Con un estilo naturalista y relajado, las "chicas" del título se enamoran, pelean, tienen sexo por doquier, e intentan entender de qué va la vida posuniversidad. Las protagonistas son fieles representantes de la clase alta estadounidense, y aunque sus padres paguen por sus Blackberries, se sienten con derecho a casi todo y actúan como si el mundo les debiera algo.
Si bien a priori podría entenderse como un producto frívolo, son varias las características que hacen de Girls una serie muy atractiva. Con una estética más cercana al cine independiente que a la televisión, Lena Dunham despliega gran destreza narrativa y una suerte de honestidad despiadada en el trato de sus cuatro álter egos. Los diálogos son ingeniosos pero a la vez naturales, y cada situación es utilizada para profundizar en la construcción de los personajes. Así, Dunham logra capturar con particular habilidad el espíritu de una generación a la que –por motivos bien distintos a los de los escritores estadounidenses de los años veinte– también parece sentarle el nombre de "perdida".
Además de guionar muchos de los capítulos, Dunham interpreta a Hannah, una aspirante a escritora de baja autoestima a quien sus padres dejan de ayudar económicamente al comienzo de la serie. Existen muchas similitudes entre persona y personaje, pero también diferencias clave. A sus apenas 26 años, y pese a tener padres famosos (la fotógrafa y diseñadora Laurie Simmons y el artista plástico Carroll Dunham), Lena Dunham ya se ha ganado un lugar en la industria del entretenimiento. En 2010 debutó como guionista, actriz, y directora con el largometraje Tiny Furniture, con el que ganó varios premios, entre ellos el de mejor guión debut en los Independent Spirit Awards. Inmediatamente después vendió Girls a hbo, serie que hoy coproduce junto a Judd Apatow (el productor de Damas en guerra y Virgen a los 40, entre otras).
El reparto lo completan tres mujeres que también son "hijas de", una de las tantas razones por las que la serie ha sido criticada. Zosia Mamet (Shoshanna) es hija del prestigioso dramaturgo David Mamet; Jemima Kirke (Jessa) es hija del ex baterista de la banda Bad Company, y Allison Williams (Marnie) es hija del periodista de la nbc Brian Williams. Pero sería un error asumir que por eso carecen de talento propio. El cuarteto de chicas es impecable. Dunham se luce también en su rol de actriz, y Zosia Mamet (quien tuvo un personaje completamente diferente a este en Mad Men) es una actriz a seguir de cerca. Jemima Kirke, por su parte, ha sido reiteradamente comparada con Katherine Hepburn en su "habilidad para ser fascinante" (como básicamente lo demuestra cualquier escena de la serie). Y la más "tapada" al principio, Allison Williams, es probablemente la que más crece profesionalmente en la primera temporada.
Es cierto que la trama se vuelve un poco menos verosímil con el transcurso de los capítulos, pero la singularidad y el desparpajo de cada escena la vuelven una serie irresistible, y rara. Para muestra bastan las muy explícitas y recurrentes escenas de sexo. Aquí no hay insinuaciones y sábanas que milagrosamente tapan lo que no se puede mostrar. No hay poses "lindas" ni cuerpos perfectos. El sexo en Girls es bizarro, incómodo, animalesco. El cuerpo de Dunham, por ejemplo, dista mucho de la perfección estándar en Hollywood, pero la actriz lo expone sin pudor en escenas de sexo de frescura y crudeza inusualmente realistas. n
* Girls se podrá ver en Uruguay a partir del 23 de julio por hbo.