Brecha Digital

Cuando la Iglesia moviliza

Centenas de miles copan París contra el matrimonio gay

El martes 29 el gobierno socialista de Francia, cumpliendo con una de las promesas de campaña del presidente François Hollande, presentará al parlamento un proyecto de ley que pretende legalizar el matrimonio homosexual y la adopción de niños por parejas del mismo sexo.*

Ante esa perspectiva, la Iglesia, diversas asociaciones y políticos de derecha convocaron a una manifestación de protesta en París, el domingo pasado, que reunió a entre 500 mil y un millón de personas (según las fuentes de que se trate) que convergieron sobre el Campo de Marte desde diversos cortejos. “Todos nacidos de un hombre y una mujer”, “No hay óvulos en los testículos”, “Dos vacas no hacen un ternero”, “Dos madres o dos padres no crean referentes”, fueron algunas de las consignas coreadas en la marcha parisina. Otra, más rara, decía: “Soy matrimoniófilo, no homófobo”. “Cambiar el sentido de la palabra matrimonio es una gran violencia para el pueblo”, comentó el arzobispo de Lyon, la muy católica segunda ciudad francesa, cardenal Philippe Barbarin, mientras el presidente de la conferencia episcopal, el cardenal André Vingt Trois, llamó a los legisladores a oponerse a “la superchería del matrimonio homosexual” y a “rechazar un proyecto que ataca uno de los fundamentos de la sociedad y la haría tambalearse”. Como Barbarin y Vingt Trois, los principales jerarcas católicos convocaron a la marcha y la promovieron desde todos los ámbitos de que disponen o que se les ofreció, pero no asistieron a ella y se mantuvieron en un distante segundo plano.
Con esta gigantesca manifestación, muy superior a las realizadas por el mismo tema en noviembre y la más importante organizada por la derecha desde la de 1984 contra una reforma de la educación promovida por el presidente François Mitterrand, la Iglesia demostró la capacidad de movilización y de articulación de las sensibilidades conservadoras que mantiene en Francia. En las últimas décadas la jerarquía católica ha oficiado de eje de las protestas contra todo aquel proyecto de ley o iniciativa que afectara en algún aspecto a “la familia como base de la sociedad”, desde la ley de aborto del 75 hasta el pacto de unión civil de fines de los noventa.
Un sondeo de la consultora LH2 difundido la semana pasada muestra sin embargo que 56 por ciento de los franceses están a favor de autorizar el casamiento entre homosexuales. La cifra baja un poco, a 50 por ciento, cuando se les pregunta por la adopción de niños por parejas del mismo sexo. En cuanto a la intervención de la Iglesia en este tipo de temáticas, 52 por ciento de los consultados dice que no es su tarea.
Un detalle: la oposición de derecha no está unida en el rechazo a este proyecto de ley, ya que en ella también operan lobbies homosexuales que tienen distinto peso según los partidos: más entre los liberales, menos entre los más extremistas, aunque la líder de la ultraderecha Marine Le Pen se negó a asistir a la marcha y prefirió atacar al gobierno por “lanzar temas secundarios para distraer a la opinión pública de los problemas centrales de la sociedad francesa”. Unos 115 parlamentarios opositores firmaron de todas maneras un manifiesto pidiendo la convocatoria de un referéndum sobre el proyecto del gobierno.
Una de las líderes de la protesta es una artista cómica de 50 años que se hace llamar Frigide Barjot (ironía hacia Brigitte Bardot que también quiere decir frígida y loca) y que no deja de “alertar a los franceses” sobre los peligros de “descomposición” que los acechan. Otro es un tal Xavier Bongibault, para quien Hollande es comparable a Hitler por querer “alterar la especie humana”…
En Europa, el matrimonio entre gays ya es legal en Holanda, Bélgica, España, Suecia, Noruega, Portugal e Islandia, También lo es en Argentina, Canadá y Sudáfrica yen parte de Brasil, México y Estados Unidos. n

 

*     Una cláusula que autoriza la procreación médicamente asistida está a punto de ser retirada.

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