Locaciones montevideanas
- Última actualización en 20 Julio 2012
- Escrito por: Carolina Porley
Las razones por las que se filmó en Montevideo y no en esas cuatro ciudades son obviamente económicas: los costos de rodaje son aquí significativamente más bajos, y ese ahorro no afecta en nada la calidad del producto.
Esa es la idea que busca trasmitir la Intendencia de Montevideo a los responsables de las producciones cinematográficas y de publicidad de todas partes del mundo: que vale la pena venir a filmar acá. Y para eso se acaba de publicar la primera guía de locaciones montevideanas, con una selección de 115 lugares y un listado de las ventajas comparativas que tiene filmar en la ciudad.
El catálogo –una edición bilingüe en español e inglés– fue presentado el 15 de junio en la feria Location Show, en Los Ángeles, en la que el sector audiovisual de Uruguay tuvo un stand, en un evento en el que participan más de 40 países y miles de profesionales de la industria de todo el mundo.
La publicación fue confeccionada en conjunto por la Oficina de Locaciones Montevideanas y el estudio de diseño Kairos y Cronos (que ganó la licitación), y las increíbles fotografías (¡a veces no parece Montevideo!), son de Ramiro Rodríguez Barilari.
Para cada una de las 115 locaciones (plazas, avenidas, parques, zonas costeras y rurales, edificios) la guía presenta imágenes e información útil. Por ejemplo, si se trata de un edificio, se aclara si se puede filmar sólo en el exterior o también en el interior. También se incluyen características estacionales (clima), orientación de la fachada, ubicación en el mapa, donde se tramita el permiso para rodar, entre otros datos.
La guía está dividida en capítulos: playas, entornos urbanos, parques, edificios institucionales, viviendas, entorno rural, instalaciones deportivas, puentes, entre otros.
La selección no fue fácil: sólo están representadas el 25 por ciento de las locaciones que suelen utilizarse. La Oficina de Locaciones optó por incluir las más demandadas, así como una muestra representativa de la diversidad de lugares que la ciudad ofrece.
¿Las más pedidas? El teatro Solís, la Ciudad Vieja (en especial algunos tramos: la plaza Zabala, por ejemplo, es ideal para filmar “en París”), la Avenida del Libertador (por su perspectiva y su ancho, por el cosmopolitismo de las edificaciones a sus lados), y las playas en general.
Pero también hay ausencias que lamentar. No se pudo incluir como locación, por ejemplo, al interior de la Estación Central de afe –un espacio considerado prácticamente único–, que actualmente está abandonada y tapiada. Tampoco se pudo incorporar el Palacio Taranco (por problemas de disponibilidad de funcionarios durante los rodajes) ni la sala Adela Reta del sodre (porque la directiva del organismo no quiso).
Gisella Previtalli y Gabriela González, de la Oficina de Locaciones de la im, que funciona desde 1996, dijeron a Brecha que Montevideo ofrece hoy una importante serie de ventajas, además de las económicas, para las producciones audiovisuales –la rapidez para la obtención de permisos, las gestiones realizadas por la propia Intendencia, que intenta facilitar el trabajo a las productoras–, pero admiten que hay un obstáculo importante en el tránsito, que se complejiza cada vez más. Fundamentalmente en la Ciudad Vieja, el tránsito es el factor más difícil de coordinar para rodar.
La Intendencia cobra por el uso del espacio público y por el interior de sus edificios. El 70 por ciento de lo recaudado va para la locación (el criterio es que si los vecinos de una cierta plaza sienten vulnerado su derecho al disfrute debido a los rodajes, vean que los réditos que éstos arrojan se invierten en la mejora de ese espacio). El 30 por ciento restante se destina a financiar las políticas de fomento de la industria audiovisual de la comuna.
La hora de rodaje puede costar de 2 a 11 unidades reajustables (o sea entre 1.100 y 6.400 pesos), dependiendo del lugar y la hora o mes del año. En el Museo Blanes se cobra seis ur por hora el fin de semana, igual que en el Estadio Centenario. En el Teatro de Verano ocho ur y en el Cementerio Central cinco. La locación más cara es el interior del teatro Solís (11 ur), aunque Antel pide más por filmar en la Torre de las Telecomunicaciones. En las vías de tránsito, parques, plazas y en la rambla el precio aumenta cuanta más distorsión produzca el rodaje, y en el caso de las playas, dependiendo del mes del año, va de dos a seis ur.
La guía todavía no se presentó, salvo en la feria de Los Ángeles: se dejaron ejemplares en el consulado de Santa Mónica (próximo a Hollywood) y se prevé entregar copias en otras dependencias del Servicio Exterior. En Montevideo se entregará gratuitamente a productoras y locacionistas (y todos aquellos vinculados a la industria que se comuniquen con la im). También está previsto colgarla en Internet con acceso libre, y desde allí actualizarla periódicamente. n
* De las 125 piezas publicitarias filmadas, 54 han sido hechas por productoras uruguayas y el resto por agencias de todo el mundo. Los países con más presencia son México, Perú y Argentina (con ocho piezas cada uno) y Estados Unidos (con siete). El año pasado se filmaron además diez largometrajes nacionales o en régimen de coproducción con otros países (Una bala para el Che, Solo, Cruz del Sur, Secrets and Stories, El ingeniero, Tanta agua, El militante, Laguna, Del mismo pan y Multitudes). También se rodaron 22 cortometrajes y videoclips, seis series de televisión, dos unitarios para la tevé y 16 producciones de distintas características (realities, programas de televisión extranjeros, entre otros). Los datos suponen un incremento respecto a 2010, año en que se filmaron 110 publicidades y siete películas, según consta en la memoria anual 2011 de la Oficina de Locaciones.


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