“Cuanto peor gestión, peor les va a ir”
- Última actualización en 03 Mayo 2013
- Escrito por: Daniel Erosa
Con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi
El hecho podía haber quedado ahí, como tantas veces. El 13 de abril un policía de la Seccional 14 recibió una solicitud de auxilio y aseguró que no podía concurrir por no contar con ningún vehículo. La noticia salió en el informativo y, enterados en el Ministerio del Interior (mi), se ordenó una investigación y se decidió separar del cargo al comisario y a otros funcionarios de la seccional por incumplimiento de sus funciones. También presentaron una denuncia penal. No se trataba de un hecho aislado. Antes estuvo la rotura de los relojes biométricos en varias seccionales, casos de corrupción vinculados al 222, irregularidades con los autos de la Jefatura, la rotura de 19 equipos de comunicación en la Seccional 10 y la resistencia sistemática de los comisarios al nuevo diseño de la reestructura.
—¿Qué está detrás de esta nueva crisis en la Policía de Montevideo?
—Hay una resistencia a la reestructura, porque ésta implica controles. Controles en los vehículos, en la carga de combustible, sobre los cumplimientos funcionales. Hay sectores que reclaman y se quejan, porque se resisten a los controles.
—Desde el Círculo Policial y los sindicatos han dicho que usted aplica una política de terror que intimida a los policías que denuncian irregularidades.
—Hay policías que denuncian irregularidades que son mentiras. Cuando un policía dijo que no había tomógrafo en el Hospital Policial era mentira, y sabía que era mentira. Cuando dicen que no hay investigaciones administrativas, mienten, cuando dicen que el Cuerpo de Abastecimiento y Mantenimiento Automotor (cayma, véase recuadro) funcionaba mejor que el sistema actual, mienten. Cuando dicen que el mi le debe a los talleres, mienten. Están haciendo mandados, no son cosas ciertas. Si la crítica es correcta, actuamos, pero si mienten para defender la corrupción, no se las llevo. Cuando los sindicatos dicen que hay que sacar los escáneres y dejar entrar celulares a las cárceles, no se las llevo. Porque hay policías que le venden celulares a los presos, los que llevan de afuera y los que les requisan, porque se los sacan y a la semana se los venden de nuevo. El que critica para defender su práctica corrupta no tiene perdón.
—El caso de la comisaría 14 hizo detonar esta crisis. Las medidas tomadas por el ministerio fueron fuertes. ¿Han detectado una práctica sistemática de sabotaje?
—Antes de este caso, un subcomisario de la Seccional 25 se reunió con una comisión de seguridad de una cooperativa de viviendas y les dijo a los vecinos que la reestructura no servía para nada, que él sabía dónde vivían todos los ladrones y que las autoridades no lo dejaban ir a buscarlos, y que no tenía vehículos para irlos a buscar… Lo separamos del cargo luego de un sumario. Eso fue hace dos semanas. La justicia dirá. Teniendo denuncias, nosotros hemos allanado una comisaría y varios efectivos resultaron procesados con prisión. No se extrañen los policías de que pase eso. No pueden mentirle a la gente diciendo que no pueden actuar porque no los dejamos o porque no tienen vehículos. Es mentira. Y muchos comisarios hacen eso.
—En este caso usted habló de varias inconductas. ¿A qué se refiere concretamente?
—El comisario es el responsable de los vehículos que hay en su comisaría. La 14 tiene 19 vehículos, varios autos, una camioneta, un cuatriciclo y varias motos. Él tiene que gestionar el uso de los vehículos. No puede mandarlos todos juntos a hacerles el mantenimiento y quedarse sin movilidad. Si hace eso está gestionando mal.
—Pero la pregunta es si se trata de mala gestión o tiene otra intencionalidad.
—Ah, una mala gestión puede ser porque se equivoca el camino o porque tiene intención, yo no lo determino ni lo voy a decir. Supongo, pero no sé. El problema de la 14 fue el 13 de abril, el 14 chocaron un patrullero, el 15 chocaron otro… ¿qué está pasando? El 26 se llevaron un patrullero reparado y al otro día lo devuelven con la caja de cambios rota. Cuando eso pasa, no en una comisaría sino en varias, bueno… Nunca tuvieron tantos vehículos como ahora y faltan siempre los vehículos para atender a la gente, pero el vehículo que usa el comisario nunca falta. En este caso que denunciamos, no se entiende por qué el comisario se lleva un patrullero a la casa y lo deja estacionado por varias horas a 11 cuadras de donde estaba ocurriendo un delito. Había tres o cuatro motos disponibles. El que recibe la llamada no le avisa a nadie; como se quiere ir, dice: “No tengo vehículo”, y se va. Eso es un delito. Si la comisaría tiene vehículos y no se los manda, se incurre en omisión contumancial de los deberes inherentes al cargo, es delito y va a la justicia.
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