El constructivismo en el alma
- Última actualización en 10 Enero 2013
- Escrito por: Sergio Laxalde desde Caracas
Adolfo Maslach (1935-2013)
El 2 de enero de 2013 falleció en Buenos Aires el arquitecto uruguayo Adolfo Maslach. A quienes lo conocimos, apreciamos y seguimos con interés su trayectoria durante sus 45 años de permanencia en Venezuela, nos parece ineludible resaltar sus logros en el ámbito cultural y profesional, que han reforzado el concepto que se tiene de Uruguay en este país. El más importante, por su significado para Uruguay, es haber reunido desde Venezuela la colección que en este momento parece la más significativa de la obra de Joaquín Torres García, la cual fue base de su impresionante libro Joaquín Torres García. Sol y luna del arcano, respaldado por la unesco, premio al libro en la Bienal Latinoamericana de Arquitectura de Quito en 1998, y menciones a la edición y el diseño en el concurso Mejor Libro del Año que organizó Fundalibro en 1998.
Si bien la obra de Torres era ya apreciada en Venezuela, Maslach se interesó en que la población tuviera un contacto directo con el artista y su mensaje latinoamericanista. Junto con la uruguaya-venezolana Laura Alcoba Levy montó dos grandes muestras retrospectivas, la primera en 1980: Torres García. Su visión constructiva, y la segunda en 1996: Joaquín Torres García y la Escuela del Sur. En esta última añadió obras muy selectas de integrantes del Taller Torres García. Tuvo mucho eco en el medio cultural venezolano la “entrevista imaginaria” al maestro, cuya difusión llevó cifras sobresalientes de público al Museo de Bellas Artes de Caracas, entre otros el entonces presidente en ejercicio de Uruguay, Julio María Sanguinetti, de visita oficial en Venezuela.
Extendió la difusión de la obra de Torres García por Latinoamérica, empezando en Santiago de Chile con la presentación de la ponencia sobre el arte y la arquitectura en el seminario “Joaquín Torres García y su proyección continental”. En 1999, en la ciudad de Bogotá, realizó una exposición en la Biblioteca Luis Ángel Arango, de la Casa de la Moneda. Cumplió su ilusión de llevar una bien elaborada conferencia visual a Europa para el Instituto Valenciano de Arte Moderno (ivam) en 1999.
Aparte de la obra del maestro y sus discípulos, de los cuales se consideraba parte, reunió un grupo muy selecto de dibujos de los pintores constructivistas rusos previos a la revolución, que incluye las principales figuras de esa vanguardia del arte moderno y donde destacan los delicados trazos de una mujer de visión avanzada, María Goncharova.
Como arquitecto logró las dos más altas distinciones que otorga Venezuela: el Premio Nacional de Arquitectura Interior en 1976, con el restaurante Da Emore, y el Premio Nacional de Arquitectura en 1973, con el edificio de la empresa Seguros Orinoco (en colaboración con José Miguel Galia), todo él una monumental escultura viviente en ladrillo exterior que es un homenaje íntimo al constructivismo de Torres García.
Como el gran maestro, regresó en su madurez a Uruguay con todo el bagaje acumulado, pero la vida no le dio tiempo para sembrarlo en el país que en ningún momento olvidó.{/restrict}


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