La caja tonta, prepotente y amarreta
- Última actualización en 22 Febrero 2013
- Escrito por: Guillermo Garatf
A dos semanas de la ocupación en Equital
Los trabajadores de Equital ocupan la empresa desde Carnaval. Exigen que se reintegre a seis técnicos y choferes despedidos. Un paro por tiempo indeterminado llevó a la ocupación después de que no hubo avances en las negociaciones. Los gremialistas ya tienen una amenaza de muerte en la mochila y el convencimiento de que hay que cambiar la televisión.
Pedernal y Cufré, barrio La Comercial. Algunos jóvenes en sillas playeras intercambian palabras como cartas, mates como agua, miradas y risas como pan. Ocupan su lugar de trabajo en reposeras playeras. No llegan a los 30 años, la mayoría son estudiantes de otras cosas sin relación con el trabajo que los mantiene; juntan algo de dinero trabajando para esta empresa con alta rotación de personal. No es estimulante trabajar allí, pero es uno de los tantos laburos que permiten llegar a fin de mes juntando monedas. Saben que en empresas como ute y Antel hay llamados habituales que les reportarían un mejor horizonte. Muchos esperan eso; otros terminar su carrera, recibirse y recordar a Equital como un pasatiempo más o menos tedioso.
Esperan que algo pase, temiendo que no pase nada. Aunque pasó algo bien feo: los amenazaron de muerte. Desde el viernes anterior a Carnaval los trabajadores ocupan la base operativa de Equital, la empresa que los canales de televisión privados (Teledoce-Nuevo Siglo, Montecarlo-Montecable y Saeta-tcc) abrieron en 1991 para hacer primero el lobby y después el cableado de la televisión para abonados y un call center para atender los reclamos. Emplea a 250 personas y sigue detentando el monopolio de la televisión por cable en la ciudad de Montevideo, además de otro, el de la televisión abierta en el país. Estos dos negocios significaron 170 millones de dólares en facturación, según el análisis de Edison Lanza y Gustavo Bouquet La televisión privada comercial en Uruguay (2010).
Principio empresarial fordista número uno: hazlo mejor, en menos tiempo y obtén más ganancias, cada segundo, con cada operario. En el call center trabajadoras y trabajadores cobran 12 mil pesos líquidos, concurren seis días a la semana, durante seis horas y media. Los feriados no laborables la empresa pregunta a quién le interesa trabajar; paga doble; lleva y trae a los trabajadores a su casa. Si no se llena el cupo con voluntarios convoca con el índice. Una madre primeriza quería pasar en familia su primer fin de año amamantando. Le dijeron que debía colgarse auriculares y micrófono aquel 1 de enero. Se negó. Al día siguiente en su escritorio, además de la vincha telefónica, la esperaba una notificación de suspensión por no haberse presentado aunque no tuviese obligación de hacerlo, ya que el cable, aunque le parezca a muchos que sí, no es un servicio esencial. Al día siguiente de los paros organizados por el pit-cnt a los mandos medios se les alarga la cara. Dicen a los empleados sentirse defraudados por ellos.
Los choferes de Equital no son tales. Son antes que nada técnicos que chequean o reparan cables y/o terminales nerviosas de la televisión para abonados. Además de andar por toda la ciudad amperímetro en mano, deben respetar semáforos, límites de velocidad, abrocharse el cinturón de seguridad, prender la Fiorino blanca cuidadosamente numerada, apretar el embrague, poner primera y visitar al próximo abonado y su cara de “estoy pagando esto todos los meses y tiene problemas”. La radio ya estaba sintonizada para rezongar monocordes noticias del día; nuestro técnico chofer se distrae conversando en el teléfono con la radio de la base que lo mantiene despierto, lo despabila con las reclamantes casas por visitar. Y entre asfaltados carriles infinitos sonó el silbato del inspector de tránsito. No se puede hablar por teléfono mientras se maneja, es cierto. Pero cómo explicarle al buen inspector que uno no es chofer y que está trabajando, que tiene que atender el teléfono manejando porque si no llegará a deshora al próximo cliente y con el otro y el otro y otro durante nueve horas, cinco días a la semana por 18 mil pesos.
Las multas o los cargos por las reparaciones del vehículo que los técnicos-choferes de Equital reciben son descontados de sus magros salarios. La repetición de las sanciones está penada con el despido sin indemnización alguna, me dicen los trabajadores sentados en el comedor de Equital, ocupado por niños mirando Los Simpsons. Cuando la presión de las sanciones fue mucha para seis técnicos-choferes, decidieron no manejar más. Le recordaron a la empresa que habían sido contratados para reparar aparatos que resplandecen con luces cuando se oprime el on y no para manipular artefactos que extinguen gasoil como los adolescentes su tiempo con la televisión. Con gesto adusto los muy afeitados mandos medios les advirtieron que tenían que hacer todo.
