Preparando el terreno para 2015
- Última actualización en 10 Mayo 2013
- Escrito por: Fabián Kovacic desde Buenos Aires
Recambio parlamentario en Argentina
Las elecciones legislativas del 27 de octubre pondrán a prueba la capacidad del kirchnerismo para retener la mayoría parlamentaria que le permite desde 2011 aprobar sin problemas en ambas cámaras legislativas los proyectos de ley enviados desde la presidencia. En auxilio de esta compleja misión concurrirán casi 750 mil jóvenes con 16 años recién cumplidos, que por primera vez van a votar gracias a la ley aprobada en octubre con una ajustada mayoría oficialista.
Será también la segunda elección con las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, en las que el domingo 11 de agosto se designarán los candidatos para aspirar a las bancas en los legislativos nacionales, provinciales y municipales. A nivel nacional será un termómetro para saber si las mayorías parlamentarias pueden habilitar una elección constituyente y la consiguiente reforma constitucional. Ese es el temor de la oposición. El empresario y diputado Francisco de Narváez lanzó un spot televisivo en ese sentido: “Ella no quiere la Constitución y busca cambiarla. Vos sos su límite”. El kirch-
nerismo mantiene un silencio vertical solamente roto por la palabra de la presidenta Cristina Fernández. “No quiero ser eterna ni estoy aferrada a ningún poder”, señaló la semana pasada. Un histórico del kircherismo, el diputado Carlos Kunkel, se mostró despreocupado respecto a las presidenciales de 2015. “No me preocupa quién sea nuestro candidato porque todos estamos encolumnados detrás del proyecto iniciado en 2003”, dijo, eludiendo definiciones sobre un tercer mandato de Cristina. Dentro del oficialismo se agudizan las diferencias con el gobernador Daniel Scioli, quien no sólo aspira a ser candidato presidencial en 2015 sino que busca organizar una lista propia para las legislativas de octubre, ante la falta de espacio otorgado por Cristina para sus candidatos en las listas nacionales y provinciales. Por el mismo camino circula el ex jefe de gabinete Sergio Massa, actual intendente del partido de Tigre, al norte del conurbano bonaerense. Surgido como responsable de la Administración Nacional de la Seguridad Social, principal caja económica estatal, y ascendido por Cristina Fernández a jefe de gabinete en 2008 –un rol de primer ministro devaluado–, Massa renunció al cargo en 2009 para volver a hacerse cargo de la Intendencia de Tigre, desde donde ya organizó el Movimiento Renovador Peronista, con el que aspira recuperar los votos que alguna vez tuvo en la provincia de Buenos Aires Eduardo Duhalde. Sin enfrentarse abiertamente a los K, ya dio señales de cercanía con el llamado peronismo disidente, en el cual militan el propio Duhalde, De Narváez y el diputado Felipe Solá, todos coqueteando con Mauricio Macri. Massa se siente allí entre amigos: nació políticamente a mediados de la década de 1980 en la Unión del Centro Democrático fundada por el liberal Álvaro Alsogaray –la misma en la que militó el actual vicepresidente Amado Boudou–, y accedió a cargos técnicos del Estado de la mano del sindicalista menemista Luis Barrionuevo, quien lo acercó a Duhalde durante su presidencia en 2001 y 2002. Massa, Scioli y el peronismo disidente están compitiendo por el mismo espacio opositor al kirchnerismo, lo que permite inferir un futuro cercano en común.
Un adelantado en este sentido es el líder sindical de los camioneros Hugo Moyano, que el martes 7 lanzó su Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo en el estadio Luna Park. Ya lo había anunciado en un acto del Primero de Mayo en Córdoba, junto a De Narváez, el gobernador José de la Sota, el ex ministro de Economía Roberto Lavagna y el secretario del gremio judicial Julio Piumato. Para Moyano, el límite de una alianza lo representa por ahora Mauricio Macri.
Por el lado de la centroizquierda, Pino Solanas sigue coqueteando con Elisa Carrió, mientras las bases de Proyecto Sur –su partido– y sus aliados cuestionan semejante paso hacia la derecha. El tema mueve las fichas en la interna del Frente Amplio Progresista, liderado por el socialista Hermes Binner, que aspira a ser nuevamente candidato presidencial en 2015 y ahora encabezará las listas de diputados nacionales por Santa Fe. “Por ahora no son necesarias las alianzas”, señaló. El fap fue la segunda fuerza en las presidenciales de 2011 y busca consolidarse.
Pese a que hay tiempo hasta el 11 de julio para inscribir acuerdos electorales, todas las fuerzas miran con expectativa esa masa de 750 mil adolescentes a punto de estrenar sus derechos electorales. El oficialismo, para vislumbrar una continuidad en el poder; la oposición, para ver si tras diez años de kirchnerismo logra articular un liderazgo que le permita sostener expectativas ciertas de pelear las presidenciales en 2015.

