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- Al límite
- África y España tienen una misma voz
- Pixar continúa su reinado
- El tierno bandolero
- “Primas hermanas”
- A telón abierto
- Condición humana, dicen
- Gunga Din a la hora del té
- Regreso sin gloria
- Si tanto da
- El otro juglar
- El humanismo en Oriente Medio
- Love Me Tender
- El jazz se viste de Armani
- Tres (o seis) cómicos bastante más cuerdos de lo que parecen y un revival innecesario
- Personas y personajes
- Cara a cara con la señora otra
- Entretenimientos que entretienen
- Encuentre las diferencias
- Nombres de peso
- Secos y Mojados
- Literarias
- Niño eterno
- El despegue
- Revolviendo mesas
- Un tipo macanudo
- Mami, Zabala me habló
- Encuentro de artistas
- Real y maravilloso
- “Lo efímero tendrá algún valor pero no puede ser el único”
- Desplazados, ¿y qué?
- La poesía hace la felicidad
- El triste y el libre
- Una historia cercana
- Hacia la madurez
- Distancias latinoamericanas: un mal lejos
- Carta abierta
- Confesiones de una máscara
- Tras las huellas de Sendic
- Adelanto
- Hablemos de literatura y política
- El loco Antonio
- Dios los cría y Bomberos los amontona
- Un norte a seguir
- Señor Cine Cubano
- Máscara blanda y víbora en el pecho
- Desconocidos, a mí
- “Los que Iban Cantando / Detrás de las voces”
- Guitarra, dímelo tú
- Los amores difíciles
- La información está en el hueco
- Nada de mentiritas
- El señor del rock
- Sin traducir en Santa María
- Algunos poemas de Amir Or*
- Visión cinéfila
- Recordando
- El prestigio de estar en contra
- Por la libre
- Conservador de la niñez
- Expedicionarios
- En busca del texto perdido
- Gracias a la niña
- Sobre la carta de docentes de la END/DF
- Un tipo de candombe
- Los replicantes del Plata
- De todas partes vienen
- 31 Festival Internacional de Cine
- Cosas de padre
- Emergentes del abismo
- Fiesta en el estudio
- Las palabras
- Vacaciones en el cine
- Adiós, señor músico
- Diez años y miles de voces
- Más allá del arcoíris
- Las dos caras de la violencia
- Un muchachito en funciones
- Enfrentar los miedos
- El viaje hacia el encuentro
- Diario de juventud
- Es más grande
- Barro de mañana, polvo de ayer
- Filosofía para aficionados
- El payaso está triste
- La tercera (edad) no es la vencida
- Cine con mayúsculas
- Hola, ¿cómo estás?
- El genio detrás
- “Psicosis”: en el nombre de la madre, del hijo y del espíritu de Hitchcock
- Tensión y dramatismo de la forma
- La fuerza de la empatía
- Aaron Swartz: el chico más listo del mundo
- El diferente
- Nuevas bases para un viejo ritual
- Un Stone de galera
- Cosas que pasan
- “Los rumanos no van a ver películas rumanas”
- Como un cine, pero con gente
- Pushkin y el diablo en la tierra de Bulgakov
- Afinar algo más que la guitarra
- Si sos hombre, bailá
- Hitchcock después de(l) vértigo
- Espejos esmerilados
- La izquierda uruguaya y el Carnaval
- Gracias, Fucho
- El hueco hacia el mar
- “Entreteneur” a diestra y siniestra
- Un cierto anapradismo en el aire
- Prolijito, mustio
- Guárdate de agradar
- Argumento contra la resignación y la falta cada vez menos momentánea de alternativas
- Carta abierta a un crítico amigo
- Confieso que he vivido
- Alianza para una reinvención
- Vicios eran los de antes
- Iconoclasta en Japón
- Siguiendo al León de Judá
- “Precisamos una nueva ley de patrimonio cultural”
- De “Horizontes de grandeza” a Dios es Amor
- Con la agenda abierta y en la cuerda del federalismo
- ¿Y ahora qué pasa, eh?
