En la resolución del affaire pluna vuelven a enfrentarse dos líneas. Hasta el lunes “es mano” el astorismo que espera que en el remate aparezcan los inversores privados. En caso de que el mismo fracase, el mujiquismo es partidario de aliarse con Venezuela y de formar una cooperativa con sus ex trabajadores. Para esta última posibilidad sería necesaria una nueva ley y que Hugo Chávez sea reelecto.
El lunes es la última posibilidad, de acuerdo a la ley de liquidación de pluna, para realizar la subasta de los siete aviones Bombardier de la ex aerolínea y las frecuencias de vuelo que ella realizaba. Más que las aeronaves, descartadas por algunos porque en la región no existe mantenimiento para las mismas, lo importante parecen ser las frecuencias del puente aéreo. Sin embargo, el lapso transcurrido desde el cese de sus actividades ha llevado a que Argentina otorgara los mejores horarios de los vuelos entre Montevideo y Buenos Aires a su estatal empresa aérea.
A pesar de que la subasta del pasado 12 de setiembre fue suspendida por el escaso interés de los posibles oferentes, hoy entre las autoridades del gobierno hay optimismo acerca de factibles participantes en el remate. Aunque existe hermetismo en cuanto a los capitales que pujarían por los restos de la ex Pluna, en la prensa se ha filtrado la posibilidad de que en la subasta participen inversores españoles (que estarían vinculados al grupo Macri a través de la empresa Macair Jet) y alemanes (La República, ayer jueves). Fuentes del gobierno confiaron a Brecha que distintos empresarios de dicho origen se han entrevistado con los ministerios de Transporte y Finanzas.
También persiste, aparentemente, el interés de bqb (aunque Juan Carlos López Mena ha dejado trascender que los aviones de la ex Pluna no le interesan mucho, e incluso que están sobrevalorados). Todo parece indicar que sus posturas públicas tienden a rebajar el precio de 136 millones de dólares, fijados por el gobierno para la primera de las subastas. En ambientes empresariales se afirma que no estaría dispuesto a pagar más de 80 millones de dólares, por lo cual su participación, en caso de darse, sería en la segunda subasta, denominada a la baja y con un techo de 100 millones de dólares.
LA CHANCE CARIBEÑA. Una posibilidad que se manejó en los días transcurridos desde el 12 de setiembre es que la aerolínea estatal venezolana (Conviasa) participara de la subasta. En ocasión de que al puerto uruguayo arribó un barco venezolano inaugurando un corredor comercial inédito en los tiempos modernos, el presidente José Mujica conversó con la ministra encargada de los temas de transporte de ese país. Sin embargo, con el transcurso de las horas la factibilidad de la inversión de Conviasa ha perdido fuerza. Son varias las razones para ello. En primer lugar, no parece posible que a seis días de las elecciones en Venezuela su gobierno se embarque en una inversión que sus opositores califican como dilapidatoria, más cuando dicha empresa también tiene sus dificultades. Por tanto, para que esa aerolínea pujara sería a través de un testaferro y eso no parece estar en los planes del gobierno venezolano.
El otro aspecto crítico de la participación de Conviasa es que se daría sobre la base de un trípode: una pata sería una cooperativa conformada por los ex trabajadores de Pluna, otra sería la concurrencia del Estado uruguayo en el negocio, y por último estaría la parte de la aerolínea estatal venezolana. La ventaja que manejan los partidarios de esta solución es que con la participación de Venezuela se podrían resolver algunos de los problemas derivados de la entrega de frecuencias del puente aéreo que ya ha hecho el gobierno argentino. Ello por las buenas relaciones entre ambos países. La complejidad que presenta esta alternativa es que sería necesario promulgar otra ley en el Parlamento, ya que sólo tendría viabilidad ante el fracaso de la subasta del 1 de octubre.
De acuerdo a fuentes de la Torre Ejecutiva, ese esquema empresarial para cubrir el espacio dejado por Pluna no cuenta con el visto bueno ni del Ministerio de Economía ni del Ministerio de Transporte, aunque es bien visto por Mujica. Según los informantes, aunque en un principio el presidente no se había manifestado sobre el tema Pluna, en los últimos días y sin enfrentarse a sus ministros habría tomado la decisión de avanzar en la solución planteada con Conviasa si fracasa la subasta del lunes.
{restrict}En filas frenteamplistas son dos los peligros que ven en el remate. Uno que ante la ausencia de oferentes se declare el “cielo abierto”, es decir que Uruguay renuncie a tener una aerolínea de bandera. Ello permitiría el desembarco de cualquier inversor capaz de aprovechar la ocasión para lavar dinero, lo que provocaría –recordó un dirigente del fa a Brecha– que la ocde pusiera de nuevo sus ojos críticos sobre Uruguay.
El segundo es que se acepte cualquier oferente para salir del entuerto, recreando lo ocurrido con Leadgate, más cuando el Estado mantiene la cláusula de ser garantía. {restrict/}