Brecha Digital

Malas compañías

Al gobernante Frente Amplio (FA) le estalló una crisis impensada con el cierre de Pluna sa. El concurso y la subasta de los aviones, de cuya compra el Estado fue garantía, muestra el fracaso de la única experiencia de asociación público-privada ensayada por la anterior administración frenteamplista.

En privado, algunos dirigentes de la coalición recordaron el episodio de los inversores sauditas, que en época de la dictadura solicitaron un préstamo para reactivar el frigorífico de Fray Bentos y se fueron con la plata. Por aquel entonces los dictadores anunciaron el desembarco de los árabes como la expresión de las posibilidades que se brindaban para la inversión y sus beneficios para el desarrollo del país.

Nadie, hasta ahora, ha podido desmentir tajantemente que Leadgate, el consorcio manejado por Matías Campiani, no haya vaciado a la aerolínea uruguaya. Lo que sí se acepta sin rubor es que el socio encargado de la empresa ha hecho una mala gestión, llevando a la bancarrota a la aerolínea. Leadgate, recomendado por la intermediaria Ficus (véase página 2) no tenía experiencia en el área, tratándose de fondos de inversión en búsqueda de negocios rentables.

Pero los cuestionamientos van desde aspectos instrumentales –por ejemplo, cómo se eligió en 2007 el socio por adjudicación directa– hasta otros de tipo más ideológico, vinculados a la visión de la relación entre el Estado y el capital privado. En el actual gobierno y en su fuerza política coexisten visiones encontradas sobre ese nexo, y parte de los grupos que conforman el FA se manejan con el axioma de que cualquier gestión privada es mejor que la que pueda encarar el Estado. Ese fue en su momento el argumento manejado por Asamblea Uruguay y la Vertiente Artiguista para apoyar la asociación de ancap con privados, durante el gobierno del colorado Jorge Batlle. Después de una intensa discusión en el Frente y ante el posicionamiento contrario del entonces presidente del mismo, Tabaré Vázquez, todos los sectores frenteamplistas se alinearon en el rechazo a la iniciativa y apoyaron el referéndum que liquidó la ley de asociación aprobada en el Parlamento.

Hoy la liquidación de Pluna aparece, reconocieron a Brecha varios dirigentes de la coalición gobernante, como una necesidad diomedea e inevitable. Y en el horizonte surge como única posibilidad que la empresa aeronáutica de bandera nacional sea totalmente privada. No hay quien sostenga la eventualidad de que el Estado se encargue de crear una empresa para operar en ese rubro. Se descarta el camino seguido por Argentina, y varios sostienen que ya en 1992, cuando el plebiscito que evitó la privatización de las empresas públicas, Pluna no estaba en la nómina porque no se la consideraba de valor estratégico, como la energía, las telecomunicaciones y el agua. Incluso el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo para liquidar Pluna, en la nueva redacción que tendrá en su artículo 4, abandona la idea de que exista una participación estatal del 25 por ciento, como ocurrió con la fracasada experiencia de Pluna sa.

PRESENTE. El cierre de la aerolínea ocurrió una semana antes de las vacaciones de julio y significó severos trastornos para quienes se disponían a viajar por ese motivo. Luego de varias discusiones el Ejecutivo elaboró un proyecto de ley con el fin de acortar los plazos del concurso a 60 días, que en sus aspectos centrales plantea una subasta pública de los siete aviones, por los cuales el Estado fue garante y posee las hipotecas, para pagar a Scotiabank el préstamo que facilitó la compra. En su redacción original el artículo 4 establecía que "para el caso de que los bienes fideicomitidos no hubieran podido ser subastados públicamente en la forma establecida en el artículo 1, el Poder Ejecutivo podrá negociar en forma directa, además de la transferencia de los bienes fideicomitidos, la concesión de las frecuencias de vuelo asignadas anteriormente a Pluna, sujeto a la incorporación de trabajadores de Pluna; la asunción de otros pasivos de Pluna asumidos o garantizados por el Estado, en todos los casos en las condiciones que establezca la reglamentación".

Este texto fue discutido con la bancada frenteamplista el miércoles pasado y también en la Comisión de Transporte del Senado. El acuerdo a que se llegó es que se eliminaba esa posibilidad de adjudicación directa y se pasaría a una segunda subasta pública "a la baja", en el caso de que no hubiera ofertantes en la primera. Esta modalidad implica que se arranca con un valor determinado y en la medida que no haya oferentes va descendiendo el precio, no pudiendo nadie mejorar la oferta que algún agente haga. Otra modificación acordada es que quienes pujen por los aviones y las frecuencias deben tener bandera uruguaya. También se descartará la participación del Estado en el negocio aeronáutico.

