Brecha Digital

Continuidad en el continuismo

Luchas intestinas en Sudáfrica con miras a 2014

El partido en el gobierno en la “emergente” Sudáfrica, el otrora revolucionario y ya centenario cna de Nelson Mandela, celebró un nuevo congreso en la perspectiva de las elecciones del año próximo. La “interna” está tan agitada que hubo hasta decenas de asesinatos políticos en las semanas anteriores. La fórmula ganadora surgida del encuentro, que une al actual presidente Zuma con el multimillonario Cyril Ramaphosa, no permite augurar cambios en la línea del partido, fuertemente criticado por organizaciones sociales por no haber modificado la situación de los más pobres desde que tomó el poder en 1994.

Del 16 al 20 de diciembre tuvo lugar en Mangaung la conferencia 53 del Congreso Nacional Africano (cna) con el cometido fundamental de elegir las autoridades partidarias, además de discutir políticas y estrategias para los próximos años. El encuentro estuvo precedido por intensas batallas internas, incluso varios asesinatos políticos sobre todo en la provincia de Kwazulu Natal, de donde es originario el presidente Jacob Zuma. También durante la conferencia hubo varios eventos que permitirían catalogarla como tormentosa, incluyendo una verdadera tormenta climática que obligó a evacuar a cientos de delegados que se encontraban en la gran carpa ubicada en la Universidad de Free State y postergar reuniones y comisiones de trabajo; un frustrado ataque de la ultraderecha blanca supuestamente con intenciones de poner una bomba en la sede de la conferencia; interdictos judiciales de seccionales provinciales del cna descontentas porque sus representantes no fueron autorizados a participar del proceso electoral; y la sombra permanente de la salud de Nelson Mandela que estuvo internado en un hospital de Pretoria durante los días del encuentro. La reelección de Zuma como presidente del partido por una amplia mayoría y de uno de los hombres de negocios más ricos del país, Cyril Ramaphosa, como vice, parecieron poner cierta calma en las agitadas aguas del Congreso. Las declaraciones y análisis que siguieron hasta el comienzo del feriado navideño indican sin embargo que la verdadera tormenta interna acaba de comenzar.

Camino a la conferencia. El 8 de enero de 2012 se cumplieron 100 años de la fundación del cna y durante las celebraciones en todo el país se planteó como objetivo fortalecer el partido y hacerlo crecer. En los últimos cinco años la membresía se duplicó, pasando de poco más de 600.000 a 1.200.000. El crecimiento se dio sobre todo en las provincias que apoyan a Zuma. La participación en la conferencia electoral va de acuerdo con el número de seccionales que están al día en sus cuotas, pero la particularidad del proceso es que la votación es obligatoriamente en bloque, es decir, los delegados de una seccional provincial deben votar la misma lista para los seis integrantes principales del Comité Ejecutivo Nacional. En muchas provincias, particularmente en las que ha habido mayores enfrentamientos internos, los Comités Ejecutivos Provinciales, con gran poder sobre las seccionales, cumplieron el papel de asegurar que la votación en bloque fuera del conjunto de la provincia y no sólo de las seccionales. Este sistema llevó a elecciones conflictivas en Free State, Limpopo, Mpumalanga, North West, el Cabo Occidental y el Cabo Oriental, determinando que en algunos casos se convocaran nuevamente y que en otros hubieran presentaciones ante la Corte Constitucional para que ésta declarara la nulidad del proceso. Los conflictos se dieron fundamentalmente en torno a quienes apoyaban la reelección de Zuma y quienes promovían la candidatura del actual vicepresidente del país, Kgalema Mothlante. En el caso de Kwazulu Natal, además, se registraron desde mediados de 2011 más de 35 asesinatos políticos de líderes del cna, y en Mpumulanga cinco. Otro inconveniente fue que hasta último momento no se supo quiénes serían los otros integrantes de esa lista de los “poderosos seis”. En la propia conferencia Cyril Ramaphosa, ex líder minero y actual hombre de negocios, aceptó su nominación para acompañar a Zuma y ser candidato a vicepresidente del partido. Por una amplia mayoría de más del 75 por ciento de los votos emitidos entre los 4.500 participantes, esa terminó siendo la dupla ganadora.

