Brecha Digital

La noticia y su contexto

La serie de Aaron Sorkin que ya comenzó a emitir hbo* instala un debate en torno al juego de las grandes cadenas de noticias por cable en Estados Unidos, pero va incluso un poco más allá. Moviéndose entre la realidad y la ficción, la trama deja entrever síntomas de lo que hoy se entiende como periodismo decente en ese país.

 

El nuevo programa de Aaron Sorkin (creador de The West Wing y guionista de The Social Network) gira en torno al irascible conductor de un programa de noticias de cable, Will McAvoy (Jeff Daniels), y al staff de periodistas del programa ficticio News Night. La serie, estratégicamente situada en el pasado reciente (en los albores de las últimas elecciones de mitad de período, año 2010, cuando los demócratas perdieron el control de la Cámara de Representantes), utiliza noticias reales para dramatizar el detrás de cámara de un programa informativo. Inmediatamente, la llegada de una nueva productora ejecutiva (Mackenzie MacHale, interpretada por Emily Mortimer) instala conflictos. No sólo es la ex de McAvoy, al que engañó durante su noviazgo; también trae consigo una idea para el programa en principio bastante modesta: limitarse a dar las noticias en la forma que cierta jerga periodística bendice como “balanceada”. Si bien no faltan los romances y enredos propios de cualquier serie, el eje central de The Newsroom es la exploración de ese intento de hacer periodismo decente, despreocupándose del rating, evitando las notas de color y las sensiblerías, en favor de la comunicación de información relevante.

EL MEJOR PAÍS DEL MUNDO. La primera escena promete. Will McAvoy participa de un panel sobre comunicación, y cuando le preguntan por qué Estados Unidos es el mejor país del mundo se despacha con una respuesta lapidaria: “No hay ninguna evidencia que apoye la consigna de que somos el mejor país del mundo. Somos séptimos en alfabetismo, vigesimoséptimos en matemáticas, vigesimosegundos en ciencia, cuatrigesimonovenos en esperanza de vida, 178 en mortalidad infantil, terceros en ingresos medios por hogares, cuartos en fuerza de trabajo, y cuartos en exportaciones. Encabezamos el mundo sólo en tres categorías: número de ciudadanos encarcelados per cápita, número de adultos que creen que los ángeles son reales, y en gastos de defensa, donde gastamos más que los siguientes 26 países combinados, 25 de los cuales son aliados”. Rápidamente el discurso de McAvoy sitúa a la serie en el contexto estadounidense actual. El imperio está en decadencia y la percepción de un gran segmento de la población no coincide con la realidad.
Adicto a las oraciones largas y a los párrafos agudos e ingeniosos, Sorkin presenta a Will McAvoy como un republicano desilusionado, idealista y sin pelos en la lengua. Sin embargo, luego de un momento de brillante lucidez, al personaje lo asalta un sentimentalismo conservador que lo hace describir y añorar un pasado que nunca existió. Así, McAvoy concluye que Estados Unidos solía ser el mejor país del mundo, uno que peleaba guerras y aprobaba leyes por razones morales. Dejando de lado la inocencia de tal afirmación, ésta sirve para posicionar al personaje dentro de la coyuntura estadounidense de hoy y entender la idea de país que los más “idealistas” respaldan. Además, hay algo en lo que McAvoy acierta. Hubo una época en la que se aspiraba a la inteligencia en lugar de temérsela, y tal como sugiere el personaje, la clave para conducirse inteligentemente es estar informado.
Si se logra dejar de lado los muchos momentos de debilidad patriotera (el episodio sobre el asesinato de Osama bin Laden es particularmente difícil de tragar), se puede ver The Newsroom por lo que realmente está intentando hacer: instalar un debate en torno al rol social de los medios de comunicación en Estados Unidos.

EL CONTEXTO. Para entender el debate planteado por la serie hay que remitirse a la creación de los canales de noticias en Estados Unidos. Hasta 1980, los ciudadanos de ese país se informaban leyendo periódicos, escuchando radios o mirando los noticieros de los canales de aire. Esto cambia ese año cuando el empresario Ted Turner funda la cnn, el primer canal de cable exclusivamente dedicado a la trasmisión de noticias y también el primero en cubrirlas durante las 24 horas del día. Su éxito fue casi inmediato, y el advenimiento de los canales de noticias las 24 horas marca el comienzo de una nueva era periodística. En 1996 aparecen otros dos canales del mismo tipo, fundamentales para entender el periodismo actual en el país del norte. Por un lado, Microsoft y la cadena nbc fundan msnbc, una señal liberal de marcado corte demócrata. En sus antípodas, Rupert Murdoch (dueño del multimedio News Corporation y hoy acusado en el Reino Unido de hacer escuchas telefónicas ilegales) crea el canal de ultraderecha Fox News. Actualmente, cnn, Fox News y msnbc son los canales de noticias más vistos en Estados Unidos. Si bien el rating del cable nunca supera al de la televisión abierta, aquellos que siguen el discurso político lo hacen a través de la televisión por abonados, ya que los noticieros de la televisión abierta son más bien denostados como amarillistas y en general se limitan a cubrir la crónica policial e incidentes locales.
La necesidad de generar 24 horas de contenidos acarrea varias consecuencias. Por un lado, para llenar espacios entran a escena personajes y noticias de cuestionable relevancia, y por otro, aparece la posibilidad de presentar un bloque ideológico compacto, de crear un microcosmos. El cable en sí mismo ofrece más opciones y éstas son cada vez más específicas. Como consecuencia, cada canal de noticias se ciñe más y más a una muy determinada línea editorial. Pero más canales de noticias y más noticias no necesariamente implican más información. La mayoría de la programación de Fox News y msnbc, por ejemplo, la constituyen programas donde supuestamente se contextualizan las noticias, aunque en realidad lo que hacen es “bajar línea” editorial.
El rol de la prensa ha sido siempre determinar qué es noticia (proceso llamado “agenda setting” por algunos comunicólogos). Asimismo, los medios crean el contexto en el que éstas deben ser pensadas y entendidas. Su relevancia es establecida a priori (algo es noticia o no, algo es la noticia central del día o no, etcétera). The Newsroom dramatiza este proceso, y es allí donde la serie tiene más aciertos: al presentar críticamente la forma en que operan los medios.
La trama pone en el tapete de qué manera se recorta y enmarca la realidad política actual en Estados Unidos. Uno de los conflictos recurrentes son las tensiones entre los dueños del canal ficticio de noticias acn y los responsables del programa News Night, quienes intentan separarse de la forma de reportar que se ha puesto de moda en canales de cable como Fox News. El fenómeno de este último canal es sumamente interesante, y sin mencionarlo directamente como el antiejemplo del periodismo serio, pareciera que cada vez que Will y Mackenzie fantasean sobre informar objetivamente lo hacen en directa oposición al estándar impuesto por Fox News.

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