Lugo recibió a Brecha en el local de Paraguay Resiste –un movimiento que se formó tras el golpe de Estado parlamentario del 22 de junio pasado– el martes, justo después de haber sido electo secretario general del Frente Guasú, un conglomerado heterogéneo de unos veinte partidos progresistas, organizaciones campesinas y movimientos sociales.
El golpe “se produjo porque no supimos construir la fuerza política de sustento del gobierno, pero es también una oportunidad para poder hacerlo”, dijo. Afirmó en ese sentido que por primera vez en mucho tiempo los partidos del fg “procedieron a una autocrítica” y que la ruptura institucional generó cierta “reactivación de la militancia”. Los mitines, marchas y asambleas contra el gobierno de facto se suceden actualmente en todo el país, con consignas novedosas y una participación mayoritaria de jóvenes. Lugo valora el hecho de que haya en los registros electorales 700 mil personas que no pertenecen a partido alguno. “Ese es un bolsón electoral tras el cual, sin dudas, todos los políticos andarán como cazador detrás de una presa. Si logra pesar en él, el fg puede tener la oportunidad de participar en las elecciones nacionales de abril de 2013 en pie de igualdad con las demás fuerzas. Y si el sufragio es limpio y transparente, tendremos la posibilidad de estar de nuevo en el poder con una fuerza que sea sustento de los cambios que el país necesita, integrada por ciudadanos democráticos.”
REESTRUCTURA. En los dos meses transcurridos tras el golpe ha cambiado la vida de toda la sociedad “y también la visión y perspectivas de los partidos y fuerzas progresistas, que tienen que reorganizarse, empezando por el fg, que será sometido a una reestructuración orgánica de fondo, buscando agilidad, dinamismo y eficacia”, agregó.
Lugo estima que existe un divorcio entre las cúpulas partidarias y las bases del Frente, y entre la estructura capitalina de la coalición y las del interior del país.
El ex presidente descarta presentarse el año que viene como candidato a la presidencia, no por razones jurídicas (hay bibliotecas según las cuales podría ser otra vez presidente porque no terminó su mandato, con lo cual no estaría siendo reelecto) sino políticas. “Aunque jurídicamente fuera posible mi postulación, no resultaría de ninguna manera porque el país carece de una institución confiable, que pueda garantizar el ejercicio del derecho a poder candidatearme a la presidencia, dado que en Paraguay siempre el acuerdo político ha estado por encima de lo jurídico”, consideró. Sí sería candidato al Senado.
En cuanto a los planes económicos que impulsará el fg, dijo que la resistencia a las trasnacionales del sector agropecuario estará entre los puntos principales. El gobierno de Federico Franco acaba de autorizar la producción de algodón transgénico por Monsanto, que la administración de Lugo tenía bloqueada. “El gobierno del golpe ha abandonado al productor nacional, que en protesta derrama su producción hortícola por las rutas, mientras el país continúa importando el 80 por ciento de los alimentos que consume”, denunció.
La reforma agraria –una de las promesas de su campaña electoral de 2007 y uno de los principales debes de su gestión de cuatro años– pasa por una reforma constitucional, dijo, que comience con la elaboración de un catastro nacional de tierras y por la supresión de los títulos de propiedad otorgados ilegalmente a amigos políticos en los tiempos de los gobiernos dictatoriales y colorados.