Brecha Digital

Leer sin tanta superficie

El goce de descubrir lo que no está escrito a partir de lo que sí, puede experimentarse en la escuela mientras uno aprende a leer. Requiere un esfuerzo peculiar, más gramática surtida. A soldar estos componentes está abocado el maestro, profesor de idioma español y docente universitario Santiago Cardozo, integrante y asesor del Programa Prolee* de la Administración Nacional de Educación Pública (anep).
—Afirmás, en tus artículos para el programa, que leer es bastante más que reconocer.
—El problema viene de la reforma de Rama, cuyos materiales y didácticas limitaron el concepto de lectura en grado superlativo. Desde entonces parece que un niño sabe leer si reconoce los personajes que intervienen en una narración, los escenarios en que se desarrolla y la anécdota, hablando de narración literaria. Es verdad que esos reconocimientos involucran procesos psicológicos importantes, pero a mi criterio son absolutamente insuficientes para decidir cuándo alguien sabe leer. Entre otras cosas porque de tanto repetirse se automatizan, y por esta vía obturan otros abordajes más pormenorizados e integrales, como lo que sucede con las palabras dentro de una oración, o qué efecto buscó el autor al ordenarlas como lo hizo.
—La estrategia sintáctica.
—Claro. Estos ejercicios demandan mucha atención y concentración, en ocasiones pueden agotar, pero creo que son los auténticos indicadores de competencia lectora. Otra cosa que sucede, en primaria, es la presencia casi exclusiva del texto narrativo. Lenguajes muy relevantes desde el punto de vista social, como el argumentativo y el explicativo, y aun dentro de la literatura, la poesía y el teatro, están raleados de los programas. El concepto de lectura, entonces, tradicionalmente asociado a algún tipo de inferencia –capacidad de entender, interpretar o deducir, de lo que está escrito, lo que no– terminó reducido a esas respuestas mecánicas que cité, y a la macroestructura de los textos.
—¿En la microestructura qué hay?
—Gramática, funcionando dentro de las oraciones. Las cuestiones léxicas y sintácticas. En uno de los artículos que mencionaste analizo un relato de Borges, “El cautivo”, que plantea la historia de un niño secuestrado por los indios. Su hallazgo, por los padres, acelera las secuencias hasta la conclusión. Es un texto ideal para que los lectores conozcan la lengua desde una perspectiva más gozosa. Hay una progresiva pérdida de identidad del encontrado, que puede rastrearse a través de distintos sustantivos que el autor elige para nombrarlo, o de pequeñísimos cambios en las alusiones: por ejemplo, sustituyendo el posesivo “su” hijo, por “el” hijo. Con estos distanciamientos Borges no sólo plantea el quiebre irrevocable de un vínculo, sino que en tanto ser humano crecido entre sus secuestradores, y a pesar de que la genética diga lo contrario –porque es un “indio de ojos celestes”–, el chico es un indio más. Ese oxímoron, indio de ojos celestes, colocado en un mínimo fragmento denominado sintagma nominal, sintetiza todo el espíritu de la narración. No son operaciones novedosas, la estilística ya las practicaba en los años cincuenta.
—¿Definición de estilística?
—Es una teoría literaria, heredera directa de la retórica clásica. Cuando ésta declina, confinada a un conjunto de manuales y figuras –los famosos tropos–, se desprende, hacia el siglo xx, la estilística, que trabaja muy pegada al texto y es acusada, por eso, de ignorar contextos sociales y planos psicológicos del autor. Sin restarle importancia a esos factores, lo fundamental sigue siendo, para mí, ahondar en el texto. Y está comprobado que cuanto más comprende el alumno el lenguaje, más involucrada está la gramática en el proceso. Esto solo bastaría para devolverla a las aulas, de donde ha sido sistemáticamente expulsada.
—Describí Prolee en pocas palabras.
—Es un programa que promueve aprendizajes como estrategia de inclusión social. Producimos materiales para docentes y estudiantes, elaboramos pautas sobre lectura y escritura en lengua española, evaluamos niveles de lectoescritura en un amplio espectro etario, organizamos talleres para maestros en todo el país. La idea primigenia era atender todo el sistema educativo, pero por obvias razones de viabilidad ajustamos esa quimérica ambición y nos enfocamos en el subsistema de Primaria, puerta de entrada y pilar de sustentabilidad en la adquisición del lenguaje. Este año esperamos publicar, además, una gramática de referencia para maestros y profesores uruguayos, elaborada por la lingüista argentina Ángela di Tullio –colaboradora en la redacción del Manual de la nueva gramática de la lengua española, coeditado por la Real Academia Española (rae) y la Asociación de Academias de la Lengua Española en 2010–, y la lingüista uruguaya Marisa Malcuori, docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. n

* Accesible en el portal www.uruguayeduca.edu.uy

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