En esta lista de privilegiados, que totalizan alrededor de 11 millones en el mundo, los chinos aparecen en el pelotón de vanguardia con 562 mil (contra 535 mil en 2010), sólo detrás de Estados Unidos, Japón y Alemania. Brasil ocupa el lugar 11 en el ranking, superando a Rusia, Corea del Sur e India. En Estados Unidos, el número de millonarios se retrajo el año pasado, pasando de 3,104 millones a 3,068 millones (1,2 por ciento menos), y en el Reino Unido cayó de 454 mil en 2010 a 441 mil en 2011, un descenso de 2,9 por ciento.
Los millonarios brasileños están por lo general vinculados al negocio de los commodities. Entre ellos destacan Elke Batista, Antônio Ermírio de Moraes (Grupo Votorantim), Abílio Diniz (Grupo Pão de Açúcar) y la familia Moreira Salles (Banco Itaú Unibanco). Liu Ming Chung, brasileño de origen chino, es a su vez dueño de una fortuna superior a los mil millones de dólares. Batista sigue siendo el brasileño más rico entre los ricos, a pesar de que abandonó esta semana la lista de los 20 más poderosos del planeta luego de que las acciones de una de sus empresas, la petrolera ogx, perdieran más de la mitad de su valor en la Bolsa de San Pablo. Según la consultora Economática, en junio las siete empresas de Batista con acciones negociadas en la bolsa (ogx, mmx, llx, ccx, osx, mpx y Portx) acumularon una pérdida patrimonial de más de 10.000 millones de dólares, y 5.000 millones más en el resto del año. En la lista de millonarios de la agencia Bloomberg, Batista perdió siete lugares en dos días, pasando del lugar 14 al 21. La revista Forbes lo había situado en el séptimo puesto de su escala cuatro meses atrás, en marzo, pero lo pasó ahora al 46, al evaluar que su fortuna se redujo de 30.000 a 15.000 millones de dólares.