Brecha Digital

Romper el silencio

Después de la marcha

Federico tiene 25 años. No vivió la dictadura. Se crió en democracia. El lunes, termo y mate a cuestas, caminó las seis cuadras que separan la Plaza Independencia de la  Libertad, ese lugar que a pesar del transcurrir del tiempo sigue siendo la desembocadura de las ansiedades colectivas. “No hay democracia escondiendo cadáveres o dejando impunes a estos tipos”, dice, mientras levanta la mirada para calcular, a ojo, la cantidad de gente concentrada a las seis de la tarde. A esa hora estaba convocada una manifestación en repudio a la decisión de la Suprema Corte de Justicia de tachar como inconstitucional la ley interpretativa de la ley de caducidad, por la cual se declaraban imprescriptibles los crímenes de la dictadura. Como él, miles de personas llenaron la plaza. Luisa Cuesta y Amalia González llegaron juntas, del brazo. Se abrieron paso, y se ubicaron en la acera contigua a la Suprema Corte, cerca de las decenas de vallas dispuestas por la policía. “Nunca estuvimos del todo solas, por eso pudimos seguir luchando”, se escuchó decir a la infatigable Luisa Cuesta.
Desde la primera Marcha del Silencio, en 1996, una buena cantidad de uruguayos acompañan a estas madres, que lograron imponer el tema de los derechos humanos en la agenda de la democracia restituida. Un punto sensible en el tejido social de este país le permitió detectar el peso moral, el paradigma ético que representaban. Lejos quedaron los días del horror en que caminaban solas. O casi solas. Pero la relación con la sociedad ha sido compleja. En las marchas del silencio, han convocado multitudes. Pero no todos los que deberían han concurrido. Hay un núcleo ideológico duro, de poder, que los resiste pero no tiene más opción que tolerarlos. “Es como si una parte de la sociedad permaneciera anestesiada”, protesta Germán, alarmado porque “de un tiempo a esta parte somos siempre los mismos”.
En el final sonó el himno. El clásico “Tiranos temblad” se vociferó fuerte, como un grito, el único que nació de la multitud. Hasta entonces, todo fue silencio, o más bien murmullo. Un atronador aplauso rompió el silencio. Y la pregunta, inevitable: ¿no nos estaremos acostumbrando a callar y otorgar, a no hacer ruido, a no romper los oídos ensordecidos de los que no quieren escuchar? Hubo puños en alto, algunas lágrimas, obreros con sus mamelucos naranjas, cargando una enorme bandera uruguaya, y hasta un hombre disfrazado de coracero que con su garrote inmovilizaba a una mujer, que vestida de blanco, simbolizaba la justicia. Sus ojos estaban tapados por una venda que decía “Frente Amplio”. En otro de los extremos estaban las Madres de Plaza de Mayo, que ayer volvieron a solidarizarse con sus pares uruguayos con una simbólica ronda en el corazón del país del “sí me acuerdo”, alrededor de la Pirámide de Mayo.
La impresión dominante fue la de una vuelta hacia atrás. Y la esperanza, cada vez más lejana, de que se buscarán otras formas de encontrar la verdad, otros ámbitos donde reclamar, otras geografías en las que trillar tribunales. Aunque el tiempo pase. Aunque cueste romper el silencio. 

Comentarios   

 
+1 #3 Vincent Bidegain 03-03-2013 01:55
El MLN debe irse del FA. Nuestros caminos son diferentes. Nosotros somos de izquierda, el MLN es un monton de viejos conservadores que se creen heroes libertadores y se acostumbraron a las componendas y las agachadas con los milicos y las justifican ideologicamente .
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+4 #2 virginia lussich 01-03-2013 18:01
Muy buena. No debe de haber cosa más "inconstitucion al" que dejar sin investigación y castigo a los asesinos.
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0 #1 Oscar Texeira 01-03-2013 10:01
La gran mayoria de logros de amdos gobiernos del Frente, ha contribuido que los comites de base dejaran activamente de militar, en cambio los que tienen el poder economico del pais, que no solamente han mantenido sus riquezas sino que las han aumentado por la situacion economica que atraviesa el pais, no han dejado de militar, tienen un compromiso de clase con aquellos que en nombre de ellos mismos, impusieron el terror, la desconfianza entre familiares, entres amigos, que fueron implacables en la eliminacion de todo aquello que les era molesto, con el apoyo directo de los gobiernos de los EEUU y muchos de sus ciudadanos que hasta son capaz de vender a la madre si fuera necesario para mantener su poder, no perdamos la perpectiva de quienes son los verdaderos enemigos del pueblo, ellos estan mas unidos que nunca, en cambio la militancia ha dejado de serlo, se debe de volver a los comites de base y recomensar la militancia y nombrar, escrachar a los enemigos del pueblo, ellos a travez de los diferentes medios no han dejado de militar, los une un enemigo unico que se llama, pueblo al cual jamas le podran permitir que ni siquiera puedan pensar, como se atreven a jusgarnos, encarcelarnos , hagamos como los judios (holocausto) no dejemos un solo dia de recordar a los jovenes lo que hicieron y son capaces de hacer.
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