Las dos caras de la defensa

En la cumbre de ministros de Defensa, Uruguay lució su mejor cara: cumplió con éxito sus objetivos como anfitrión, limó diferencias entre las delegaciones, tejió consensos y reafirmó su alineación con la estrategia de la Unasur frente a la política hemisférica que promueve Estados Unidos. Sin embargo, la cara interna de la defensa nacional permanece en penumbras. La silenciosa lentitud para concretar reformas y definir qué Fuerzas Armadas precisa el país, el freno político a varias iniciativas de la diplomacia militar y las tensiones en la interna ministerial –que también luce dos caras– configuran un escenario complejo.

 

La posible instalación de una base militar de avanzada (“foward location”) de Estados Unidos en Durazno y la participación de Uruguay en una nueva misión de paz de la onu en Nepal fueron desarticuladas por el Ministerio de Defensa (mnd) en las últimas semanas. Las iniciativas, promovidas desde la cúpula castrense, se inscribirían en la “Doctrina Obama” que promueve el Pentágono para fortalecer los vínculos militares con la región. Además, desde el mdn existiría la intención de controlar con mayor rigor la actuación de las Fuerzas Armadas en el exterior, luego de que las autoridades se desayunaran de los detalles de un ejercicio militar en la costa de la Florida, sede del Comando Sur de Estados Unidos (en lo que pareció una reedición –pero al revés– del entrenamiento que en junio tuvo la Armada uruguaya con los Seals, la unidad de elite de la marina estadounidense que participó en el asesinato de Osama bin Laden en Paquistán y que opera fuera de los límites del derecho internacional).
Este “giro” en la orientación política del mdn generó malestar en la embajada de Estados Unidos –así se lo hizo saber la embajadora al ministro Fernández Huidobro– y resistencia en los militares uruguayos. Además de un “freno” a la “diplomacia militar”, el cambio pareció dejar al descubierto la tensión que existe en la interna ministerial entre la impronta del “dejar hacer, dejar pasar” del ministro, y la del Partido Socialista (ps) que, a través del subsecretario Jorge Menéndez, buscaría potenciar –según confiaron a Brecha fuentes del gobierno– el mando político y civil ante la “vorágine” de iniciativas militares. Esa misma línea política es la que pretende avanzar en la aplicación de la ley marco de defensa o evitar dañar a la Unasur, donde no se ven con buenos ojos los ejercicios militares liderados por Estados Unidos.

.. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.

Текстиль для дома, Вышивка, Фурнитура, Ткани
автоновости