Pensando en el público
- Última actualización en 03 Agosto 2012
- Escrito por: Eduardo Rivero
“¡Buenas noches Montevideo!”, grita Emiliano Brancciari, y la multitud parece enloquecer. Ahí están sus favoritos, aquellos que desde hace exactamente 18 años anuncian que no te va a gustar pero que sin embargo han gustado inmensamente. Público, el lujoso encarte incluyendo cd y dvd grabados en vivo –parte en la rambla de Montevideo, parte en el Luna Park de Buenos Aires–, es un monumento, un homenaje a esa relación entre una banda que se ha profesionalizado más y más y una audiencia que se ha expandido dentro y fuera de fronteras y que ha hecho de esa banda un auténtico fenómeno masivo.
Aquí están todos los ingredientes para que sea un nuevo éxito: excelente calidad de audio y video, arreglos potentes y claritos, donde no sobra ni falta nada, el carisma escénico de Emiliano Brancciari como “garganta visible” y autor principal, buenos instrumentistas –especialmente el baterista Diego Bartaburu, un tiempista excepcional, dueño de un sonido compacto y poderoso–, una brass section afinada y eficiente, y, claro, canciones recordables, con estribillos cantables “en patota” donde la audiencia enronquece y delira.
ntvg no pierde su esencia original, la de una banda de pibes que luce como una banda de pibes, igualitos a quienes están debajo, escuchando, cantando, bailando. Y Emiliano sigue haciendo canciones para pibes con la mayor simpleza, utilizando melodías sencillitas, utilitarias y astutas, y letras escritas casi todas en primera persona, donde hay simples historias de amor o reflexiones de tipo “filosofía sobre la vida” de una ingenuidad sorprendente. Al público, ni que hablar, no parece importarle demasiado de dónde vienen, adónde van y cómo son en definitiva esos textos, eso sí, cantables y fácilmente recordables. Con eso alcanza. Con eso y la potencia impresionante de la banda en vivo, que se planta como un modelo generacional, sin ahondar en aburridas disquisiciones sobre la poética de las letras o las repetidas y monocordes estructuras melódico-armónicas. ntvg realmente suena impresionante en vivo y que los críticos chillen todo lo que quieran: a la gente ntvg siempre le va a gustar, y chau.
Brancciari canta con un agradable tono medio, sin demasiada ductilidad, y un timbre que hace recordar por momentos al de Jorge Nasser en la era Níquel. Las canciones son las de su último disco en estudio, “Por lo menos hoy”, “Con el viento”, “Chau” y “Cero a la izquierda”, y una recorrida por grandes clásicos como “Clara”, “El camino”, “Verte reír, “Cielo de un solo color” y “Al vacío”
El rock y especialmente el pop campean, pero también saben echar mano al bolero, el reggae y, ciertamente, a la murga, convocando al escenario a Agarrate Catalina, otro nombre fuerte en el difícil arte de seducir a un público masivo ; también están los “scratches” de Luciano Supervielle en la bandeja de vinilos y otros invitados varios. Todo en su dosis justa, inteligente y astutamente servido. La magia de la creación, la hondura poética, parecen faltar a la cita. En un momento del dvd, la cámara panea velozmente sobre la carátula de Canción de muchacho, primer disco de Eduardo Darnauchans. Y es, claro, un merecido homenaje, y una forma de decir “formamos parte de la música popular uruguaya”, aunque desconcierta porque no podría pensarse en una música y una poética más diferentes a la del Darno que las incluidas en este lujoso, bailable y disfrutable disco y dvd que un público cada vez más masivo adorará y algunos otros cuestionarán a un mismo tiempo. n
Público. No Te Va Gustar. Bizarro 2012

