Brecha Digital

The Twitter’s Digest

En el primer tercio del siglo pasado, Walter Benjamin (1892-1940) ya cavilaba que la forma literaria del futuro sería el fragmento. La red social Twitter, seguramente sin darse cuenta de lo que hacía –y qué, si así fuese–, endosó esta conjetura del malogrado pensador alemán.
Obligando a sus usuarios a ceñirse al formato de los 140 caracteres (incluidos los espacios en blanco), Twitter les entregó a sus miembros un cheque en blanco de creatividad que muchos –entre los cuales no pocos hispanoamericanos– han sabido aprovechar para crear algo así como un nuevo espacio literario. Espacio y no género, donde conviven desde el aforismo puro y duro hasta la teología de batalla, pasando por el erotismo más refinado y las intertextualidades más creativas:
“Y que yo me la llevé al río, creyendo que era cerquita”, “Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pero no encuentro las gafas”, “La naturaleza limita al arte”, y ésta, insondable: “Si Dios no existiera, habría que intentarlo”.
Fue nada menos que Karl Kraus (1874-1936) quien se diría que hubiera preconcebido la existencia del tuit (=¡trino!) con uno de sus aforismos más afortunados: “Una idea nueva debe formularse como si el pajarito se hubiese olvidado de contárnosla”.
Después de más de un año y medio de trabajar intensamente en el rastreo de la red, me animo a ofrecerles esta antología, haciendo hincapié en el hecho de que se trata de 5.900 espacios destilados de un total de más de 440.000. Quiere decir que se podrían hacer igualmente varias antologías más, y todas al mismo nivel de calidad. Ésta, para que no queden dudas, es la mía.

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El potencial literario de Twitter es evidente. Lo que hace falta son editores (@La_Artifice). (“¿Y yo qué soy?” se dice el editor de The Twitter’s Digest.)
¿Que nada más debe tener 140 caracteres? ¡En 140 caracteres cabe un enlace y por lo tanto, potencialmente, todo el mundo! (@Afelia=Marina Weisband, del partido Los Piratas en el Senado de Berlín, con esta singular versión del Aleph de Borges.)

Enamorarse es grave. No lo digo yo, lo dice la ortografía. (@Inefable)

Perdona el desorden, pero tengo dislexia. Creí que decías “Hazme caos”.
(@microversos)

Las orgías me enseñaron a trabajar en equipo. (@gre_cia_m)

Me gustaría aprender a nadar como Virginia Woolf. (@JanderFranco)

¿De quién es esa boquita? ¿De quién esos ojitos? ¿De quién esas manitos? Qué desorden en esta morgue... (@GotadeCafe)

Debe ser devastador llevarle a tu pareja el desayuno a la cama y encontrarla con otra persona y que no hayas hecho café suficiente para tres. (@HugoBonet)

A mí los hombres guapos como George Clooney o Brad Pitt no me caen mal.
Deseo su extinción fulminante, ok, pero sin ningún tipo de acritud. (@MoraVicenteLuis)

Últimamente escucho gritar más fuerte mi nombre en los moteles que en las iglesias. (@Dios_Padre)

En una oferta de servicios eróticos de un diario de Barcelona: “Excelente relación calidad-precio”. ¡Ah, Catalunya inmortal! (Ricardo Bada, citado por @carmenboullosa)

Mi novio es bien deshonesto; tantos años haciéndome creer que las cosquillas son orgasmos. De no ser por su hermano, seguiría engañada. (@lacamesi)

Casilla de inmigración, Milán. “Y usted, siendo colombiano, ¿por qué es blanco?” “Porque hay una puta lombarda en mi árbol genealógico”. (@hectorabadf)

Sembrar un árbol, tener un hijo, escribir un libro. El árbol es para ahorcar al hijo cuando se ría del libro de uno. (@SalcedoRamos)

La sombra es la noche para llevar. (@MerlinaAcevedo)

En las más recónditas profundidades de la selva amazónica, alejadas de todo, viven personas que jamás en su vida han visto un psicólogo. (@Mic_y_Mouse)

