Cada cual que atienda su juego
Corren tiempos en que el vocabulario se transforma de tal manera que no queda diccionario capaz de seguirle el rastro a ciertas expresiones en boga, como es el caso del adjetivo “bizarro”, ¿viejo? sinónimo de “valiente”, que en la actualidad le pide prestado el significado a los franceses para convertirse en palabra obligada cuando se quiere señalar que algo es raro o extraño.
La Real Academia ya se habrá enterado de dicha modificación y seguramente, si todavía no la incorporó a las acepciones aceptadas, ya lo habrá de hacer. Más complicado, en cambio, le resultará a esa venerable institución entender lo que sucede por estos lares con el término “divertido”, que hasta hace muy poco describía algo o alguien capaz de provocar la risa, la sonrisa o el general buen humor, pero que ahora se ha comenzado a aplicar a los colores. De ahí que haya sujetos que usan medias “divertidas¨, es decir, aquellas que años ha pertenecerían a la calidad de estampadas o de un solo color muy intenso. Al respecto, a una firma local especializada en productos alimentarios –léase a sus “expertos” en publicidad– se le ocurrió en estos días que ciertas comidas que ingerimos podrían calificarse asimismo como “divertidas”, aunque esperemos que no tan “divertidas” como para que el alimentado se “divierta” tanto al comer que se atragante y haya que llamar al semm para ayudarle a recuperar la respiración. Un tema aparte vendría por el lado de aquellas otras comidas o preparaciones que de tan “divertidas”, difundidas y aceptadas provocarían la gula al grado de convertirse en un seguro pasaporte a la obesidad. .. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.