El repetido entredicho
- Última actualización en 19 Abril 2013
- Escrito por: Víctor H Abelando
La disputa por la política económica
En los últimos meses el arco de quienes difieren con el equipo económico parece crecer, no sólo dentro de la fuerza política sino también en el propio gobierno. A las ya conocidas posturas de los integrantes de la opp y el entorno presidencial se han sumado de manera abierta los ministros socialistas Daniel Olesker (Mides), Roberto Kreimerman (miem), el vicecanciller Roberto Conde y el titular del mtss, Eduardo Brenta (va).
Si hasta ahora la confrontación de ideas ha girado en torno a posibles modificaciones de la política tributaria –con la inclusión de una querella sobre las potestades de la opp y el mef–, el próximo round parece que será la rendición de cuentas de 2013.
El primer episodio, previo al debate de ésta, ocurrió en la pasada reunión del Gabinete Social, cuando Olesker criticó la demora de Economía en la entrega de los recursos para el plan Siete Zonas,* de acuerdo a lo publicado por El País. Este programa, aprobado en noviembre, debía entrar en funciones el pasado marzo. La situación de marras fue solucionada con posterioridad al entredicho, según dijo el titular del Mides al programa Sonia entrevista de tnu.
Los socialistas en el gobierno, según fuentes del sector, han sido de los principales actores para que el ps, en sus documentos, muestre una visión diferente a la del equipo económico, incluida la mirada restrictiva insinuada sobre la rendición de cuentas. El Comité Central (cc) socialista del pasado sábado emitió una declaración en la que se afirma: “El modelo de crecimiento con fuerte dosis de primarización y cuyo eje redistributivo se ubica con un fuerte componente en el gasto social tiende a enlentecerse, se requiere enfocar la redistribución de la riqueza en una perspectiva integral que incluya el proceso de producción, las relaciones de trabajo y la acción del Estado en materia de impuestos y gastos”.
Tras esa aseveración, el texto añade que la rendición debe concentrarse en asegurar los avances logrados en materia de protección social, “ejecución del plan de inversiones principalmente en educación y salud, teniendo muy claro que la ejecución del gasto público debe alcanzar la máxima eficiencia y ser direccionado correctamente hacia la población objetivo y el territorio”. Asimismo señala que esas políticas tienen que ser atendidas, “no descartando la reasignación de recursos presupuestales a fin de implementar proyectos y propuestas priorizadas; como así también ajustes de política tributaria que permitan el rescate de recursos incrementales desde los sectores que registran ganancias extraordinarias y disminuyan la presión fiscal en los sectores de menores ingresos y trabajadores con los salarios más bajos”.
El diputado Gustavo Bernini (ps) señaló a Brecha que sería impensable que no hubiera en la rendición de cuentas espacio para mejoras salariales en la educación (es el último año en que se pueden votar aumentos de remuneraciones en el Estado) en tanto el país sigue con un ritmo de crecimiento que este año rondará el 4 por ciento. Para él es inconcebible “que en un país en crecimiento los salarios vayan por debajo de ese incremento”.
En cuanto a los ajustes tributarios que sugiere el cc socialista, Bernini sostuvo que es necesario revisar globalmente la política tributaria, lo que no implica obligatoriamente nuevos impuestos sino, por ejemplo, dejar sin efecto la rebaja del 2 por ciento del iva y utilizar los fondos de esa posible renuncia fiscal en otras direcciones, que aseguren que efectivamente la población se beneficia. Por ejemplo, ir hacia la modificación de las franjas del irpf, subiendo el piso de imposición.
Sin embargo lo que más ha impactado de la declaración socialista ha sido eso de ajustar la presión fiscal sobre los sectores que “registran ganancias extraordinarias”. Esa posibilidad no ha sido mirada con entusiasmo por algunos sectores del fa; desde el fls se insiste en que el sistema tributario es eso precisamente: un sistema. Y que nada asegura que se cumplan los objetivos si se rompen los equilibrios creados.
El diputado Alfredo Asti (au) dijo a Brecha que no conoce ningún proyecto concreto de modificación tributaria (como el irae progresivo del que se habló), y que en caso de que lo hubiera su sector está dispuesto a estudiarlo. No obstante advirtió: “No alcanza con calcular cuánto se recauda con un nuevo impuesto, sino qué impactos tiene, porque todo movimiento de una de las variables implica tener en cuenta las reacciones ante las modificaciones. Si a mí me dicen que recaudamos tanto más, pero eso implica una disminución del empleo, tengo que calcular qué costo tiene la disminución del empleo o del crecimiento. Desde el punto de vista técnico, no económico porque siempre repito que soy contador, si la idea es que al que logra mayor rentabilidad se le agregaría una tasa diferencial de impuesto, los empresarios pueden tener dos conductas: o no se preocupan en ganar más porque les van a cobrar más, o dividen la rentabilidad entre dos empresas y ninguna paga el adicional. Cosas que los empresarios uruguayos y los contadores uruguayos saben hacer”.
