Brecha Digital

Doble discurso

“Efectos colaterales”

Con un estilo terso que impulsa a la platea a pensar que todo lo que no resulta claro se habrá de explicar al poco rato, Steven Soderbergh comienza, acá,* a desarrollar una historia que parece apuntar a señalar los estragos inesperados que pueden causar ciertos medicamentos tranquilizantes.

  • Escrito por Álvaro Loureiro

Sexo fuerte

“Sólo para mujeres”

Cuatro actrices –a las que se les suma una asistente– son las encargadas de llevar adelante una serie de escenas llamadas a poner en relieve la participación decisiva de la mujer en todo lo que acontece sobre la tierra, a pesar de lo que digan algunos hombres.

  • Escrito por Álvaro Loureiro

Cantares genéticos

La voz de las rías

Desde el ya lejano 1976 Cristina Fernández viene trabajando en dúo junto a Washington Carrasco, forjando una exitosa carrera y un producto musical de aceptación popular, donde su bello timbre de voz ha sido una de las claras razones de ese éxito.
Juntos han cultivado un canto apoyado en composiciones propias o ajenas y musicalizaciones del amplísimo espectro poético hispanoamericano.

  • Escrito por Eduardo Rivero

El indefinible encanto de lo posible

Inglesas

Las series estadounidenses acaparan buena parte de la atención de la teleaudiencia, incluso de la más exigente, y es vox pópuli que pareciera que buena parte de los realizadores, actores y sobre todo guionistas más talentosos hubieran migrado a la pantalla chica.

  • Escrito por Rosalba Oxandabarat

Farra continua

“Días de vinilo”

Bienvenida. Una comedia argentina con gracia, sensible, inteligente sin caer en lo pretencioso, picante sin arrimarse a la grosería, un poco conservadora aunque lo suficientemente audaz como para no caer en la moralina más reaccionaria, con un toque nostálgico y otro toque moderno, bien parada –diríase, afincada– sobre una realidad reconocible y, sobre todo, mucho más apoyada en la psicología de sus personajes y en la justeza de sus intérpretes que en situaciones de pretendida o exagerada comicidad, no es cosa de todos los días, o años.

  • Escrito por Ronald Melzer

Olor a rosas

“Huele a fiera”

Una atmósfera border entre la asepsia y la suciedad imprime la identidad de esta puesta. La directora Marianella Morena transita con soltura esta frontera ya que es el centro de sus investigaciones escénicas. Aquí nuevamente toma como inspirador a un autor consagrado, Jean Genet (en la actualidad, ya que Genet sufrió en vida la censura y vivió parte de su vida al margen de la ley), para homenajearlo.

  • Escrito por Ana Laura Barrios

Magia bajo la lona

Circo Portugal

La gran carpa ubicada en avenida Italia a pocas cuadras de Hipólito Irigoyen no aloja esta vez animales ni trapecistas, la voz del presentador se escucha en off y la música grabada –no hay ejecutantes en vivo– emitida durante el espectáculo incluye las voces de Judy Garland y Julie Andrews en temas claves.

  • Escrito por Álvaro Loureiro

Cuidados nocivos

“Mamá”

Es curioso el devenir del cine de terror reciente. Si a comienzos de la década del 2000 el talento parecía situarse específicament­e en el mundo asiático, con un puñado de directores japoneses, surcoreanos y tailandeses que atentaban contra las audiencias llevando a los espectadores al borde del síncope cardíaco (con obras como Ringu, Dark Water, Shutter, Dos hermanas y Ju-on), ese talento pareció morir allí mismo y transferirse a Occidente, afirmándose hoy en directores que siguieron en esa línea de horror psicológico como James Wan (Insidious), Scott Derrickson (Sinister) y Oren Peli (Actividad paranormal), que se nutrieron de aquéllos retomando sus mejores recursos para causar miedo, con inmediatos éxitos en las taquillas.

  • Escrito por Diego Faraone

Prehistoria de los robots

“Los croods”

Los niños se entretienen y, mejor aun, se divierten y se ríen a carcajadas con los tropiezos, los tropezones, los peligros, los miedos, los errores y las argucias de los personajes. Los preadolescentes y los adolescentes se identifican a pleno con una mirada cósmica que le otorga el lugar que les corresponde a los romances juveniles (y, por qué no, a una sexualidad más o menos precoz) y que hace hincapié en la imperfección, cuando no en la tontería de los adultos.

  • Escrito por Ronald Melzer