Los dramas del aborto ilegal
Tiene 22 años y si continúa la gestación corre riesgo de morir. El feto padece anencefalia, es decir que morirá al nacer. La muchacha reclama desesperadamente que le permitan interrumpir un embarazo para poder salvar su vida. Madre de un niño de un año, tiene lupus e insuficiencia renal y su cuadro médico se agravó con la gestación. Pero como en su país, El Salvador, el aborto está criminalizado –y están previstas fuertes penas–, incluso cuando se realiza por razones terapéuticas, en el hospital donde está internada no se lo quieren practicar sin autorización judicial. La mujer recurrió a la Corte Suprema, que ahora debe resolver si le otorga el permiso. El caso reavivó el debate sobre el aborto en El Salvador, uno de los cinco países en Latinoamérica donde está penalizado sin excepciones (los otros son Chile, República Dominicana, Nicaragua y Honduras).
La joven –identificada con un nombre ficticio, Beatriz– lleva casi cuatro meses de embarazo. Hace más de un mes que el Hospital de Maternidad donde la atienden solicitó permiso para realizarle el tratamiento que necesita, es decir, el aborto o la inducción a un parto, pero las autoridades gubernamentales esperan la autorización de la Corte. Organismos de derechos humanos y ong de mujeres levantaron su voz para exigir que se le practique en forma urgente el aborto. El caso movilizó a Amnistía Internacional, que lanzó una “acción urgente” para llamar la atención sobre el pedido de Beatriz. También manifestó su apoyo a la joven el coordinador de la onu en El Salvador, Roberto Valent, quien hizo un llamado a las autoridades a “proteger el derecho a la vida” de la joven.
Indiferente a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y al derecho a la vida de Beatriz, la Iglesia Católica expresó su oposición a que se llevara a cabo el aborto. “Nos preocupa” que el caso sea “la puerta” para “legalizar el aborto” en el país, indicó el arzobispo de la capital salvadoreña, José Luis Escobar. “Son miles de madres” las que han muerto por practicarse un aborto y tratándose de “una persona con delicada salud, como el caso de esta joven, me pregunto si eso será lo mejor para ella; por qué no cuidarla con cuidados esmerados para que esté bien de salud y al niño que está en formación y va a nacer, respetémosle su derecho a vivir”, destacó el prelado, sin tomar en cuenta ni siquiera que el feto es anencefálico y morirá a poco de nacer.
La ministra de Salud Pública, María Isabel Rodríguez, expresó su respaldo al pedido del aborto y advirtió que a medida que transcurre el embarazo “la insuficiencia renal va a avanzar”. La funcionaria afirmó además que han hecho consultas a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y la Procuraduría General de la República y ambas instituciones han dado el aval en este caso. “Estamos pendientes de la posición del aparato de justicia y esperamos un amparo para que no haya ninguna penalidad contra la madre ni contra el equipo médico que hará el procedimiento.” No obstante, aclaró que “si hay una emergencia se va a tener que proceder a realizar el aborto terapéutico”.
Funcionarios gubernamentales y representantes de ong de mujeres reclamaron además que se reabra el debate por el aborto en el país.
(Tomado de Página 12, por convenio.)