CARTA DE UN MINISTRO. Entre los insumos que sirvieron para la resolución final del cc socialista estuvo un documento escrito por Olesker. En éste aparecen las diferencias notorias que comienzan a plantearse, ya sobre el tramo final del segundo período de gobierno. Para el ministro, la igualdad y la distribución de la riqueza deben admitir como premisa que la dinámica del crecimiento económico capitalista “genera sistemáticamente y al mismo tiempo concentraciones crecientes de riqueza y bolsas crecientes de privaciones y marginación (…). Sin embargo esto no significa que en una sociedad capitalista no se pueda hacer nada para contrarrestar esos perjuicios; pero sí significa que para ello se deben introducir mecanismos no capitalistas capaces de contrarrestar los efectos del propio capitalismo. En el desarrollo de la sociedad capitalista la igualdad y por ende las desigualdades propias del sistema se gestan en la generación del valor (proceso de producción), en la distribución del valor (relación capital-trabajo dentro del proceso productivo) y en la apropiación del valor (política tributaria y de bienes y servicios públicos)”.
Según datos del ine, la reducción de la pobreza se ha enlentecido en el área metropolitana, al contrario de lo que ocurre en el Interior. Eso sería, en opinión de Olesker, fruto de la primarización de la economía y de la falta de una matriz productiva que apoye el desarrollo de los sectores de mayor valor agregado de esa zona.
Gonzalo Civila (secretario de la Departamental Montevideo del ps), en coincidencia con Olesker, afirmó a Brecha que “hay metas sociales que cumplir y que para ello es necesario reformular el modelo. Se plantean algunos ajustes en el área metropolitana, y que tienen relación con la estructura productiva”.
En su documento Olesker señala que es evidente que el modelo de crecimiento con fuerte dosis de primarización y cuyo eje redistributivo se ubica en el gasto social “tiende a agotarse, y se requiere enfocar la redistribución de la riqueza en una perspectiva integral” que incluye “el proceso de producción, las relaciones de trabajo y la acción del Estado en materia de impuestos y gastos”.
En esa batería de medidas, y en particular en lo referido a los impuestos, el ministro sostiene que es necesario discutir el alcance de la presión tributaria, dado que se hace necesario un nuevo empuje a la carga de las mayores ganancias de la actividad económica “cuando ocurren de manera relevante y generan una tendencia contraria a la distribución equitativa del ingreso”.
Así, plantea el aumento del irae para las ganancias elevadas, o la renta diferencial, y de los niveles de deducciones del irpf; llevar el irpf al capital a una tasa del 15 por ciento, gravar a los capitales especulativos, “en la línea de una tasa Tobin”, o el incremento diferencial de tributos para bienes de consumo suntuario. Y también redefinir las exoneraciones a zonas francas u otras ganancias, o reformular algunos “criterios respecto a los estímulos de exoneraciones fiscales de la reglamentación de la ley de inversiones”.
Respecto a la rendición de cuentas, Olesker admite que es necesario ser muy riguroso en las prioridades, pero también “dar un salto en el gasto público con dos objetivos: consolidar los procesos de inclusión social más duros, y mejorar la calidad y acceso de los bienes públicos (…). En el caso de la educación es necesaria alguna medida que mejore el salario de ingreso y que en parte lo asocie a su calidad (por ejemplo, aumentando el diferencial por titulación, hoy de apenas 7,5 por ciento, que no es en absoluto un estímulo a la calificación docente)”. Y consolidar el plan Siete Zonas de inclusión social para todo 2014, ese que precipitó la disputa. n
* Comprende el Marconi, Chacarita de los Padres, Pueblo Ituzaingó, la Cantera de los Zorros (Montevideo); Vista Linda y Obelisco (Las Piedras) y Villa Manuela (Barros Blancos, del lado de Canelones). El plan tiene cuatro ejes: incrementar los equipos para Jóvenes en Red, Uruguay Crece Contigo, y Cercanías. Más el cuidado de niños de hasta 3 años, mediante los caif o bonos para guarderías privadas, capacitación en habilidades laborales (con fondos del Inefop), recuperación de espacios recreativos y Policía Comunitaria.


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