación, el adolescente sufre alguna que otra crisis, otras “iniciaciones”, políticas y sexuales, son puestas a prueba; vaya tema. Más abarcadora y acaso comprehensiva, Tierra de los padres, del argentino Nicolás Prividera, director de la soberbia M, se ambienta en un cementerio donde se “enfrentan”, por así decirlo, Sarmiento, Rosas, Aramburu y otros próceres. Más uruguaya y, posiblemente, casera, aunque se produjo en España, Manifiesto contra el olvido, de Lina Badenes y Carlos Surián, retoma la inacabable historia de los hijos y nietos de desaparecidos que no se dan por vencidos. Política desde otro lugar e igualmente uruguaya, si uno se atiene a la nacionalidad de su director, Michael Wahrmann, aunque brasileña por tema, ambientación y producción, Avanti Popolo se permite ironías de varios tipos en torno al reencuentro de un padre (literalmente) fantasmal y un hijo posiblemente descreído. En principio, habría menos política aunque sí reencuentros filiales en Dos días y medio, la ópera prima de otro uruguayo, Pablo Diconca, radicado en Canadá y notorio cultor, en el pasado reciente, de la video danza. Fuera del país se hace, también, cine nacional.
Turno, ahora, para algunas de las “estrellas” del festival. Germania, del argentino Maximiliano Schonfeld, sobre argentinos de origen alemán en la provincia de Entre Ríos, viene de ganar, dos semanas atrás, los premios principales del Festival de Punta del Este: descubramos por qué. Se supone que César debe morir marca la reconciliación de los ya veteranos hermanos Paolo y Vittorio Taviani con la mejor tradición neorrealista y teatral (no, no son tradiciones antinómicas): también veamos por qué. L’enfant d’en haut, de la franco-suiza Úrsula Meier, cuenta cómo unos preadolescentes le roban sus pertenencias a turistas ricos; ¿crítica social en la más opulenta de las sociedades? Pues sí. Cambio de rumbo: La última vez que vi Macao, de los portugueses João Pedro Rodrigues y João Rui Guerra da Masa parece ser un festival cinéfilo de aquellos, con múltiples referencias al cine negro y a Joseph von Sternberg, que ochenta años atrás fingió filmar un melodrama en la ciudad nombrada por el título con su actriz fetiche Marlene Dietrich, que sí era real. Como parecen ser muy reales, y emocionantes, las vicisitudes del niño franco-marroquí que protagoniza Crónica de un patio de recreo, de Brahim Fritah. Podríamos seguir con diez, treinta anticipos más. No hay espacio para ello. Sí lo habrá para el cine diverso, provocador, audaz, de autor. {/restrict }

