La banda quería poner a disposición su trabajo y su acceso a un público amplio y variado, contribuyendo así a posicionar el tema en la agenda pública. Y desde las instituciones no necesitaron mucho para darse cuenta de que el ofrecimiento los ayudaría a llegar a un público donde no siempre el discurso político o el de las organizaciones sociales concita interés: "un público que no tiene el tema como algo prioritario, y que tampoco lo visualiza del modo que queremos trasmitirlo: como un abuso de poder, un sistema de dominación. Lo ven en situaciones que rompen los ojos, ven la excepcionalidad, cuando un hombre la reventó o la dejó internada, pero no lo cotidiano de la dominación en la que el gran porcentaje de personas vive. Es ahí adonde queremos llegar con el grupo", planteó Andrea Tuana, integrante de la Red Contra la Violencia, en conversación con Brecha.
El año pasado la canción fue presentada en el Palacio Legislativo, y un acuerdo con Antel posibilitó que, a través de su descarga por Internet, se recaudaran fondos para los proyectos que la Red propuso. Este año el compromiso se renueva y una serie de conciertos en La Trastienda serán escenario para la difusión. La recaudación de uno de los toques –el del 25 de julio– será destinada íntegramente a la campaña.
Este año, también Brecha suma su apoyo haciendo lo que sabe: periodismo. Durante varias ediciones el semanario publicará artículos que pretenden abordar las diferentes aristas de un tema complejo: echar un ojo, como forma de prevención, sobre la posible violencia en época de noviazgo, las mujeres que matan a sus victimarios como forma de liberación, las dificultades del Estado para abordar el tema (las incapacidades judiciales, sanitarias, policiales), visibilizar la violencia doméstica en los sectores socioeconómicos medios y altos, donde las cámaras de televisión no llegan, serán algunos de los temas que se trabajarán de ahora en adelante.
Entre las líneas prioritarias de la campaña está el trabajo en la prevención. Durante 2012 el foco se hará en los talleres sobre violencia en el noviazgo o las primeras relaciones afectivas de los chiquilines. La mayoría de las relaciones de pareja que se transforman en vínculos violentos establecidos se inician en esa etapa, explicó Tuana. Sin embargo varias razones confluyen para que esa situación no sea detectada, entre ellas que "los adultos solemos minimizar las primeras señales de violencia". Con el dinero recaudado en el show, la Red tiene pensado realizar al menos un taller por departamento y llevar el tema a todo el país.
La campaña también tiene otros proyectos a la espera de fondos que permitan su realización. Uno es el apoyo a grupos de mujeres organizadas, nucleadas en los servicios Comuna Mujer, de la Intendencia. El gobierno departamental paga el salario de los técnicos que trabajan allí; pero en las comunas también trabajan vecinas de los barrios, que realizan –honorariamente– actividades de prevención, de apoyo a las víctimas y de empoderamiento de las mujeres, y muchas veces deben invertir de su propio bolsillo para cosas tan básicas como pagar un taxi en caso de una emergencia por violencia doméstica. El grupo de trabajo quiere entonces crear un fondo, un "caja chica" destinada a los gastos de estos 18 grupos de mujeres montevideanas. Así de básicas son las necesidades.
El otro proyecto en carpeta está vinculado a la atención directa a las víctimas. El déficit de centros es importante en Uruguay, y los que existen suelen estar desbordados. El grupo de trabajo creó un modelo de proyecto de atención "ideal; con equipos técnicos y diversas líneas de trabajo, tanto para adultos como para niños, niñas y adolescentes". Pero para ponerlo en práctica se necesitan fondos "estructurales y sostenidos", reconoció Tuana, por lo que la idea es buscar nuevos compromisos que permitan sostenerlos en el tiempo. Para eso, primero, urge poner el tema sobre la mesa. n