- La alerta del misántropo
- Lo que Tarantino se llevó (para devolver, con mejoras)
- Realismo fabulado
- El iniciador
- No todo es sol
- Consecuencias del encierro
- Faltan debates y consensos
- Los niños que fuimos
- “Aunque las cosas cambien de color, no importa pase el tiempo…”
- Viaje alrededor de una cabeza
- Es muy bella mi bandera
- Del dicho al hecho
- El conductor
- Libros para grandes y chicos
- La música popular uruguaya tiene quien le escriba
- Libros al pie del árbol
- Fucho y Mario
- Cuentas, carencias y presencias
- Contrastes de una cosecha desarmable
- La suerte de existir, la desgracia de pasar (casi) desapercibidos
- Pescando en aguas despobladas
- Cuando el cine se hace sentir
- El mundo inhabitable, pero…
- Política cultural exterior, tengo
- La seducción de la intemperie
- El lugar de la poesía
- La ilusoria protección del patrimonio arquitectónico
- La trayectoria y el compromiso
- La escena que se piensa
- Cuánta gente
- El encanto de lo familiar
- Celuloide para el alma
- Antología de la edad de hierro
- Mario Handler, la C3M, la película sobre la C3M
- Grandes escritores
- Pebeta plateada por la luna
- Por los caminos del viento
- Talento y sonrisas
- Gombrowicz y las puertas clausuradas
- Canales visibles
- Palabra
- La ciudad y el diálogo de sordos
- De un premio, de un Salón Nacional y de casa
- Aquí está su barrio
- ¿Quién vigila a los vigilantes?
- “Esto no es una biografía”
- “Yo de intelectual tengo tanto como de noruego”
- Pequeña obra maestra
- Agobiante genialidad
- Abriendo las puertas
- El vasco independiente
- Perfil del egresado
- Cien años
- Violentamente tuyo
- Según pasan los años
- “Arte activo”
- El peso de una isla
- Salieron bien
- Mario Bellatin, el impostor errante
- El mundo a 24 cuadros por segundo
- Poeta y ciclista
- “Antes cumplía años, ahora cumplo días”
- Las lecciones de Gurvich
- “Los dones que te han sido dados”
- Única en su especie
- Nadie tan necesario
- Del arroz, no de rocío
- Correspondencias
- Todo termina en quermese
- Para ver y escuchar
- Para qué, si no, los ojos
- Al mismo tiempo
- Amigos, grappa, y la señora de las cartas peligrosas
- Cuatro audaces a capela
- Una manera distinta de mirar
- Poeta de Estambul
- Eran los Beatles y era Abbey Road
- Salinger, una introducción
- Sin golpes en la mesa
- Materia pendiente
- A cara y cruz
- El príncipe, la corista, el asistente y Platón
- Pasando raya
- El dominio de la animación
- El teatro es el prójimo
- La noticia y su contexto
- De qué hablamos cuando hablamos de política
- Hipnosis colectiva
- El lado oscuro
- Cada vez más horizonte
- El Beri Cueto de siempre
- Al tablado con lupa académica
- Libros sin pasaporte
- La comunicación mueve montañas
- Después del cáncer, la vida, y el cine
- Cineasta de cuatro ojos
- Gotas sociales en el océano francés
- Estilos sin manual
- El carpintero que salió a bucear
- Está todo dicho
- El cajón de San Marcos
- “Pintar justifica mis días”
- La pasión de la desigualdad
- Muerte de una inmortal
- La revista señalada
- “Nada que me ate”
- Agasajo invernal en Cinemateca
- El oficio bajo disección
- Los insumisos al sur
- Las cosas que aprendí en los discos de Laura
- Aquí sopla un oriental
- El rey ha muerto, que viva el rey
- Compañerismo épico
- De Puccini a Freud
- Qué simple era lo bueno
- La parte de abajo de las cosas
- En la compulsión está el gusto
- Cine para llevar a casa
- Después del abismo
- Contratapa
- Sociedad
- El valor de ya no ser
- ¿Gay o marica? ¿Afro o negro?
