Destino incierto
- Última actualización en 17 Julio 2012
- Escrito por: Florencia Soria
Luis Romero, director nacional de Trabajo, reconoció a Brecha que el proyecto de ley presentado por el Ejecutivo no atiende la diversidad de situaciones de los trabajadores de Pluna ni garantiza claramente su reinserción laboral en una futura empresa, pero espera que se llegue a una solución en la discusión parlamentaria. El proyecto recibió fuertes críticas de los dos gremios de Pluna: el de los pilotos (Acipla) y el de los trabajadores de tierra (otau-ofp). Tras el cierre quedaron 130 pilotos y más de 400 trabajadores de tierra desempleados, según explicó César Iroldi (de la otau-ofp).
Los pilotos, si bien no habían parado junto con los demás trabajadores, decidieron unir su voz para reclamar sobre tres grandes temas: la incorporación de los empleados a la futura empresa, la creación de una bolsa de trabajo, y la ampliación del seguro de paro a todos los trabajadores.
En el proyecto del Ejecutivo, la absorción del personal por la nueva empresa está sujeta a su interés por las líneas de vuelo. Así, no estaría obligada a contratarlos si compra los aviones de Pluna sin las líneas o, a la inversa, si adquiere las frecuencias de vuelo sin pasar por la subasta. Se esperaba la modificación de este punto en el Parlamento.
Pero incluso si la futura empresa cumple con las condiciones, el proyecto de ley no crea una bolsa de trabajo obligatoria. Sólo la otau-ofp viene conformando una lista. En cuanto al seguro de paro, el Ejecutivo propuso un Fondo de Adelantos de Créditos Laborales de Pluna (faclp), el cual procurará complementar los beneficios hasta completar mensualmente el 100 por ciento de las remuneraciones nominales. El complemento se recibirá por seis meses. Pero ambos gremios reclaman la falta de consideración de aquellos trabajadores que no recibirán seguro de paro por ser profesionales, tener otro trabajo o no cumplir un año en Pluna. Romero agregó que también se deben definir las condiciones en que quedarán los trabajadores públicos de Pluna (alrededor de 70) y la situación de los pilotos.
El proyecto establece la necesidad de derivar un monto de dinero para el mantenimiento de las aeronaves hasta su venta. Los pilotos reclaman que también se cubran los gastos de capacitación necesarios para la vigencia de sus licencias de vuelo.
El dirigente Francisco Mazzilli explicó a Brecha que la normativa internacional les exige a los aviadores chequeos frecuentes, que requieren incluso viajes al extranjero. En Pluna, un primer oficial aspirante a piloto debía realizar un curso con un costo de 30 mil euros. En los niveles más altos de formación, los pilotos deben realizar cursos en simuladores disponibles en Canadá o España. Es decir, Pluna invirtió en la formación de pilotos calificados nacionales y a su vez éstos apostaron a trabajar en Uruguay.
Esto puede perderse si las licencias se vencen: "si no hay una respuesta acorde por parte del gobierno, se va a perder mano de obra", aseguró Mazzilli. Si la futura empresa aeronáutica queda amparada bajo las subvenciones de la ley de aviación civil y mantiene la matrícula nacional, estaría obligada a contratar pilotos uruguayos. Muchas empresas argentinas, panameñas, chilenas e incluso de India, Vietnam y África ya han manifestado su interés en contratar pilotos uruguayos.

