Que en ciertas líneas muy generales el primer trabajo de Sebastián Jantos (Fui yo, 2008) pudiera encuadrarse dentro de una veta asociable con Jorge Drexler quizá haya ayudado a aceitar su aceptación en Argentina y en distintas zonas de Brasil, donde se presentó varias veces en estos cuatro años, interactuando con músicos locales de su generación. Su ópera prima ya era prometedora, pero toda esa experiencia nueva se refleja positivamente en este segundo trabajo,* mucho más personal e importante. Es una producción ambiciosa, con varios músicos en cada uno de los surcos y planteos sonoros bien distintos entre una canción y otra. Suena con la polenta de una banda, pero no hay batería, y muchas veces el bajo es acústico. Lo que sí hay es una gran variedad de instrumentos de percusión que, al no estar achatados por la batería, salen con toda su gama de timbres y articulaciones para darle al disco un colorido especialmente vivo. Se suman vientos (flautas y cañas) y múltiples sonoridades de guitarras acústicas y eléctricas, piano, la voz propia de Jantos y las de invitados, y coros femeninos.
La multiplicidad de instrumentos de percusión refleja un rango, delimitado pero riquísimo, de referentes rítmicos. Están los dos ritmos uruguayos más emblemáticos del candombe-beat (el candombe propiamente dicho y la milonga), distintas ramificaciones de samba (bahiano, carioca, choro, toques de candomblé) y ritmos caribeños (salsa y algún derivado abrasilerado de reggae). Esas cosas se entreveran unas con otras, pero se juega también dentro de ellas, como en los diversos planteamientos de candombes con los instrumentos trastocados (un idiófono de sacudidura hace la clave, componentes del chico y del repique pueden estar encarnados en un triángulo).
Las sonoridades son rústicas, pero todo está tocado con exactitud, con sabor pero con contención, en el marco del canto cálido/cool de Sebastián, así que lo rústico se trasmuta en refinamiento (pero nunca en un lavado estéril). Jantos es un melodista imaginativo. Sus composiciones no buscan nunca efectos raros o desconcertantes, pero siempre tienen un perfil claro y memorable. Es especialmente hábil para sugerir musicalmente instancias de sana pereza, languidez, melifluidad, que se acoplan muy bien con sus textos sensuales. Una de las canciones habla de “transgredir en la justa medida”. Si de transgresiones se trata, la medida es un poco ajustada demás. Pero hay muchísima creatividad e inspiración empeñadas en ese marco muy tenuemente transgresor, como en la preciosa “Milonga de otoño”, una milonga chorada condimentada con una guitarra eléctrica country/blues, y con una mágica progresión armónica. Aparte de Drexler, flotan en este disco las influencias de –o confluencias con– Caetano Veloso, Gilberto Gil, Djavan, Arnaldo Antunes, Vítor Ramil, Martín Buscaglia, Rey Tambor. Hay guiñadas de reconocimiento a antecedentes y colegas: Rada, Mateo, Manolo Guardia, Tribu Mandril.
La producción, que Jantos compartió con Diego Janssen, es notable. Aparte de contar con un contingente de colaboradores muy sólidos, entre ellos algunos nombres protagónicos –Nico Arnicho, Andrés Bedó, Laura Chinelli, Damián Gularte, Daniel López, los gaúchos Mário Falcão, Ian Ramil y Richard Serraria–, el disco se suena todo, lidia en forma inteligente e imaginativa con los planos y climas sonoros administrando arreglos potencialmente tupidos como para que nunca suenen atiborrados, sin privarse de darle toda la contundencia a ciertas líneas, golpes o colores. El montaje global está muy “compuesto”, con hábiles enganches entre surcos, y además generando ciertas zonas de características especiales (los arreglos de vientos más complejos están al inicio, cerca del final hay un par de surcos más oscuros que a su vez preceden un capítulo con un tinte un poco más electrónico).
Hoy viernes 19 y mañana sábado 20 este trabajo se presentará en vivo, en un espectáculo que parece tan cuidadosamente armado como el disco mismo, con proyecciones, vestuario, luces, una numerosa banda y un igualmente numeroso contingente de invitados, en el Centro Cultural Terminal Goes, a las 21 horas. Hay un precio para la entrada sola y otro para el combo entrada y disco.n
* Hoy, Sirimateando/Igbalé, AA001000, 2012.