Venezuela, aún en vilo
El miércoles 9, un día antes de la fecha prevista para la ceremonia de traspaso de la banda presidencial de Hugo Chávez a Hugo Chávez sin que Hugo Chávez estuviera presente, el Tribunal Supremo de Justicia (tsj) de ese país avaló la postergación del acto. “A pesar de que el 10 de enero se inicia un nuevo período constitucional no es necesaria una nueva toma de posesión en relación con el presidente Hugo Chávez en su condición de presidente reelecto. (…)
El Poder Ejecutivo, constituido por el presidente, vicepresidente, los ministros y demás órganos y funcionarios de la administración, seguirá ejerciendo cabalmente sus funciones con fundamento en el principio de la continuidad administrativa”, leyó en la tarde de ese día Luisa Morales, presidenta del tribunal, dando cuenta del fallo del cuerpo. Por unanimidad de sus integrantes, incluidos los dos cercanos a la oposición, los supremos venezolanos avalaron de esa manera la postura del gobierno conducido actualmente por el vicepresidente y canciller Nicolás Maduro de que “las formalidades” de los rituales no podían pesar más que las evidencias del respaldo popular a un presidente que “por ahora”, y por “circunstancias sobrevenidas”, no está en condiciones de asumir el mando. Que ya lo hará llegado el momento; y que –Dios quiera que no– si no pudiera hacerlo, entonces sí entrarían a jugar los mecanismos previstos por la Constitución para designar a su remplazante: declaratoria de ausencia del jefe de Estado, asunción provisoria del presidente de la Asamblea Nacional y convocatoria en un mes a nuevas elecciones. Hoy –siguió diciendo Luisa Morales– no hay siquiera condiciones para declarar una ausencia temporal de Chávez. “No debe considerarse que la ausencia del territorio de la República constituya automáticamente una falta temporal, sin que así lo dispusiere el jefe de Estado mediante decreto redactado para tal fin”, leyó, y agregó que tampoco es “procedente” pensar en la eventualidad de constituir una junta médica para evaluar el estado sanitario del comandante: “En este momento no está planteado, ya que el Ejecutivo ha señalado, de una manera sucesiva, a través de comunicados oficiales, cuál ha sido la evolución de la salud del presidente”. Chávez, insistió Morales, pidió permiso a la Asamblea Nacional para viajar al exterior para operarse, el parlamento se lo dio, y en eso estamos, esperando su retorno. “Sabemos y aceptamos que es necesaria la juramentación del mandatario y se va a cumplir, pero por el momento no podemos adelantar cuándo, ni dónde, ni cómo se hará. Lo que sí tenemos cierto es que será en el momento que cese la causa sobrevenida, conocida por todo el país, que se trata de un proceso de recuperación de una operación por problemas de salud.” Y hasta allí Morales.
La intervención del tsj había sido pedida por la Mesa de Unidad Democrática, la coalición opositora que llevó como candidato en las últimas presidenciales a Henrique Capriles. “Yo no sé qué están esperando los magistrados del tsj. En Venezuela en este momento se plantea un conflicto sin duda alguna constitucional, tiene que haber una respuesta de la institucionalidad frente a este conflicto”, había dicho Capriles el martes. La mud consideraba que Chávez había sido electo para un mandato que culminaba ayer jueves y que al no asumir el nuevo gobierno había perdido legitimidad, ya que sus integrantes (incluido Maduro, un vice no electo) habían sido designados por el presidente ausente. “No hay duda de la legitimidad de Chávez, pero si él no puede ejercer el gobierno, nadie tiene legitimidad suficiente para hacerlo y debe convocarse a nuevas elecciones”, dijo básicamente Capriles. Algunos otros dirigentes opositores estaban dispuestos a contentarse con que se fuera hacia una declaratoria de ausencia temporal de Chávez, posible por noventa días renovables otros noventa. El tsj, en su resolución del miércoles, por el momento lo descartó.
Lo cierto es que el tribunal supremo laudó y de ahora en adelante el escenario cambia. Al menos hasta que quede clara la evolución de Chávez. “Vamos a aceptar la decisión del tsj, pero es lamentable”, comentó Capriles. “El tribunal le resolvió un problema al gobierno, y ahora el gobierno deberá demostrar que gobierna, que no hay parálisis del poder, que no hay crisis institucional, que están a la altura del líder que dicen defender”, insistió el dirigente opositor tirándole la pelota a los principales referentes del Partido Socialista Unido de Venezuela, el vicepresidente y presidente en ejercicio Maduro y el presidente del parlamento Diosdado Cabello, machacando sobre la supuesta división entre el número dos y el tres del chavismo. “No hay vacío de poder, el presidente sigue, el gobierno también, más unido que nunca, y el país proseguirá en el mismo rumbo”, dijo la fiscal Cilia Flores, esposa de Maduro. Y el propio vicepresidente declaró: “Este jueves 10 de enero comienza un período histórico para Venezuela, porque se inicia el mandato del presidente Hugo Chávez para el período 2013-2019”.
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