Y es que hay algo eminentemente “occidental del río Uruguay” en esta historieta de Agrimbau-Baldó, algo que los uruguayos podemos entender perfectamente pero que no nos es propio. Una dicción, un comportamiento, unos personajes reconocibles pero a la vez diferentes. Es el mundo que comenzó a llegarnos con las telenovelas de Levrino-Satur-Alberto de Mendoza y Carlos Calvo en los setenta y tempranos ochenta y que continuó llegando a través de los productos de Pol-ka en los noventa: colectiveros, tacheros, quiosqueros y soderos, el pibe de barrio, Boca, River, Racing y los ravioles los domingos, todo un universo que no nos pertenece pero que tampoco nos es ajeno.
Belerofonte ya había publicado con anterioridad a Diego Agrimbau –El campito– que representó una gratísima sorpresa en el pujante pero todavía escaso mercado editorial uruguayo. En aquella ocasión Agrimbau vino a Uruguay para presentarlo en Montevideo Cómics y a partir de allí se transformó en un guionista a seguir y, para muchos, en el digno heredero de Carlos Trillo.
Con la publicación de Los canillitas puede apreciarse su ductilidad para adaptarse al formato de tira diaria –la historieta apareció originalmente en el diario Tiempo Argentino– y para ampliar el rango de su registro: la cantidad de personajes, el tono menos ominoso, la variedad de situaciones y tipos humanos, el realismo costumbrista sin abandonar esas líneas de fuga que por momentos llevan la historia a lugares imprevisibles.
Este volumen que ahora se publica es el primer capítulo de la tira, titulado “¡La parrilla está caliente!”. Es la presentación de los canillitas Chelo y Rodolfo y sus amigos Renzo y Julio. Rodolfo se separó hace un año, pero ni siquiera logró todavía sacar sus cosas de las cajas de la mudanza, mientras que sus intentos por acercarse a su hija terminan siempre en un fracaso lleno de largos silencios. Por su parte Chelo está bastante enamorado de una vecina, pero ella es la novia del gigante del barrio.
.. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.