REPERCUSIONES. Cuando en la conferencia de 2007 Thabo Mbeki perdió la elección frente a Jacob Zuma se vio forzado a abandonar la presidencia de la república. Desde Mangaung no cesan las especulaciones sobre si Kgalema Mothlante dejará la vicepresidencia del país en línea con lo acontecido en 2007. Las declaraciones de dirigentes del cna van en sentido contrario, proclamando la unidad del partido. Mothlante no se ha pronunciado al respecto, pero un indicador interesante es que no puso a disposición su candidatura para integrar el Comité Ejecutivo Nacional (cen), principal órgano de dirección del partido. No fue el único de esta administración, tampoco figura en la nueva lista del cen Trevor Manuel, ministro de Planificación y una de las figuras históricas del cna en el gobierno, habiendo integrado todos los gabinetes desde la asunción de Mandela con diversas responsabilidades como ministro de Industria y Comercio y de Finanzas. Varios medios de prensa dan por hecho que en breve dejará su cargo.
Pocos días antes de la conferencia, en una ceremonia de recordación a un dirigente fallecido del cna e integrante del primer gobierno, Kader Asmal, el obispo anglicano premio Nobel de la paz Desmond Tutu le pidió a Trevor Manuel que renunciara: “No pertenecés a este gobierno”, le dijo. El obispo ha manifestado en distintas ocasiones su disgusto frente a las políticas que viene aplicando el actual gobierno del cna, en particular los escándalos económicos mientras indicadores fundamentales del bienestar de la población se deterioran. En los días que precedieron a Mangaung el mayor escándalo giró en torno a la casa que se construyó el presidente Zuma con fondos públicos por más de 20 millones de rands (unos 2,5 millones de dólares) en su villa originaria de la provincia de Kwazulu Natal. Tutu declaró a la prensa que le había pedido a Manuel que renunciara porque las políticas de este gobierno son insostenibles en términos del proyecto de liberación que caracterizó al cna.
Aun cuando la decisión del ministro de Planificación no es consecuencia del pedido de Tutu, es un factor que se suma en la lista de divisiones internas y crecientes niveles de descontento. Otra figura importante que tampoco integra el nuevo cen es Fikile Mbalula, actual ministro de Deportes y director de campaña del cna. Mbalula fue presidente de la Liga de la Juventud del Congreso y lideró la campaña contra Thabo Mbeki y a favor de Zuma en la conferencia de 2007. Pero las discrepancias de la liga con el partido lo llevaron a tomar una posición distante. Su decisión de oponerse a Zuma le valió quedar fuera del órgano director, a pesar de que éste tiene un total de 87 miembros, incluidos los seis centrales. Esta exclusión es vista como una humillación y se especula que probablemente tampoco continúe como ministro.
Además de estas divisiones internas que se expresan de manera violenta y antidemocrática, el otro gran elemento con miras a las elecciones nacionales de 2014 es la incorporación de Ramaphosa y la pregunta de si jugará como un factor de cambio o de fortalecimiento de las actuales tendencias. Lo que está en disputa no son sólo estrategias y programas sino formas de hacer política, visiones culturales y hasta una concepción de país. Uno de los principales proyectos de ley promovidos por Zuma es la ley de cortes tradicionales, orientada a favorecer el poder de los jefes tradicionales en las zonas rurales. El proyecto ha levantado numerosas críticas, sobre todo de organizaciones rurales de la sociedad civil y en particular de mujeres, quienes plantean que es inconstitucional y limitará los derechos de millones de sudafricanos. Quienes más se beneficiarán en caso de aprobación serán los líderes tradicionales, justamente uno de los sectores de mayor apoyo al presidente. Muchos en el cna ven en Ramaphosa la llave para atraer a votantes urbanos y urbanizados. Pero el recientemente electo vicepresidente del cna, fundador de uno de los principales sindicatos del país, el de los mineros, convertido en hombre de negocios y considerado uno de los más ricos de Sudáfrica, es visto fundamentalmente como la figura que dará tranquilidad a los mercados y a los inversores. ¿Será Ramaphosa candidato a vicepresidente en 2014 y a la presidencia en 2019, o tendrá intenciones de solucionar lo que muchos llaman “el problema Zuma” con anticipación? ¿Es el mejor camino hacia la transformación social y el fin de la corrupción un presidente multibillonario? Hay quienes argumentan que en un país donde los escándalos por corrupción suelen incluir a oficiales de gobierno, la riqueza de Ramaphosa es un antídoto contra el fenómeno. Otros ven en su elección el fortalecimiento de un modelo económico continuista del apartheid pero en otras manos.
Lo que Mangaung dejó claramente a la vista es la fragilidad de la unidad partidaria, la necesidad de transformación democrática del partido y la falta de propuestas alternativas dentro de la estructura que cuestionen a fondo la tendencia a la acumulación que caracteriza a los dirigentes, por encima del desafío aún pendiente de superar las desigualdades e injusticias del pasado. 

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