Brecha Digital

La ciudad recobrada

La problemática del espacio parece haber sido una constante en la obra de Luis Arbondo (Artigas 1939- Montevideo 2006). Alumno de Domingo de Santiago y Marcos López Lomba en la Escuela de Artes Plásticas de la utu, se vinculó con el mundo del teatro, realizando numerosas escenografías. Fue, además, un diseñador gráfico de vasta trayectoria en nuestro medio y en el exterior (Milán, Madrid, Barcelona), donde recaló empujado por el exilio en los años de la dictadura cívico-militar uruguaya.

  • Escrito por Pablo Thiago Rocca

De aquí y de allá

Por un fin de semana pudo verse la puesta de Lluvia constante, dirigida por el argentino Javier Daulte y escrita por Keith Huff (autor estadounidense, productor y guionista de la premiada serie Mad Men), que arribó como espectáculo invitado al teatro El Galpón. Daulte logra llevar a escena textos desafiantes (en la calle Corrientes de Buenos Aires puede verse su puesta de Filosofía de vida, de Juan Villoro, protagonizada por Rodolfo Bebán y Alfredo Alcón) y, dentro del llamado circuito comercial, logra espectáculos con grandes actuaciones. En Lluvia constante la dupla elegida para representar a estos dos policías que transitan un viaje de lenta degradación son Rodrigo de la Serna y Joaquín Furriel, reconocidos por sus participaciones en cine y en tiras televisivas.

  • Escrito por Ana Laura Barrios

Crecer es asunto serio

Corre 1986, la Perestroika comienza a soplar sobre las enormes tierras soviéticas y en Moscú hay indisimulables síntomas de cambios en hábitos y costumbres, aunque las autoridades hagan de cuenta que nada sucede y extiendan todo lo que pueden su control sobre aquellos a su cargo. También así se comportan los que regentean la escuela de ballet a la que acude este estilizado adolescente (Vladimir Kapustin), que vive con una madre más bien parrandera y querendona, no conoce a su padre, se refugia en casa de unos abuelos excéntricos y memoriosos, y con la guía y compañía de otro chico mayor que él se dedica a las pequeñas transas ilegales –tan comunes, en esos tiempos, frente a un mercado cerrado y controlado–, tales como venta de objetos de uso restringido, o pantalones vaqueros y cigarrillos importados.

  • Escrito por Rosalba Oxandabarat

Pura contaminación

No hay absolutamente nada de original en esta película. Hasta pareciera que en la elaboración de esta clase de pastiches se hiciera un esfuerzo por rehuirle a la originalidad, quizá por un temor a lo nuevo, a lo comercialmente arriesgado. Y es verdad, el género de terror suele ser así: de cada veinte películas convencionales, rutinarias, vacías e insustanciales, con suerte puede encontrarse una que realmente valga la pena. Un terreno consolidado que supo generar una demanda más que consistente –de parte del público adolescente sobre todo– debe producir cualquier cosa para seguir existiendo y redituando, como Terror en Chernobyl.

  • Escrito por Diego Faraone

Luz entre rendijas

Dos nuevos espacios teatrales se abren al circuito e inauguran con piezas de los directores María Dodera y Roberto Suárez, ambos pertenecientes a la misma generación y con búsquedas artísticas que comparten el interés por las dramaturgias del actor y del espacio, y el desarrollo de una puesta global donde los detalles técnicos y estéticos ocupan un rol expresivo de peso. Son la versión de Máquina Hamlet en el escenario de La Ciudad (La Ciudad de los Chicos) y Bienvenido a casa en el Teatro La Gringa (Galería de las Américas)

  • Escrito por Ana Laura Barrios

Universos reconocibles

Tres obras de Dino Armas llevadas a escena por el grupo español La Encina en gira por Uruguay, la reposición de un título de la sutil Raquel Diana, el estreno del texto premiado de un autor coloniense y un trabajo que apuesta al entendimiento de la diversidad sexual se dieron cita en Montevideo en las últimas semanas.

  • Escrito por Álvaro Loureiro

Un buen intento

Día tras día aparecen nuevos intérpretes de tango en nuestro medio. Y, curiosamente, cuanto más nuevos son, más tradicional el estilo que intentan, en una suerte de fascinada búsqueda de orígenes remotos –los años treinta, los años veinte y aun antes–, época musicalmente irreprochable y comercialmente exitosa, como lo han demostrado, por ejemplo, en Argentina Cristóbal Repetto y su voz “a lo Magaldi”, o aquí el notable Tabaré Leyton, de neta influencia gardeliana, o el propio Cuarteto Ricacosa.

  • Escrito por Eduardo Rivero

El indiscreto encanto de la burguesía

La audacia de esta comedia argentina* se expresa a tres niveles. El más obvio, publicitado y, si se quiere, plausible, es consecuencia directa de su argumento. Adrián Suar y Juan Minujin son cirujanos y, desde al menos diez años, muy amigos entre ellos y socios en una clínica cardiovascular. Suar es un tanto ególatra, suele acaparar para sí el prestigio y los premios de la clínica, lleva una vida más bien tranquila con su mujer (Julieta Díaz) y un hijo adolescente (Tomás Wicz), le gusta ir al cine a ver películas en 3D, lee pocos libros aunque cada tanto desmiente verbalmente ese reproche familiar, es un poco “conserva” y otro poco –menos– “progre”.

  • Escrito por Ronald Melzer

Detrás de un vidrio esmerilado

Fue, a su modo y en lo suyo, un creador. Tony Scott le impuso a sus películas de aventuras y policiales, antes de que los demás directores y productores de Hollywood pusieran esos recursos de moda, una serie de juegos temporales y espaciales de variada índole, planos secuencia trabajosamente compuestos con o sin el soporte de la grúa que sostiene una cámara destinada a filmar a través de vidrios esmerilados, el humo que difumina la visual con un propósito dramático, el montaje que enlentece o acelera la acción para comprimir o dilatar la impresión del espectador, la actitud un poco sobradora y otro poco cáustica de su héroe o personaje principal.

  • Escrito por Ronald Melzer