Brecha Digital

Terror para niños, y con contenido

“ParaNorman”

La compañía estadounidense de animación Laika se presentó con las mejores credenciales: el corto Moongirl (2005) y el largometraje Coraline y la puerta secreta (2009), ambos dirigidos por el ya veterano de la animación David Selick (El extraño mundo de Jack, Jim y el durazno gigante).

Quizá como un legado de Selick, la compañía continuó desempeñándose en la trabajosa técnica del stop-motion –animación cuadro por cuadro, por lo general fotografiando muñecos de plasticina–, y en una estética atractiva, retorcida y lúgubre. Es verdad que esta película* no comparte la pulcritud estilística de Selick, sino que más bien apunta a muñecos toscos y desagradables, a una desprolijidad deliberada más acorde a su espíritu pop y juvenil. Como en Coraline, tampoco se omiten tramos especialmente oscuros y terroríficos, que podrían ser inconvenientes para los niños más pequeños. En ciertos países, como Irlanda y Corea del Sur, la película fue calificada para mayores de 12 años, sin dudas una exageración –un niño de 8 años está acostumbrado a ver constantemente cosas mucho más terribles en televisión–, pero de todos modos es un dato a tener en cuenta. Como el niño de Sexto sentido, Norman tiene una particularidad: ve gente muerta, todo el tiempo. .. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.

 

Escribir un comentario