Europa en la colcha de retazos
- Última actualización en 17 Julio 2012
- Escrito por: nuevabrecha
En Italia, el gobierno del tecnócrata Mario Monti divulgó la semana pasada su programa de recortes presupuestales: la educación, la salud, la justicia –en la administración pública– perderán 26.000 millones de dólares. Pero no habrá retaceos en los gastos militares, y se mantendrá el proyecto de compra de 90 cazabombarderos F35 a la estadounidense Lockheed, a un costo de entre 15.000 y 20.000 millones de euros.
Los gastos que serán suprimidos en la administración pública no sólo atañen a los privilegios –algunos absurdos– de que gozaban hasta ahora los funcionarios de jerarquía (uso indiscriminado de autos oficiales por los propios jerarcas y hasta por sus familiares directos o asistentes, por ejemplo) sino también en otros rubros esenciales, como en la salud. El plan inicial del gobierno de eliminar pura y simplemente varios pequeños hospitales públicos en el interior del país no fue hasta ahora aprobado, pero sí lo fue la reducción de 18 mil camas entre clínicas privadas y hospitales públicos antes del 30 de noviembre. Los sindicatos del sector dicen que con medidas de este tipo podrían llegar a cerrarse cerca de mil servicios especializados en los distintos hospitales, sobre todo en aquellos donde se atiende la gente de menores recursos.
El gobierno responde que gracias a los ahorros que proyecta podrá evitar el aumento del IVA, fijado actualmente en 21 por ciento, hasta 2013.
Por estos días, además, el Instituto Nacional de Estadísticas difundió un informe según el cual en 2011 casi 36 por ciento de los italianos disminuyeron la cantidad y/o la calidad de los alimentos que consumen. Aumentó el recurso a las pastas y al pan hechos en casa, y cayó (en 6 por ciento respecto a 2010) el consumo de carne, mientras 43 por ciento de los ciudadanos redujo las veces que va al supermercado y 53 por ciento echa mano a las sobras en el momento de cocinar. También cayeron los gastos en calzado y vestimenta, y aumentaron los destinados a vivienda y transporte público. "Hay una revolución low cost en marcha, pautada por una actitud de los italianos de dedicar mucho tiempo a recorrer negocios antes de comprar", señala uno de los analistas del Istat.
En Portugal, por su parte, el diario Público publicó este fin de semana una investigación sobre los sueldos "tercermundistas" que gana el personal de salud, fundamentalmente los enfermeros. El documento establece, por ejemplo, que en un hospital público las enfermeras son contratadas por cuatro euros la hora (unos 120 pesos uruguayos). A fin de mes, personas con cuatro años de formación y hasta con dos o tres años de experiencia en la profesión terminan cobrando unos 250 euros, hasta tres o cuatro veces menos que lo que cobraban unos meses atrás, antes de que el gobierno aplicara los súper recortes en el presupuesto de la salud pública y en los salarios de los funcionarios del Estado, liberalizando además las modalidades de contrato del personal. Salarios como esos son posibles porque "para abaratar costos, para que no se consoliden derechos, el Estado contrata a empresas que a su vez subcontratan a los enfermeros", según denunció el sindicato del sector. "Está en juego la dignidad de la profesión, la dignidad de los cuidados sanitarios y la dignidad del Servicio Nacional de Salud", afirmó el gremio.
Según Público, la situación de los enfermeros está lejos de ser la única de este tipo en la función pública. Ya hay profesores pagados por los municipios que cobran cinco euros la hora.
El éxodo de personal de la salud portugués, por lo general bien formado, hacia países más ricos de Europa, que se había detenido en los últimos años, recomenzó desde fines de 2011. En Francia un enfermero gana entre 1.500 y 2.200 euros mensuales, y en Suiza supera los 2.500.

