Brecha Digital

Falta Steven Seagal

No hay engaño, no hay trampa. Podrá haber mucho presupuesto, millones invertidos y un equipo competente a nivel técnico, pero es innegable que se trata de una clase Z anunciada desde su título, desde su póster, desde sus trailers promocionales. No podía ser otra cosa una película en la que aparecen Silvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Jean-Claude van Damme, Chuck Norris, Dolph Lungdren y otros muertos revividos.

  • Escrito por Diego Faraone

Los adioses

Por más que la presente historia pretenda desarrollarse varios años atrás, no resulta muy creíble que alguien como el personaje central, un visitador médico uruguayo desempleado, decida irse a Barcelona –España ya no parecía la tierra prometida– a intentar seguir trabajando en el mismo ramo sin siquiera hablar catalán. No es ese el único rasgo inverosímil en un filme que, entre otras cosas, no consigue hacerle creer al espectador que alguien que se dice argentino luzca como recién llegado de este lado del charco, así como quienes salen a dar un paseo por la ciudad peninsular, sin automóvil a la vista, en escaso tiempo atraviesen sitios ubicados a considerable distancia unos de otros.

  • Escrito por Álvaro Loureiro

Un buen plan: filmar un policial “negro” en el Tigre

Es una película* inusual en el actual panorama de la cinematografía argentina, no sólo por el protagonismo, en dos papeles, de una estrella internacional como Viggo Mortensen. Dos méritos mayúsculos adornan su propuesta. El primero es su buen uso de ciertos códigos literarios y cinematográficos.

  • Escrito por Ronald Melzer

Terco y determinado

No sé mucho sobre la banda Cadáver Exquisito, que existe hace ya algunos años. Su subterraneidad quizá se deba a una manera de ser que ellos mismos califican así: “Somos gente muy terca y determinada, apoyados por pocas pero persistentes personas, y de dudoso estado mental en términos de saber lo que es conveniente. No usamos pantalones de cuero, no ponemos la patita arriba del retorno, no pensamos a la música como un partido de fútbol. Salú”.

  • Escrito por Guilherme de Alencar Pinto

Riéndose del poder

Leo Maslíah vuelve a dirigir un texto propio, El último dictador y la primera dama, luego de estar 12 años alejado de las tablas, y su mirada sobre la clase mandataria explora con soltura la teatralización del poder, cada vez más cercana. Maslíah es una voz autoral reconocible que excede el ámbito musical (en teatro dirigió Bulimia, en 2000, protagonizada entre otros por Daniel Hendler y Leonor Svarcas).

  • Escrito por Ana Laura Barrios

Fémina con carácter

Al parecer el director Steven Soderbergh (Sexo, mentiras y video, Traffic, La gran estafa) estaba viendo la televisión casi azarosamente y vio a dos mujeres rompiéndose la crisma adentro de una jaula, en un combate cuerpo a cuerpo de las llamadas artes marciales mixtas –esas en las que vale casi todo–. Ahí se le ocurrió que la gladiadora-artista marcial Gina Carano podía ser un excelente protagónico para una de sus películas. No es la primera vez que Soderbergh se ilumina de esta manera; de hecho ya había recurrido a la actriz porno Sasha Gray para protagonizar Confesiones de una prostituta de lujo, con buenos resultados.

  • Escrito por Diego Faraone

Traficantes por naturaleza

“Tenemos la mejor marihuana del mundo.” Quién mejor que los propios protagonistas de este “narcopolicial” un poco idealista, otro poco cínico y mucho de algo entremedio, indefinido e indefinible, para referirse a la mercancía que los está haciendo ricos pero también les está acarreando todo tipo de complicaciones, riesgos y envidias, y que ellos insisten en vender en el estado más puro posible, con fines presuntamente benéficos y saludables. Los protagonistas son tres jóvenes, muy amigos entre sí, que además componen un triángulo amoroso bien avenido. Uno de los hombres (Taylor Kitsch) es duro, violento, pragmático e ingenioso.

  • Escrito por Ronald Melzer

El sabor de la invención

Es muy rara –y muy grata– la experiencia de escuchar una música impredecible. La de este disco* tiene la virtud de no parecerse a nada que ande en la vuelta, y además se maneja con mucha libertad y vuelo en su propia estructura interna: un gesto conclusivo seguido de un silencio de algunos segundos puede ser el fin, o puede ser una mera interrupción; por linda que sea determinada idea, no es garantía de que vaya a persistir o se vaya a reiterar más adelante.

  • Escrito por Guilherme de Alencar Pinto

Misión comprometida

El título alude al robo de las joyas de Eva Duarte a mediados de la década del 50 en Madrid, una operación estratégica que precedió al exilio del recién derrocado Perón en pleno franquismo. En lugar de mostrar al ex mandatario desterrado o a otras figuras de primera línea de cualquiera de las dos partes, el episodio comienza a gestarse en suelo panameño en torno a rostros de segundo plano dispuestos a proteger al ilustre fugitivo, a quien apenas le habían visto la cara.

  • Escrito por Álvaro Loureiro