Brecha Digital

“Los anestesistas y cirujanos no son los únicos que merecen un tratamiento especial”

Con la nueva ministra de Salud, Susana Muñiz

Con la mira puesta en un proceso de descentralización aún pendiente en la agenda del ministerio, Muñiz desmenuzó algunas de las prioridades de su gestión. En el horizonte asoman algunos planes pilotos en salud rural y cambios en el sistema de pagos por meta que permitirán reducir los famosos tiempos de espera en las mutualistas. También intentará hincarle el diente a las inequidades salariales, pero sin perder el sueño por los reclamos de las sociedades anestésico quirúrgicas, y poniendo énfasis en los salarios del primer nivel de atención.

—Usted asumió con el compromiso de hacer énfasis en la descentralización de la salud a pedido del presidente José Mujica. Dijo que quería que esa política dejara de ser sólo un eslogan. ¿Qué diagnóstico tiene sobre ese tema?

—Es un tema pendiente en la agenda del ministerio, aunque ya se han concretado algunas cosas. A partir de 2005 existe un director departamental de Salud en cada departamento que actúa como ministro en el territorio. Pero lo que ha faltado es descentralizar los procesos administrativos y eso le quita poder a los directores. Muchas veces el director departamental convoca a una reunión con los prestadores privados y algunos no van porque consideran que igual cuando quieren solicitar autorización para una tecnología lo hacen directamente en el ministerio. Pensamos que el director departamental es una figura técnico política que tiene que asumir un papel diferente. Mi plan es que los procesos administrativos que hoy ingresan en el ministerio lo hagan en las direcciones departamentales. Y para tomar las decisiones debe haber un informe técnico de la dirección departamental que conoce las necesidades del territorio. La autonomía de los directores departamentales tendrá que ver con las decisiones en materia de recursos humanos, la gestión de las vacantes, las compras regionalizadas.
—Hubo una propuesta del ex diputado del mpp Álvaro Vega para transformar a asse en un ente comercial. ¿Eso aceleraría la toma de decisiones?
—Yo no lo hablé con él, pero creo que a lo que apunta es a una asse más competitiva. Eso es importante. No para generar más mercado de la salud, somos contrarios a la mercantilización de la salud. asse tiene rigores burocráticos en las licitaciones y los llamados a concurso. Se ha buscado flexibilizar esos procesos pero todavía son muy largos, no se adaptan a los servicios de compra y de contratación de servicios de salud. Yo no sé si lo ideal es pasarlo a un ente comercial porque esos procedimientos, si bien son lentos, hacen a la transparencia de la gestión.
—Con la muerte de una embarazada en Paso de los Toros se habló de la necesidad de aceitar un sistema nacional de traslados. ¿Qué ajuste hay que hacer ahí?
—Varios. En principio sería conveniente un sistema público-privado donde no sólo hay que contar con ambulancias –que tenemos en número interesante–, sino que hay que tener ambulancias especializadas y bien equipadas. A menudo ocurre que cuando los privados tienen que hacer un traslado de un recién nacido piden la incubadora al sector público. Pasa también que asse las tiene bien equipadas pero no tiene recursos humanos. Y los recursos humanos tampoco están capacitados para el traslado de personas en situaciones críticas. Hoy los traslados los hacen médicos recién recibidos, con muchas horas arriba de la ambulancia por carreteras que no siempre son las mejores. Además, una ambulancia de Artigas puede demorar siete horas en llegar a Montevideo, por eso hay que pensar cuáles son las estaciones posibles para solicitar ayuda en caso de que sea necesario parar con el paciente en estado crítico. Eso es competencia del ministerio y es en acuerdo con todos los prestadores de servicios de salud, pero recién estamos estudiando el sistema de traslados en el área materno infantil y sobre todo de los recién nacidos de alto riesgo.
—¿En qué regiones se registran las mayores carencias?
—Yo diría que las regiones oeste y centro son las más problemáticas. La región norte, dada la necesidad de ser autosustentable, está mejor preparada. Pero el ministerio tendría que poder detectar los casos antes de que sean críticos. Los niños de alto riesgo no deberían nacer donde no están dadas las condiciones. Por lo tanto el ministerio tiene que trabajar para detectar esos casos antes de que ocurran, captar todos los embarazos de alto riesgo e ingresarlos en hospitales que cuenten con todos los recursos.
—El ex ministro Venegas dejó encaminada la instalación de un instituto de medicina altamente especializada (imae) público en Tacuarembó y otro público-privado en Salto. Eso resulta fundamental para la descentralización, pero también puede ser que compitan por el mismo público de referencia.
—En realidad lo del imae en Tacuarembó ya está presentado ante el msp. En cuanto a Salto, todavía no hay ningún plan concreto presentado. Estamos buscando las formas para que el de Tacuarembó sea sustentable porque no es solamente ponerlo, sino que se debe garantizar un número suficiente de procedimientos quirúrgicos para que sea viable. Hay riesgo de que compitan por el público de referencia pero está planteado que realicen procedimientos diferentes pero complementarios. No es lo mismo hacer una cirugía cardíaca por día que una cada quince días. Eso hace a la seguridad del paciente y a la práctica profesional. Se planteó que en Tacuarembó se harían las cirugías cardíacas mientras en Salto haya un centro de hemodinamia. El asunto es que varios de estos pacientes requerirían de una cirugía cardíaca y serían trasladados hacia el imae Tacuarembó.
—Se da un sistema perverso con los imae, los pacientes que se atienden en el sector público muchas veces son derivados a imae privados por médicos que trabajan tanto allí como en asse. ¿Cómo ve esa situación?
—Sí, en realidad hay una inequidad. Se dice que hay libertad de elección del prestador. Cuando un paciente consulta y va a ser sometido a un procedimiento altamente especializado supuestamente se le da a optar. Creo que muchos profesionales así lo hacen. Sin embargo todos sabemos que hay algunas mutualistas que los dirigen a tal o cual imae, lo cual atenta contra ese principio. Por otro lado hay una demanda inducida, porque la gente pone la decisión en manos del médico. El médico tampoco elige en base a indicadores sino que elige en base a los acuerdos que hay entre las mutualistas y los imae, y muchas veces es sometido a presiones. Nos deberíamos cuestionar si la libertad de elección es efectiva en los hechos. El ministerio puede consagrar la libertad de elección del prestador, pero habría que ver los mecanismos. Esos mecanismos pueden pasar por la publicación de los indicadores de calidad de gestión de cada uno de ellos, pero el usuario puede no saber interpretarlos. La otra cosa que podemos hacer es decir que la libertad no existe, lo cual es una medida antipática que tiene cierta medida de certeza... PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.

Comentarios   

 
0 #1 Anamar 02-04-2013 22:56
Hay que coordinar con MTOP para que los traslados por las rutas sean los adecuados, la ruta 26 por ej. entre Tacuarembó y Salto es lamentable(!!).
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