No te manipulo; le pongo subtítulos a la voz de tu conciencia. (@ciervovulnerado)

De tal falo, tal ladilla. (@eldelomonton)

Me dejaron plantada. Con la consecuencia lógica: florecí. (@anacrisrestrepo)

Hoy explicamos cómo elaborar licor casero con las lágrimas de tu ex. (@AlainDelonce)

Me emputan los filósofos colombianos que se suicidan con cicuta habiendo tantos venenos buenos de origen nacional. (@Robertoenemigo)

A mí en los aviones se me olvida completamente que no creo en Dios. (@animesa)

Aprendí Braille sólo para leer tu cuerpo. (@trentsito)

Soy esa vecina que deja abierta la cortina cuando se cambia y que, apenas lo nota, tira la misma con la fuerza perfecta para que caiga. (@SandSuarez)

No sé cómo habiendo tantos errores yo sigo cometiendo el mismo. (@juanalajirafa)

En vista de que me puedo encontrar al vecino chévere en cualquier momento, he decidido seguir bajando al perro en baby doll y tacones. (@verozco)

Yo me casaré con el hombre que me diga tiernamente: “Amor, tus calzones son el paracaídas de mi alma”. De lo contrario ni me hagan ojitos. (@MisCalzones)

Ella no es perra, lo que pasa es que tiene un clítoris sociable. (@RubiaConCerebro)

Sabes que el sexo fue bueno cuando te sacan del motel en silla de ruedas. (@Fulania)

La realidad es una alucinación causada por la falta de alcohol. (@FelipeDeMente)

Yo de menor quiero ser como Audrey Hepburn. (@mariapazruiz)

Me gusta mirarte mientras te desvestís, prenda a prenda: estrellas. luna, oscuridad... hasta que amanece. (@jromagnoli)
 
Al ver al caballero de la triste figura, Aldonza Lorenzo tomó un curso de Photoshop. (@Guashabita)

El Vaticano está en contra del alquiler de vientres, menos mal que no tenía esa regla cuando nació Jesús. (@Nicrand)

Jesucristo salía siempre con 12 hombres y una sola prostituta, María Magdalena. Mucho hijo de dios, pero como organizador de fiestas, nulo. (@nochedeperros)

La Iglesia proclama “No al aborto” porque la frase “¡Queremos más niños!” podría ser malinterpretada. (@korochi)

Díganme cuáles son las formas de hacer llorar a diosito, porque los niños del África le resbalan. (@DarlesCharwin)

Mi supervillano favorito es Dios. (@Boris_Grushenko)

No le crean a la Iglesia, si yo no quisiera que se masturbaran les habría dado brazos más cortos. (@Dios_Padre)

La variante etílica: “Estas son las margaritas/ que chupaba el rey David,/
hoy por ser tu aniversario / las chuparemos por ti”♫ (Ricardo Bada, citado por @Annia_Sarahi)

Soy tan ecológica que voy a reciclar tu recuerdo. (@todoalnatural)

Los mayas nos enseñaron a perder nuestra virginidad lo más pronto posible si no queremos morir sacrificadas. Chicos listos. (@maire_wink)

Tienes una cara excelente para la radio. (@zafiroorozco)

Me acuerdo de ese comentarista deportivo que definió a un boxeador diciendo que tenía su talón de Aquiles en la ceja derecha. (@luismiguelere)

Mujeres, ¿creen que fingir un orgasmo es difícil? Imagínense fingir una erección. (@callodehacha)

¿Me corto las venas o me las dejo largas? (@FrauMedina)

El tiempo es reptilíneo. (@aasiain)

Cuando desaparezcan los tuits, como le diría Bogey a la Bergman (en Casablanca), “We’ll always have Cervantes”. (Rolando Hinojosa, citado por @hectorabadf)

Comentarios   

 
0 #3 Rosalba 08-11-2012 21:48
El recopilador de los tuits, acucioso estudioso del asunto, es Ricardo Bada.
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0 #2 José María 07-11-2012 23:13
Todo un concierto de ingenio en cada tuit.
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0 #1 Pa 21-10-2012 19:07
Me gusto!!
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