Freno de mano. El gremio interpreta que debe haber choferes, pero el acuerdo en el Consejo de Salarios de 2006 no dice lo mismo, pese a que en su grupo, el 18, la categoría está prevista. Tampoco estaba acordado quién pagaría las multas de tránsito que los trabajadores recolectaran. Después de meses planteando el asunto en la gerencia de recursos humanos de las empresas de cable asociadas, sin conseguir respuesta, los trabajadores fueron a la Dirección Nacional del Trabajo, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (mtss). Desde setiembre hasta diciembre de 2012 se celebraron varias audiencias donde una abogada de Equital auspiciaba el paso del tiempo. Cansados de la actitud empresarial, los técnicos choferes dijeron que si no había avances no manejaban, y como no pasó nada, pusieron el freno de mano. Si alguien los llevaba salían, si no, no. Como represalia los mandaron al seguro de paro.
Desde que los instaladores reciben el seguro del bps, Equital contrató seis nuevos técnicos mediante una “tercerización”. Además, la empresa empezó a vaciar los depósitos. Entonces el miércoles 6 de febrero los trabajadores decidieron el paro por tiempo indeterminado, pero vieron que el trabajo seguía saliendo gracias a los trabajadores no sindicalizados y tercerizados. Después de una reunión en el mtss sin respuestas, el asunto pasó al Consejo Superior de Salarios, donde Andebu perdió la votación y se retiró de la tripartita, trancando la definición. Para acordar deben estar las tres partes.
Para entonces las bobinas de cables, los decodificadores y otros componentes para instalación y reparación estaban siendo trasladados del depósito a otros lugares. Los trabajadores no sabían a dónde, hasta que se enteraron: Equital abrió una nueva sucursal, alquiló camionetas y contrató personal para hacer frente a la demanda de servicios que llegan a su call center. El domingo de Carnaval ya estaba montado el nuevo aparato con las nueve camionetas que habían quedado fuera de la empresa al ocupar.
Una de esas Fiorino volvió el lunes pasado por Pedernal y Cufré. Dos trabajadores en mamelucos azules se bajaron del móvil intempestivamente, llenos de palabras agresivas. Los ocupantes se limitaban a mirarlos, no respondían a las agresiones. Hasta que uno de ellos expectoró en el clímax de su ira que los iba a matar a todos y se fue. La amenaza quedó radicada en la Seccional 13. El martes un alto mando de Equital pasó en su automóvil particular y les gritó a los ocupantes en sus sillas playeras que no se bajaba porque si no le iban a hacer una denuncia. Es probable que si los amenazaba de muerte hicieran la denuncia. Pero no fue el caso. Los trabajadores nunca pensaron que llegara a tal extremo.
Tampoco habían pensado en medio de qué embrollo están. Una cada vez más fuerte y estridente porción de la sociedad reclama los mismos criterios de transparencia para la asignación de frecuencias que se viene con la televisión digital; también se pide cambiar la televisión, otra ética, otros contenidos. Esa discusión los trabajadores de Equital no la habían registrado.
“No sentimos que seamos parte de los canales de televisión. (…) Acá nunca llegó el problema de la televisión digital, nunca lo escuché planteado en un pasillo. Es como si a nosotros no nos fuera a afectar. (…) Pero la discusión la empezamos a notar y a dar desde el momento en que comprobamos que difundir la ocupación fue muy difícil en los canales de aire y que en los medios grandes no sale”, cuestionaron los trabajadores, poniéndose el sayo de críticos de la televisión comercial. Ese continente de propuestas calcadas de otros calcos, en los mismos horarios, con las mismas estrellas, los mismos formatos, idénticos anunciantes y mismas formas de tratar de entretener para suspender el tiempo entre ideas prefabricadas y estereotipadas del mundo inseguro que nos rodea, clavándonos a los cómodos placeres que ofrece en nuestro líving. {/restrict}


Comentarios
Equital hace años que se vendió a a cambio de que le dieran trabajo como empresa subcontratada?? ?????????
ahora si llegamos al tema de la nota.. De los 250 trabajadores la ocupación la llevaron adelante el inmenso numero de 50 personas, el dia de hoy luego de que la justicia actuó (menos mal) somos mas de 200 trabajando. en 6 horas 12 liquidos.. Anda a un call haber cuanto cobran por 9 hs.. 9 o 10 con suerte. El tecnico se encuentre dentro del sector de los privados en los primeros lugares..
Agradecíamos den bien la informacion!!!!!
desde ya muchas gracias
Por ejemplo cuantos trabajadores estan sindicalizados y cuantos no ??por que EQUITAL no son solo los trabajadores que están en el sindicato.
A me olivada ....el presidente del sindicato Roque delgado se tomo su licencia reglamentaria ...que raro no?? justo cuando se va a producir la ocupación???
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