Chuck Berry en Montevideo
Con 86 años a cuestas, una leyenda viviente del rock –algo que no suena para nada exagerado– se presentará el lunes 15 de abril en el Teatro de Verano.
“Si quieren ponerle otro nombre al rocanrol pónganle Chuck Berry.” La famosa frase de John Lennon puede parecer un poco exagerada, pero no deja de tener una parte de razón: si quisiéramos reducir todo el rocanrol a una sola persona, ésta sería sin duda Chuck Berry.
Con un conjunto no mucho mayor de diez canciones hechas en un período de cinco años, mezclando el blues eléctrico negro con el country blanco estadounidense, con un estilo vocal que conjugaba esos géneros con Nat King Cole y letras que hablaban en tono coloquial de los intereses de la naciente cultura juvenil, Berry sentó las bases para todo lo que vino después. No estuvo solo en esto de “inventar” el rocanrol, y ni siquiera fue el primero, pero fue sin duda el más completo.
Sus riffs y solos marcaron el camino para que la guitarra eléctrica fuera el instrumento del rock. Su actitud en el escenario dio pie a una nueva manera de comportarse tanto arriba como abajo de las tablas. Sus canciones no sólo marcaron una temática totalmente novedosa en la lírica de la música popular (el ser joven como atributo en sí mismo), que abrió además las barreras raciales en su país, sino que marcaron la estructura del género. Su manera de cantar descontracturada y lejana del virtuosismo vocal abrió las puertas a una cantidad de cantantes “sin voz”.
Un nuevo género. Chuck Berry, nacido como Charles Edward Anderson Berry en 1926 en Saint Louis, Missouri, mostró desde muy pequeño su interés por la poesía y el blues eléctrico. Desde muy joven tocó blues en boliches locales, y fue dándose cuenta de que el público negro que concurría a esos lugares no sólo quería escuchar blues. De a poco fue alternando temas de blues eléctrico con el repertorio de Nat King Cole y, lo que le dio más éxito, con canciones de música country.
Berry era ya una figura en Saint Louis cuando se decidió a viajar a Chicago. Un brevísimo encuentro con su héroe musical Muddy Waters lo llevó a mostrar su material a Chess Records, el sello blusero por excelencia. A Leonard Chess no le interesaron tanto los temas de blues interpretados por Berry como una canción country llamada “Ida Red”. La canción tuvo algunos retoques, se aceleró su tempo y fue rebautizada como “Maybellene”. Muchos marcan a esa composición grabada en 1955 como la piedra fundamental del rocanrol moderno. Antes de “Maybellene” hubo infinidad de temas de rhythm and blues que pueden considerare antecedentes del rock, y canciones como “Rock Around the Clock” ya habían sido grabadas para cuando “Maybellene” apareció. Pero el sonido de la guitarra distorsionada de Berry y una letra que hablaba de autos y chicas marcó al naciente género y a la cultura que nacía con él. La canción fue un éxito comercial y llegó a los rankings de música blanca, alcanzando a vender un millón de discos.
Chuck Berry se convirtió en una estrella, tocaba para audiencias masivas (y blancas) y llegó a Hollywood de la mano de películas como Rock! Rock! Rock!, Go, Johnny, Go!, y Mister Rock’n’Roll.
A “Maybellene” le siguieron canciones como “Roll Over Beethoven” (1956), “Too Much Monkey Business” (1956), “Sweet Little Sixteen (1957), “Johnny B Goode”, y “Rock and Roll Music” (1957), que ayudaron a definir el género.
Berry se dio a conocer, como la mayoría de los músicos de la época, a través de los discos simples de 45 revoluciones, difundidos por la radio. En comparación con otros artistas llegó tarde al larga duración de 33 1/3, que terminaría de establecerse en la siguiente década como el formato principal de la música pop. Sin embargo, sus tres primeros long plays, After School Session (1957), One Dozen Berrys (1958) y Chuck Berry Is on Top (1959), son obras fundamentales que vale la pena escuchar. Allí están sus grandes hits, pero también pueden verse sus grandes deudas con el blues en varios temas instrumentales, con el country, con la tradición anterior del crooner y hasta con la música latina (calypso, chachachá y rumba, principalmente), en composiciones originales, que serían versionadas infinidad de veces por músicos de todos los estilos imaginables... PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.