Cantares genéticos
- Última actualización en 04 Abril 2013
- Escrito por: Eduardo Rivero
La voz de las rías
Desde el ya lejano 1976 Cristina Fernández viene trabajando en dúo junto a Washington Carrasco, forjando una exitosa carrera y un producto musical de aceptación popular, donde su bello timbre de voz ha sido una de las claras razones de ese éxito.
Juntos han cultivado un canto apoyado en composiciones propias o ajenas y musicalizaciones del amplísimo espectro poético hispanoamericano. Han editado un disco tras otro, sin alcanzar picos de creatividad extrema ni sorprender por la calidad de arreglos musicales particularmente atrayentes. Su canto a dúo es bastante engolado, pleno de “enes” y “eles” entonadas. Sin embargo, han sabido seducir a un vasto auditorio y obtener un sitial de privilegio en escenarios y estudios de grabación.
A lo largo de ese camino compartido Cristina Fernández ha editado la nada menor cantidad de seis discos cantados en idioma gallego, a partir de Falade galego en 1983, logrando incluso editar en España Un pobo e unha fala. Prácticamente en todos esos discos se han incluido textos de la poeta gallega por definición Rosalía de Castro (1837-1885). En 2012 el sello Ayuí edita una recopilación de esas canciones y poemas de Rosalía que a lo largo de los años fueron abordados por Cristina Fernández, y el resultado es realmente atractivo.
Su voz es, por cierto, la misma que en los discos del dúo, pero hay un elemento extra que hace que su bellísimo timbre resalte y emocione en forma particular: el sólido nexo con la cultura de sus mayores. En un país con tantas raíces provenientes “de los barcos”, en especial los que zarparon de Italia y de España, y tantas de los puertos gallegos, es muy difícil que al escuchar esas canciones no sintamos emociones que llegan casi por vía genética.
La voz de Cristina cantando en gallego resulta majestuosa y conmovedora a la vez; a través de ella se intuyen las dulces rías gallegas, los hórreos y los cruceiros de piedra, el verde paisaje de una región de impactante hermosura e inmenso bagaje cultural. Es tan impresionante su compromiso con la cultura de sus mayores al abordar este repertorio que la fascinación va mucho más allá del público integrado por gallegos o sus descendientes, para interesar a todos quienes se emocionen con aquello que trae la nobleza de lo auténtico.
El disco incluye grabaciones que van de 1983 a 2005, y la voz de Cristina desde estos textos y estas músicas (mayoritariamente del cantautor Amancio Prada) resulta tan seductora que hace olvidar la pobreza franciscana de los arreglos, que no le hacen justicia a voz tan magnífica, y las diferencias notorias entre los diversos estudios de grabación utilizados en todos esos años y esos discos.
Hay grandes momentos en este disfrutable volumen: “Adiós ríos, adiós fontes”, “Repoludo galego” y “Para Habana”, las tres con música de Amancio Prada, la bellísima balada “Negra sombra” con música de Juan Montes y –aquí sí– un finísimo acompañamiento del pianista Fernando Goicoechea y los tres poemas recitados, “Has de cantar/ Eu cantar”, “Xan” y el tierno y divertido “Tanto y tanto nos odiamos”.
En el cancionero gallego Cristina Fernández canta más libre y descontracturada que nunca, dejando de lado engolamientos o afectaciones. Escucharla en este repertorio siempre es una experiencia disfrutable y reveladora.
Cristina Fernández canta a Rosalía de Castro. Ayuí, 2012.

