Entre el ascenso electoral y el mensalão

Las elecciones municipales brasileñas, que tuvieron lugar el domingo en 5.568 ciudades y fueron vistas como una preparación para las presidenciales de 2014, no significaron el escenario catastrófico que muchos sondeos preveían para el principal partido de gobierno, el pt. Ni siquiera en San Pablo, donde el candidato evangelista Celso Russomanno, que aparecía como favorito en muchas encuestas, llegó en un lejano tercer lugar y resultó finalmente eliminado por el ex gobernador del estado José Serra y el petista Fernando Haddad. No se sintió, por ejemplo, el efecto del megajuicio por corrupción por el escándalo del mensalão, en el que están implicados varios dirigentes del Partido de los Trabajadores, y no de los menores, como el ex ministro José Dirceu o el ex diputado José Genoino. La participación del ex presidente Lula en la campaña resultó esencial para los buenos resultados recogidos por el pt. Sobre todo en San Pablo, donde el ex sindicalista se jugó a fondo en defensa de Haddad. Para la segunda vuelta, el domingo 28, la distancia que separa a Serra de Haddad, de apenas dos puntos, no es para nada indescontable para el petista, que contará con el apoyo de los partidos de la base aliada del gobierno, por ejemplo el pmdb, cuyo candidato, Gabriel Chalita, obtuvo 15 por ciento de los votos el domingo. Haddad podría además ser respaldado por el evangelista Russomanno, integrante de un partido, el Republicano, que forma parte de la coalición de gobierno a nivel federal, aunque muchos de los electores de esa formación política de origen conservador se inclinarían por Serra. Este último tiene a su vez la contra de que su candidato a viceprefecto, el ex ministro de Educación Alexandre Schneider, está acusado de desvío de fondos públicos en favor de una fundación que es propietaria, entre otras empresas, de la revista Veja.
Cuando comenzó la carrera electoral en la mayor ciudad de Brasil, una de las megaurbes de América Latina, Fernando Haddad, ex ministro de Lula y de la actual presidenta Dilma Rousseff, era un desconocido incluso entre sus correligionarios. Pero Lula insistió en levantarlo como candidato, de la misma manera en que insistió para promover a la presidencia, y como su sucesora, a una política como Rousseff, relativamente desconocida y sin arraigo popular.
En otras ciudades importantes Lula no fue tan efectivo para hacer ganar a los candidatos oficialistas. Fue el caso de capitales estaduales como Belo Horizonte y Recife, donde los postulantes del pt no pasaron a la segunda vuelta. En ambas ciudades, sobre todo en Recife, los que aumentaron sus votos fueron los socialistas del psb, cuyo candidato, el ex gobernador del estado de Pernambuco Eduardo Campos, despunta como posible aspirante a la presidencia de la república, si no para 2014 al menos para la siguiente elección.
En Rio de Janeiro y Porto Alegre fueron electos en primera vuelta Eduardo Paes (pmdb), apoyado por el pt, y José Fortunatti (pdt), amigo personal de la presidenta Rousseff, respectivamente. En Rio destacó también la excelente votación recogida por el Partido del Sol, uno de los más a la izquierda del espectro político brasileño, que si bien no logró pasar a la segunda vuelta con su líder local Marcelo Freixo, obtuvo un 28 por ciento de los votos.
En 50 de las 85 ciudades con un electorado superior a las 200 mil personas, la elección no se cerró el domingo pasado y habrá una segunda vuelta el 28. A nivel de partidos, el pt aumentó en 12 por ciento la cantidad de alcaldes electos, y puede crecer aun más si logra que uno de sus candidatos en 22 grandes ciudades aún sin intendente triunfe en dos semanas.

TA SALAO. Un par de días después de las municipales se conoció el fallo de la Suprema Corte sobre el caso del mensalão, la red aparentemente montada por el pt para comprar votos en el parlamento mediante una mensualidad (el mensalão en cuestión) pagada a legisladores de la oposición. Pues bien, José Dirceu y Genoino, además del ex diputado Delúbio Soares, los tres integrantes de la cúpula del pt entre 2003 y 2005, fueron formalmente acusados por el supremo tribunal, en la noche del martes 9, de corrupción activa y asociación para delinquir. El juicio se extenderá hasta entrado noviembre. Dirceu, ex jefe de gabinete de Lula y uno de los fundadores del pt, afirmó en su blog que no hay ninguna prueba real en su contra. Y el ex diputado y hoy asesor del ministro de Defensa, Celso Amorim, José Genoino, uno de los pocos sobrevivientes de la guerrilla de Araguaia, cuyos integrantes fueron masacrados por el ejército en los años setenta y sus cuerpos desaparecidos, se dijo “indignado” por la decisión de la corte. “Me parece estar viviendo otra larga noche oscura, de estar siendo condenado siendo inocente”, dijo. La central de trabajadores cut, ligada al pt, organizó una manifestación en apoyo de los acusados. “Atención, Suprema Corte condenando sin pruebas, como en la dictadura”, se podía leer en una pancarta. Los tres petistas alegan que el tribunal los ha tratado siguiendo criterios muy distintos a los que manejó cuando juzgó a Fernando Collor, el ex presidente destituido por el Congreso por corrupción y tráfico de influencias pero contra el cual la Corte no halló pruebas suficientes como para condenarlo penalmente. La mayor parte de los actuales integrantes del máximo tribunal, incluido el relator Joaquim Barbosa, han sido sin embargo nombrados por Lula y por Rousseff. Lula, cuya implicación en el caso del mensalão buscó la oposición pero desestimó la justicia, pidió anteayer miércoles a sus compañeros del pt que mantengan “la cabeza levantada”, que no hay ninguna prueba contra los acusados.

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