Negocian, se matan y rapean
- Última actualización en 07 Septiembre 2012
- Escrito por: Brecha
El martes, en un discurso trasmitido en cadena, el presidente Juan Manuel Santos habló de las condiciones en que tendrá lugar esta nueva ronda de negociaciones. A diferencia de la última, en 2002, esta vez no se establecerán “zonas de despeje” desmilitarizadas ni se llamará a un cese al fuego provisorio. De hecho, esta misma semana hubo combates en una zona cercana a la frontera con Venezuela y al sur del país en los que murieron cuatro guerrilleros, entre ellos el jefe de la Compañía Móvil Bari del frente 33 de las farc, conocido como Danilo García, al que se daba como muy cercano al jefe de la organización, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”. Los únicos guerrilleros que tendrán en cierta medida garantizada su vida serán quienes participen en las discusiones.
Otra de las diferencias con las negociaciones anteriores con las farc que evocó Santos fue que “no serán indefinidas”. “Durarán meses, no años”, dijo, aunque no precisó exactamente cuántos: ambas partes lo determinarán cuando el proceso esté más avanzado. “Será una discusión sin interrupciones y sin intermediarios, sobre los puntos acordados para llegar al acuerdo final. Y con ese acuerdo final se terminaría formalmente el conflicto”, afirmó el presidente.
La posesión y el uso de la tierra serán uno de los puntos centrales de discusión. Otros: la inserción política de la guerrilla, la reparación a las víctimas, el narcotráfico y la constitución de una suerte de “comisión de la verdad” para investigar lo sucedido en los 50 años de conflicto y establecer responsabilidades.
Horas después del discurso de Santos, habló Timochenko. A través de un video hecho llegar a los medios, el comandante guerrillero dijo: “No nos levantaremos de la mesa hasta no lograr la paz”. Ese pasaje de su intervención fue interpretado como un gesto inédito de parte de las farc, que hasta ahora nunca se habían mostrado tan decididas a poner fin al conflicto. El lunes, un día antes de que hablara Timochenko, el grupo difundió otro video. Se lo conoció como “el rap de las farc”, dura algo menos de cinco minutos (en Youtube está disponible) y en él cuatro guerrilleros cantan lo que fue analizado por algunos comentaristas colombianos como “un manifiesto político en forma de rap criollo”. “Ay me voy para la Habana, esta vez a conversar, el burgués que nos buscaba no nos pudo derrotar; ay me voy para la Habana, esta vez a conversar con aquel que me acusaba de mentir sobre la paz”, dicen en el estribillo. Tras recordar a los jefes guerrilleros muertos en estos años, burlarse de Santos e ironizar sobre las acusaciones que sobre ellos se hace de estar ligados al narcotráfico, cantan también: “El gobierno manda expertos con un diploma a dialogar para ver si en una mesa sí nos puede engatusar”. Y aun: “El pueblo de Colombia marchará unido en las calles, ya no quiere ser colonia ni cuartel de militares; queremos que haya tierra para arar y ser normales, que se queden en la calle las riquezas naturales, poner freno al capital en su afán explotador. Que en la mesa haya pan, trabajo y educación”. El video termina con los cuatro raperos vestidos de civiles (antes aparecían con el uniforme de las farc) transportando valijas. “Ay me voy para La Habana, supieran con qué emoción, me voy para conversar la suerte de mi nación”, cantan al retirarse.

