Brecha Digital

Un juez de lentes oscuros

El hombre de la “muralla” y la dictadura

Egresado de la Facultad de Derecho el 15 de octubre de 1975, Jorge Ruibal Pino, tardó menos de dos años en obtener un puesto como fiscal letrado del departamento de Rivera, el 21 de setiembre de 1977, en plena dictadura militar.

Menos de un año después, el 29 de agosto de 1978, lo ascendieron a la Fiscalía Letrada Departamental de Carmelo.
Eran tiempos en que solían aparecer cadáveres en las costas colonienses: cuerpos de detenidos desaparecidos arrojados al mar desde aviones militares. A tres semanas de haber desempacado en su nueva oficina, llegó el aviso: el señor Emilio Diez caminaba a las ocho de la mañana por la costa del Parador Punta Gorda, en Nueva Palmira, donde las aguas del río Uruguay se juntan con las del Río de la Plata, cuando encontró un cuerpo tendido en la arena, boca abajo.
Era un hombre de piel “blanca”, de entre “20 y 30 años” de edad, con “cabello negro, barba y bigote”; medía 1.75 centímetros y pesaba unos 70 quilos. Vestía “escarpines color bordó, botas de gamuza marrón, camisa blanca, manga corta, pantalón de tela jean azul, malla de baño negra y buzo de lana rojo con guardas blancas en los puños, cintura y cuello. (...) Al examen externo no presenta ningún signo de violencia”, según el informe del forense Edel Bocagi.
De acuerdo a este documento, el cuerpo se encontraba en “avanzado estado de descomposición”, con un tiempo de muerte aproximado de “siete días”. Causa de muerte, según la autopsia: “Asfixia por inmersión”.
Con datos como éstos una Fiscalía letrada departamental tiene el deber de promover una investigación, sobre todo cuando se habían encontrando ya siete cadáveres en circunstancias similares entre octubre de 1975 y setiembre de 1976. Pero Ruibal Pino no movió un dedo, ni renunció a su cargo al ver que la justicia archivaba el caso sin más trámite.
El cuerpo fue inhumado el mismo 20 de setiembre, en la fosa 72/78 del cementerio local, tras la autorización del juez letrado de primera instancia de Carmelo, Eduardo Artecona. Todavía es un muerto nn (“ningún nombre”), que pide ser identificado desde la época en que Ruibal Pino era un joven fiscal de Carmelo. El magistrado tenía 33 años y toda una carrera por delante.

 

POR UNANIMIDAD. Menos de un año después, en agosto de 1979, Fernando Bayardo Bengoa (ex fiscal de Corte nombrado a influjo de Jorge Pacheco Areco en 1971, y para entonces titular del Ministerio de Justicia de la dictadura), consideró que Ruibal podía ser un buen juez en el marco del proceso militar. Por ello, le ofreció salir del Ministerio Público y pasar al Poder Judicial como titular de la sede letrada de la ciudad de Colonia, donde era necesario estar alerta por la nueva aparición de cuerpos en el agua, y mantener aquellos expedientes cerrados, sin posibilidades de ser investigados a fin de determinar que se trataba de casos de detenidos desaparecidos.
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Comentarios   

 
+2 #3 adriana toja 22-04-2013 13:35
En la nota quiero destacar la estupenda caricatura que la acompaña. Me gustaría analizar la columna que está en página tres, donde aparece la evolución de la carrera del Dr. Ruibal. Rápida y llevada adelante en Juzgados comprometidos con las violaciones de DD HH. ¿Ese curriculum se conoció ahora? Supongo que no, que al momento de votarse su ingreso a la SCJ los diputados y senadores lo tendrían en su poder, a fin de tomar una decisión "responsable". Ahora se "cortan las venas", pero fueron ellos quienes lo votaron y con unanimidad. Pienso, nosotros votamos a nuestros representantes que, a su vez, votan cualquier cosa que se les diga. Será por ignoracia, irresponsabilid ad, disciplina partidaria, o porque pa algo les servirá. Hay un refrán que calza bien: "no tiene la culpa el chancho sino quien le rasca el lomo". El sistema hipócrita en el que vivimos; nosotros que somos tontos; los políticos de todos los colores, salvo honrosas escepciones, que son sinverguenzas, es una combinación letal. Como siempre el pueblo queda sujeto a los intereses de los de arriba. Habrá que seguir sacudiendo el abajo. Me duele por los familiares, por los luchadores sociales, por los que creímos que el gobierno del FA iba a poner fin a la impunidad, que por fin iba a haber "verdad y justicia".
En este y en otros muchos temas el gobierno de la "izquierda" me hace sentir verguenza por haberlo votado
Pienso si, en su soberbia, ellos sabrán lo que significa.
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+1 #2 Hugo Vazquez 22-04-2013 00:49
Es bueno conocer los antecedentes de estas personas que ahora actúan en organismos como el de la SCJ con todo el poder que ello implica. Eso sucede en otros muchos organismos en puesto de relevancia y es inadmisible que el gobierno del FA no haga un relevamiento de todos estos personajes, investigue sus actuaciones durante la dictadura y - al menos- los releve de esos cargos.
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+4 #1 Gonzalo Estefanell 20-04-2013 19:12
Aprobado por unanimidad? Quiere decir que los del FA votaron por su señoria. No tenian idea? No hicieron los deberes o miraron para otro lado? Donde dejaron los principios, muchachos? Cada dia se agranda mas las figuras de los pocos, muy pocos, que dejaron sus bancas por mantener sus principios. El resto, sigue a Tabare I que, recordemos, felicito la asuncion del Goyo.
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