De esta manera se mejoró un articulado que parecía destinado a cometer el mismo error de falta de transparencia de la adjudicación directa.

Sin embargo, y aunque se superó ese ítem, otras desprolijidades fueron señaladas por la oposición. Así se señaló –y lo aceptó el ministro de Economía, Fernando Lorenzo– que uno de los redactores del proyecto de ley fue el abogado de Campiani, Ricardo Olivera García.

Por otro lado, la oposición manifestó su rechazo a la ley, anunciando que no votará el proyecto, y planteó la creación de una comisión investigadora. Esta última (una posibilidad que algunos legisladores frenteamplistas no descartan acompañar, aunque deberá verse qué resuelve el FA) con la intención de que la investigación llegue hasta el período de asociación con Varig. El Senado aprobó la ley con los votos oficialistas, pero la situación no aparece clara en Diputados, ya que un legislador de Compromiso Frenteamplista (agrupamiento liderado por el presidente de ancap, Raúl Sendic) anunció que no votará el proyecto si no se asegura que el ente de los combustibles cobrará la deuda de 27 millones de dólares que la aerolínea contrajo en su operativa.

TURBULENCIAS. En la interna de la fuerza política del gobierno, el tema de Pluna se maneja con pies de plomo. Tal conducta determina que las críticas a la actuación de los entonces ministros de Economía, Danilo Astori, y de Transporte, Víctor Rossi, no trasciendan el ámbito privado. Los más críticos descargan sus dardos sobre el actual vicepresidente, al que entienden como el principal impulsor de la alianza con Leadgate, habiendo dejado de lado una negociación con la estatal venezolana Conviasa. Esa posibilidad para muchos hubiera sido la continuidad de una cooperación que se inició con el desembarco del Bandes en 2005 para resolver la crisis de Cofac. Incluso se advierte que la columna escrita por Astori, insistiendo con su rechazo al ingreso de Venezuela al Mercosur, parece más una maniobra de distracción tendiente a volver a instalar ese tema, cuando muchas miradas se dirigen hacia su responsabilidad en la elección del socio privado de Pluna, causante de la desaparición de la aerolínea. El líder de au no ha participado del debate por razones de enfermedad.

Seguramente el proceso se resolverá con la sanción del proyecto. La duda entre muchos frenteamplistas es si la experiencia fracasada abrirá el debate sobre las nuevas y posibles asociaciones, en otros rubros, con los privados. Lo que varios ven como un problema difícil de resolver es que ceder la gestión al privado es un riesgo, pero lo cierto también es que nadie se asocia sin querer precisamente eso, la gestión. El conflicto parece resolverse sobre la base de que serán los privados los encargados de manejar una aerolínea de bandera uruguaya. n

Volvé a tu casa cuando quieras

Historias hay miles. Viajeros que salían del país de vacaciones, para cursar una beca, para dictar conferencias. Pero también hay casos de personas que viajaban para realizarse tratamientos de salud. Algunas de estas historias llenan las páginas de más de 400 reclamos presentados en el Área de Defensa al Consumidor del mef. Según Ana María Sánchez, su directora, las denuncias fueron derivadas al Ministerio de Turismo (mtd) o a la Dirección Nacional de Aviación Civil (Dinacia).

El Ministerio de Turismo, en conjunto con el mef, el MTOP y las agencias de viajes trataron de solucionar algunos de estos reclamos. La primera medida fue acordar con lan, tam y Gol, así como con Buquebus, para asegurar el retorno de los uruguayos que habían salido del país y no podían regresar. El martes se incluyó también en el acuerdo a Iberia. Estas alternativas se ofrecerán a los usuarios hasta el domingo. Además, hasta esta fecha las personas que habían comprado pasajes a Buenos Aires podrán viajar por Buquebus.

Todo esto sale del bolsillo del mtd. Para el subsecretario Antonio Carámbula, la decisión fue acertada "porque en la medida en que se puedan mitigar los impactos que causa esto en el turismo, vale la pena hacer esta suerte de inversión". Sin embargo, aclaró que no se hacen cargo de los gastos de hospedaje de los pasajeros durante los días que quedaron varados, ni de los pasajes comprados para viajar en meses futuros: "la empresa quebró, nosotros estamos tratando de solucionar emergencias". Pluna habilitó una dirección de correo electrónico para los damnificados: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. .n

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