Creer o reventar

Con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi

Enfrentado a la derecha que lleva adelante “la política del miedo” y a sectores “idealistas” de la izquierda que no toman en cuenta las necesidades de la gente, Bonomi está convencido de que la “feudalización” avanza. Y que la única forma de combatirla es que la gente se convenza de que eso está pasando, y lo enfrente no sólo con la Policía sino con otros valores.

 

—¿Qué evaluación hace del tratamiento parlamentario que tuvieron las 15 medidas para la convivencia?
—Hay que partir de la base de que los tiempos del Ejecutivo no son los mismos que los del Parlamento. Nosotros presentamos los proyectos en junio y creo que se van a aprobar los más importantes antes de fin de año. Hubo cierre de la legislatura, pero ya están consensuadas las sesiones extraordinarias para aprobarlos. Hoy (martes) mismo están aprobando en el Senado la reparación a las víctimas, con lo que sería el segundo o el tercer proyecto aprobado. En este caso se agregó la retroactividad para quienes hayan tenido familiares muertos desde 2002 hacia adelante y no a partir del proyecto, como estaba establecido en primer término. Va a quedar para el año que viene la internación sanitaria y la legalización de la marihuana. Con la legalización nosotros pedimos a los legisladores que no se apuraran para nada porque fundamentalmente el debate se tiene que trasmitir a la sociedad antes de que se resuelva. Respecto a la internación sanitaria, hubo modificaciones que tienen que ver con la actual ley de faltas, que prevé una multa para el que está borracho y pone en riesgo a terceros. Lo que hace el proyecto es cambiar la multa por la posibilidad de derivar a la persona a un centro de diagnóstico. Entonces, con el diagnóstico, el juez, en vez de poner una multa como está en la actual ley de faltas, decide la internación o no. Esa forma de encarar la cuestión limó las asperezas, y la ley se va a aprobar a principios del año que viene, lo que es un plazo razonable.
—¿Cómo ve que se haya aprobado una serie de proyectos, si se quiere liberalizadores, pero al mismo tiempo se aumentó el poder punitivo del Estado con medidas como el aumento de penas mínimas para los menores? ¿No es contradictorio?
—No veo contradicciones. He dicho varias veces que hay niños que andan armados en determinados barrios a instancias de mayores que responden a su vez a otros mayores, que les dan manija para que maten gente. De la educación de ellos tiene que hacerse cargo el Estado. La contradicción es del que no valora lo que está pasando y que hay que poner un correctivo rehabilitador. La discusión sobre la rehabilitación se está dando mal. No debe ser el mismo tiempo para todos. Es muy idealista decir que se tiene que rehabilitar en cinco meses. Tiene que ser de acuerdo a las características del sujeto: capaz que cinco meses le queda largo o corto. Con respecto a la venta de pasta base, hay que encarar de forma distinta la pena. No es lo mismo vender marihuana o cocaína que pasta base. Por otro lado, el que vende pasta base generalmente reincide en un porcentaje mayor al 95 por ciento. Tiene que tener un tratamiento distinto en las cárceles.
—Con el anuncio de las 15 medidas se dijo que el gobierno recuperaba la iniciativa en el tema de la seguridad. ¿Hasta cuándo la izquierda tiene su propia agenda en temas de seguridad y hasta dónde hace sus políticas en función de una agenda o un clamor popular?
—Cuando fuimos a las elecciones en 2005 participé en las discusiones sobre los programas sociales. Nos basamos en las prioridades de la gente, que en ese momento eran el empleo, el salario, la salud, la educación. La seguridad estaba en el cuarto o quinto lugar. En 2009 la seguridad pasó al primer lugar. Eso se debió a que los principales problemas que tenía la gente se habían encauzado. Y por otro lado respondía a una realidad: habían crecido los delitos, y sustancialmente para afectar a los más pobres. Hicimos un planteo público en octubre de 2009. Hoy sectores de izquierda nos dicen que hacemos lo que hacemos por la presión de la derecha, y desde la derecha se dice que si no hubieran presionado o juntado firmas no hubiéramos hecho nada. Lo que presentamos el 2 de octubre lo llevamos a la comisión multipartidaria, se le hicieron algunas modificaciones, y con eso hicimos el presupuesto Cuando empezamos a tener recursos empezamos a llevar adelante lo que planteamos y estamos concretando ahora, independientemente de las firmas, la presión de la derecha, o lo que se diga desde la izquierda.
.. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.

Текстиль для дома, Вышивка, Фурнитура, Ткани
автоновости