- Deposiciones: heces y eses
- Nombrando en feminista
- Acción directa
- Tan Parisien que parecía
- Sanar adentro para que sane afuera
- El patio de los leones
- Más bien lenta
- Después de la tormenta
- Regular, regulamos todos
- El clavo que sobresale
- El bestseller inesperado
- El gozo de la comprensión
- La arqueología como pretexto
- Blancanieves y el acosador
- Aguatera de mi corazón
- Ciego el que no quiere ver
- El arte de la lentitud
- El país en riesgo de hipoteca
- Volver a empezar
- El viaje a Francia es lo de menos
- Más agua
- Los transgénicos y el viejo de la bolsa
- Más allá del libertarismo: prefacio para América Latina
- Alguien tiene que ceder
- Para leer lo que leyó el hombre que todo leía
- Semillas del Edén
- Los números y las ideas
- Una luz catódica en el crepúsculo del futuro
- Pueblos en contra
- Bueno, barato y nuestro
- Hello, goodbye, Brazil
- Hombres serán los de mañana
- Algo personal
- Ese silencio
- El día menos pensado
- El nombre de las cosas
- “En una mano la Biblia y en la otra el periódico”
- En ancas del pasado
- Vos a mí no me tocás
- El valor patrimonial de “lo local”
- Sobre un proyecto absurdo
- Seguimos hablando de faso
- Las ovejas, los embalses y las cianobacterias
- Juan el que mata
- Hace calor
- Hace calor
- En bici hasta un lugar de La Mancha
- Las vueltas del camino
- Donde Chávez dejó el poncho
- Por ahora, una entelequia
- I palazzi
- Cómo prevenir el Alzheimer colectivo
- Puro nervio
- Aguas de marzo
- El principio de realidad
- De conejo de criadero a liebre de monte
- Qué medir, para qué, para quiénes...
- Salsipuedes censal
- ¿Qué sos?
- Mota no estaba sola
- El mundo encima
- Arroyo Malo
- “Construir confianza hacia el saber técnico”
- Psiquis e historia
- La leyenda controversial
- De la chifa al palacio
- Ya no da gauchos la facultad
- La vía uruguaya contra la repetición
- El negocio de la fe, más allá del cine Plaza
- Un cafecito en la seccional
- “Algún dios estropeado”
- Espíritu en proporción áurea
- Canción tres de San Gregorio
- Un salto hacia lo conocido
- La música del azar on line
- Cimientos orientales para un país a reconstruir
- El hervidero
- Con o sin patente, un asalto es un asalto
- Elogio de la química
- Más poderosos que los dioses
- Oportunidades verdes
- En marcha
- Un virus informativo para cuestiones de piel
- La rosca y la red
- La leyenda culinaria
- Uno a uno (y así sucesivamente)
- Una de cal y otra de arena, pero también de cal
- Lo que los niños no aprenden
- Relojeando el progreso
- Mixtura de sentires
- A un paso del Mundial, a muchos pasos de la regularidad
- Una historia entreverada por las olas
- Soberanías en la nube
- Todos pueden hacer videojuegos
- Definiciones pendientes
- Use y tire
- Remar contra la agrocorriente
- Duro de leer
- Sub 20 y sobre la media
- La importancia de llamarse
- Ir saliendo
- Ángeles y demonios
- Bienvenidos al paraíso
- Vigentes
- Muy lejos de la novela negra
- Los demonios de la pantalla
- Planificación o participación
- Una de piratas
- ¿Educadores o guardacárceles?
- Pez espada al azogue
- La mirada de Lenin
- Políticas a contrapedal
- Carta de amor a una bicicleta
- Artefactos del (des)encuentro
- Al borde de un ataque de machismo
- Las nieves del tiempo
- Dos caras del Ceibal
- El trapo
- Llegar sin hacer ruido
- ¿Volverán?
- Un techo, varios planos
- Realojos de Navidad
- Que deje de ser cosa ajena
- investigar con el estómago
- La imagen que nos devuelve el espejo
- La diferencia
- Los argumentos olvidados
- Conciencia con “c” de chicle
- La objeción como denegación de un derecho
- En la tierra como en el cielo
- Pelate esa mandarina
- Los artistas del fin de un mundo
- La adolescente, sus embarazos, su contexto, la tele y la radio
- La voluntad de hacer
- Políticas de tiempo
- Es la raza, Guevara, es la raza
- Teoría de la praxis
- De jóvenes para jóvenes
- Instante
- Del insulto al orgullo
- Otras meditaciones
- Las semillas de la discordia
- La emergencia continúa
- Media calesita
- De cuando cayó la venda
- No todo es farsa
- Apoyos en off
- Dime cómo le dices y te diré el remedio
- “La inseguridad es un discurso”
- Además de los súper científicos
- Nombre de guerra “Mariposa”
- Honra, propiedad, violencia
- Las intocables
- De puerto todo rico
- Residencia carnal
- Derecho de familia
- El Klimt de Iowa
- Terapia contra la macrocefalia
- El fútbol uruguayo a dos velocidades
- Por aquí Dios no ha pasado
- Debatir la matriz
- La guerra de dos mundos
- La igualdad como horizonte
- Elogio de la praxis
- Las siete vueltas a Jericó
- Amén
- Ser o no ser
- Tu útero como soporte
- ¿Qué hacer con la cárcel?
