Brecha Digital

Otra vez las valijas con dólares

Destapes argentinos

Las empresas fantasmas y sociedades anónimas uruguayas vuelven otra vez al tapete, con o sin razón en esta oportunidad, vinculadas a denuncias de corrupción formuladas en Argentina. Ahora es el turno de Reloway Company sa, firma uruguaya que aportaba fondos a la constructora argentina Badial, cuyo presidente es el empresario Lázaro Báez, socio de Néstor Kirchner desde los años ochenta en la provincia de Santa Cruz. La nueva denuncia de corrupción sacude el panorama político en un año electoral. Esta vez fue el periodista Jorge Lanata desde su programa de televisión Periodismo para todos quien encendió la mecha. En su primera emisión del ciclo, en la noche del domingo pasado, por el canal 13 del grupo Clarín, el fundador de Página 12 presentó a dos jóvenes empresarios como presuntos arquitectos de una compleja red financiera encargada de sacar del país toneladas de euros (unos 55 millones). La ruta nacía en la kirchnerista provincia de Santa Cruz, desde donde partían aviones rumbo al aeródromo de San Fernando, a pocos quilómetros de la capital argentina, cargados de bolsos con el efectivo. El dinero cruzaba a Montevideo a nombre de empresas fantasmas, seguía rumbo a paraísos fiscales en Panamá y Belice, para terminar depositado en cuentas de bancos suizos.

El capo de esta operatoria sería Lázaro Báez, un hombre que llegó a Santa Cruz en la década de 1980 para jugar al fútbol, consiguió empleo en el banco provincial como cadete y en los últimos diez años se convirtió en un empresario próspero gracias a sus constructoras ligadas a la obra pública contratada por el gobierno provincial de los K. Desde que Néstor Kirchner llegó a Buenos Aires para asumir el gobierno nacional, el 25 de mayo de 2003, Báez fue mencionado como el tesorero de su campaña y hombre de negocios aliado del nuevo mandatario. Su nombre, junto al de otro empresario ligado al kirchnerismo, Cristóbal López, es asociado desde entonces a los negocios oscuros del poder y por ende a casos de corrupción en las sombras.
Leonardo Fariña y Federico Elaskar son los dos financistas cuyos testimonios aparecieron en el programa de Lanata acusando a Lázaro Báez de lavar dinero de los Kirchner. Fariña apareció sorprendido por una cámara oculta, mientras que Elaskar habló voluntariamente ante las cámaras. Fariña, esposo de la modelo Karina Jelinek, no sólo conoció a Báez sino que llegó a jugar partidos de fútbol junto a Kirchner, y transportaba el dinero entre Santa Cruz y Montevideo. Elaskar es un contador ex propietario de la financiera sgi, encargada de lavar el dinero, firma que fue comprada compulsivamente por otro hombre de Báez, Daniel Pérez Gadín, quien lo habría amenazado de muerte para obtener la empresa. Hasta aquí los hechos denunciados en la noche del domingo.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (afip) viene investigando a Báez desde 2005, cuando surgió la pista de los aportes de la uruguaya Reloway Company con dinero en efectivo a la firma Badial. Los dólares llegaban a los bancos de Río Gallegos en valijas y bolsos transportados en barcos de Buquebus, según declaró el propio Báez. El martes 16 los jueces federales Rodolfo Canicoba Corral y Sebastián Casanello se disputaban la causa, que finalmente quedó en manos de este último por intervención de la Cámara Federal porteña. Ese mismo día Fariña y Elaskar aseguraron en otros medios que mintieron –por distintas razones: venganza en el caso de Fariña– en su testimonio ante Lanata. .. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.

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