Faltan dos años y nueve meses para las elecciones municipales de 2015. Y, en tren de no repetir los mismos errores que, creen, los llevaron a perder sistemáticamente la Intendencia desde 1990, blancos y colorados entienden que llegó el momento de empezar a delinear una nueva estrategia para Montevideo. Hace ya un tiempo, el senador blanco Gustavo Penadés presentó a las autoridades de su partido una propuesta para conformar un tercer lema, de carácter departamental, que reuniría a blancos y colorados para disputarle la capital al Frente Amplio (fa). Paralelamente, al influjo de Vamos Uruguay (vu), el Partido Colorado (pc) agregó a la discusión una propuesta de reforma de la Constitución para incorporar el balotaje municipal. Unos y otros dieron un primer paso a principios de mayo, cuando una delegación del pc se reunió con el Directorio blanco a la búsqueda de un acuerdo que permita cerrarle el paso a la izquierda en la capital. Dos meses después, en una reunión de la Departamental montevideana del pn, realizada en el cuarto piso del Anexo del Palacio Legislativo, Penadés insistió con su propuesta de comparecer a la elección bajo un lema accidental.
Pero los blancos están en otra. Ambos integrantes de la una, tanto el presidente del Directorio blanco, Luis Alberto Heber, como la propia presidenta de la Departamental nacionalista, Ana Lía Piñeyrúa, están metidos de lleno en la carrera por la sucesión de Luis Alberto Lacalle. Lejos de Montevideo, su atención está puesta en lo que sucederá en noviembre de este año, fecha en que ambos aspiran a que un congreso de la Una defina quién competirá con Jorge Larrañaga por la candidatura presidencial del pn. Y aunque aún no se ha definido cuándo y de qué manera elegirán al abanderado del Herrerismo, viene ganando cuerpo la teoría de apelar, antes de fin de año, al “olfato” de los dirigentes del sector, en permanente recorrida por el país. Partiendo de ese axioma, los blancos de la una son de la idea de no apurar definiciones con relación a las municipales de 2015. Y es que, presumen algunos dirigentes, la propia discusión en torno a una alianza con los colorados podría tensionar la interna blanca en la medida en que –a excepción de Javier García, que como los colorados impulsa el balotaje departamental– el resto de los aliancistas –empezando por su líder, Jorge Larrañaga– no quieren saber nada de una alianza con los colorados.
.. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.