Tomarse un respiro
- Última actualización en 18 Abril 2013
- Escrito por: Ronald Melzer
“Anina”
Este segundo largometraje animado* que se produce en Uruguay nos remite a otra técnica expresiva, otra sensibilidad, otro lenguaje, otro país, quizás otro mundo. Todos ellos, todos esos otros, con un pie en la realidad y el otro en la imaginación, como en cualquier expresión artística que se precie de tal. Pero no se trata aquí de novelería, ni siquiera de novedad. Se trata de apoyos, bases, fundamentos y razones que surgen, orondos y necesarios, desde la historia, que una vez más es condición previa a la existencia misma de la película.
La historia fue inicialmente escrita, con el título “Anina Yatay Salas”, por el salteño nacido en 1945 Sergio López Suárez, que además de haber publicado una treintena de libros infantiles es docente escolar y empezó a ejercer en Montevideo en los años setenta. Estos datos podrían inducir a una cierta simplificación pero son, a los efectos de esta película, relevantes. Si se parte de la base de que la adaptación del colibretista Federico Ivarnier es fiel al espíritu, si no a la letra, de López Suárez, y que éste ha estampado en su texto vivencias, reflejos condicionados y no condicionados de su experiencia en las aulas públicas de los años setenta, ochenta y noventa, se explican y se viven mejor algunos de los síntomas de la extraña atemporalidad que respiran estas imágenes y estos sonidos. Los calendarios distinguen días y meses pero no años. La televisión sólo da noticias lejanas y sus chillones colores no parecen “de verdad”. Las calles del barrio donde vive la niña de 10 años con nombre “capicúa” –Anina–, nunca están abarrotadas de autos o de motos. Hay pocas bicicletas y quienes con ellas circulan lo hacen sin temores. El interior de los ómnibus que toma Anina tiene una elegancia posiblemente “retro” y parece aislar el sonido de radios y de murmullos molestos. Los adultos se visten con modestia y prolijidad. Los escolares portan sus túnicas con gallarda pulcritud y la única mácula que se deja ver es aquella que llama la atención y cumple una función dramática en la historia, y en la vida de los personajes. Los roles de los padres de la niña, presentes y cuidadosos, de la gordita.. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.
* Uruguay/Colombia, 2013.