- Explorador de mundos maravillosos
- La Suecia de América
- As duas Crackolandias
- Apuntes en el Expreso Pocitos
- El Artigas tupamaro
- Esperanzas en construcción
- Gerardo Gatti, revolucionario
- Jueces y perros
- Doctor, reformúlemelo
- Transitar hacia otro cuerpo
- Paz y amor, a lo siglo XXI
- Frutos deseados del trabajo en red
- A la intemperie
- Bienvenida persistencia
- Saliendo del siglo xix
- Pensarlos es pensarnos
- Espínola, Paco y don Paco
- Paco Narrador
- No es la “base”
- Le decían Bebe
- No a todos les sienta bien
- Después del viento
- A no morir con los ojos abiertos
- Del otro lado de la portera
- Inesperada multitud
- Sofisticado bloqueo
- El dolor de los otros
- Ahí hay vida, Houston
- El malestar con Montevideo
- Feria de terapias
- Sin drama, con desafíos
- El amor en los tiempos del logaritmo
- Destronar la escritura en el aula
- Natural killer
- Parroquianos y aperturistas
- La palabra orgullo
- Hablando se entienden los pibes
- ¿Cuánto suelo podemos perder?
- El historiador ante las verdades incómodas
- De todas partes vienen
- Un avance con retrogusto amargo
- Mayor crecimiento urbano y costero
- El sabio y el artesano (II)
- Un mundo de ajustes permanentes
- El respeto hacia la ciudad y su gente
- Aquí Sergio Maravilla Martínez, 73 quilos
- La izquierda hoy, es el ambientalismo
- Ver, analizar, responder
- “Dicen que aquí no podemos hacerlo”
- El sabio y el artesano
- “Ni acostadas, ni rasuradas, ni cortadas”
- Los años de las drogas libres
- Baby boom babuino en Lecocq
- Hoy es más raro casarse que juntarse
- A oídos sordos, palabras claras
- El efecto invernadero y la flatulencia vacuna
- Culpable o inocente
- Cuéntame
- Mariana Contreras
- Quedados
- Viejos pero acostumbrados
- Movimientos violentos del ser
- Los muros invisibles
- A los compañeros no se los delata
- El varón indisciplinado
- Medalla de oro a la ayuda mutua
- Lo importante es protagonizar
- ¿Habría que embarazarse más?
- Ley, moral y cultura
- El más pequeño de la clase
- Menos amor y más logaritmos
- Uruguay y sus retos demográficos
- No tan pacífica, La Paloma
- La cárcel era a veces...
- ¿Heredarás el golpe?
- Rentable melancolía
- Por una Internet sin editores ni guardianes
- Welcome to paisito...
- Después de lo polémico
- Protección efectiva o falsa seguridad
- En defensa de la verdad histórica
- Se te fue la moto
- Sin censura
- Entre el control y el suprimir
- Intimidad entre secreto y transparencia
- La refundación
- Todos mudos
- En boliche con clase
- Relato de un náufrago
- Corregimos error
- “Unas palabras tan bruscas que te duelen y te llegan al alma”
- La marcha del desterrado
- Cuanta más seguridad se busca, más daño se obtiene
- Cambio libertad por seguridad
- Golpee antes de entrar
- Ni tan vagos ni tan perdidos
- Una ciudad en busca de convivencia
- Hay derecha, centro e izquierda en educación
- La casa de al lado
- Levantar la mirada más allá del próximo fin de semana
- No fuimos héroes; tampoco villanos
- Choquehuanca, la Coca-Cola, la macha, el mocochinche y una no noticia
- Relato edulcorado
- Es demasiado burdo todo”
- La desmesura de fabricarse héroe
- Otros ojos
- No los ves
- La feminización del migrante
- Cuídese de la desigualdad: hace mal a la salud
- El semillero de la tevé
- Costó y costará
- Brasil como relato
- ¿Al mejor postor?
- Romance* de la orquesta y el caño de escape
- El compositor y su entorno en Latinoamérica
- Para que la ley no sea la trampa
- Nada volverá a ser igual
- Como te digo una cosa, te sondeo la otra
- Cuando ya no importe (o historias de matar para no morir)
- La irresistible decadencia de los sujetos educativos
- Ni lerdos ni perezosos
- “Callarse y seguir jugando”
- Te vendo, pero si te veo te interno
- Herbácea dialéctica
- El bazoco es el mensaje
- Sin ira, Libertad
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