El último baluarte
- Última actualización en 12 Abril 2013
- Escrito por: Álvaro Loureiro
“Ulf”
Por más que los hombres de negro vuelvan al ataque una y otra vez, siempre habrá un par de viejos y desgastados soñadores que, sacando fuerzas de flaqueza, serán capaces de hacerles frente. Tal lo que parece señalar el argentino Juan Carlos Gené –de imborrable gravitación en la excelente serie de unitarios Cosa juzgada– desde un texto a lo largo del cual alude a los oscuros manejos de la represión y a los distintos ropajes que los defensores de la libertad, la paz y la igualdad visten para ahuyentarlos y erradicarlos.
La inspiración le llega a Gené por medio del análisis de cosas que sucedieron en su país, de ahí la mención de nombres como los de Perón y Evita, amén del de aquellos que se movieron en la órbita artística, como el caso de las figuras tangueras Azucena Maizani y Hugo del Carril, más allá de su participación en el himno peronista, y habida cuenta de una Evita que llega a la política a partir de sus pasos en la radio y la pantalla. Todo lo que antecede, sin embargo, es también parte de una licencia poética que Gené maneja para aludir a un tema que toca no sólo a los argentinos sino a cualquier ciudadano del mundo que se ponga a meditar acerca de los valores que deben prevalecer en un mundo tan convulsionado como el de hace unos años, o el de hoy. Los protagonistas muestran algunas dudas: tanto el hombre como la mujer se defienden porque ninguno de los dos está seguro de haber sido el primero en cometer una infidelidad, una omisión casi tan grande como la de no saber cuál de ellos tiene sangre judía y cuál italiana. Las confusiones empero importan muy poco. Vale más la asimilación de uno con el otro por sentirse ambos confundidos. Hay alguien, un ser querido, a quien escriben en la lejana Suecia, alguien que se les puede unir para poner en escena un gran espectáculo. Con esa ayuda saldrán adelante. En Suecia estaba asimismo Ulf, dicen. ¿Será Ulf Palme, el distinguido actor de películas como La señorita Julia y Barrabás? No, el artista no. Palme Olof, no Ulf. Olof, quien fuera primer ministro y tanto intentara en pos de la paz mundial. Valga igual la confusión. Por ahí .. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.


Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.